| Periodista
Digital de España - 6 de Setiembre de 2004
Presentan en televisión
a uno de los asesinos
Moscú
mantiene el misterio sobre
la identidad
de los autores de la matanza
Agencias
Casi tres
días después del inicio del asalto al colegio ruso de Beslán
se mantiene la confusión sobre el número de fallecidos, que
oscila entre 335 y 460, y los detalles sobre el comando terrorista que
perpetró el secuestro. La televisión rusa ofreció
ayer una entrevista a uno de los tres detenidos, acusado de "participar
personalmente" en el ataque.
La policía asegura que el
detenido se cortó la barba para salir con los demás rehenes
y no ser capturado. Preguntado si sintió pena por los niños,
el hombre responde: "Yo juro por Alá que sentí pena por ellos.
Yo también tengo hijos".
El detenido vuelve a jurar después,
según las imágenes de TV, que no disparó su arma.
Presionado por el entrevistador, que le pregunta si es un "kamikaze", el
joven responde: "No quiero morir en ninguna parte".
"Este hombre era un miembro de esta
banda. Participó arma en mano en el ataque", aseguró el domingo
por la noche el vicefiscal de Rusia, Serguei Fridinski.
Según la agencia Itar-Tass,
otro de los detenidos es una mujer y el tercero es un terrorista buscado
por la Justicia rusa por su participación este año en varios
atentados con bomba en Osetia del Norte e Ingushetia, aunque no se precisó
si era el individuo que aparece en las imágenes.
Ayer se informó de su detención
y de la de otros dos sospechosos, que podrían ser las personas que
fueron señaladas por las autoridades rusas como los "tres terroristas
capturados" junto a la escuela el día del asalto y que, luego, desaparecieron
de los partes oficiales. Este extremo no ha sido confirmado. Incluso contradice
las informaciones del gobierno ruso facilitadas el domingo, que precisaron
que todos los terroristas habían muerto. Entretanto, los funerales
de las víctimas han comenzado en la ciudad de Osetia del Norte mientras
Rusia entera vive hoy el primero de dos días de luto oficial.
Es una de las muchas incógnitas
por despejar todavía:
• El COMANDO
¿Consiguió alguno de
los secuestradores huir de la escuela? El día del asalto se informó
de que varios de los 'kamikazes' huyeron y algunos se habían dirigido
al sur de la ciudad. Pocas horas después del fin del asalto se informaba
de que los terroristas eran 30, de los que tres habían sido arrestados
con vida, probablemente los tres cuyas detenciones fueron conocidas ayer,
y otros 27 habían sido abatidos.
El propio Fridinski rebajó
el sábado el número de terroristas a 26 y aseguró
que todos habían sido liquidados, omitiendo decir nada sobre los
tres detenidos. En otra vuelta de tuerca, ayer mismo, indicó que
el comando terrorista estaba organizado en verdad por 32 personas y que
habían identificado los cadáveres de 30. Se desconoce si
los otros dos han muerto también o huyeron.
Por otra parte, forenses citados
por la agencia Interfax dijeron que entre los cuerpos identificados no
se encuentra Magomed Yevloyev, nombrado desde un principio como el cabecilla
de los terroristas. De origen ingush, Yevloyev es uno de los más
destacados lugartenientes de la guerrilla chechena y mano derecha de Shamil
Basáyev, considerado por Rusia "terrorista y enemigo público
número uno".
• EL NÚMERO DE VÍCTIMAS
La primera confusión se produce
durante el secuestro, que duró alrededor de 52 horas. Las autoridades
rusas informaron de que entre 200 y 400 personas, la mayoría niños,
estaban dentro de la escuela. Tras el asalto, la cifra ascendió
sorprendentemente hasta 1.200 personas.
Los últimos balances oficiales
hablan de 335 muertos reconocidos, de los que 155 son niños. Las
autoridades sanitarias de Osetia, sin embargo, hablan de 460 muertos en
total, ya que sólo en la morgue de Vladikavkaz, la capital de Osetia
del Norte, se contaron 394 cuerpos.
En ninguno de los casos, se cuentan
como bajas los terroristas abatidos. Entre los fallecidos hay alumnos,
familiares, profesores y militares de los que han participado en la operación
de rescate. Unas 300 personas permanecen ingresadas, muchas de ellas graves.
La lista de personas desaparecidas
tiene 191 nombres, según ha indicado un responsable de la oficina
del Consejo de la Federación, Oleg Teziyev, a la agencia Interfax.Su
versión contradice la del portavoz de Osetia del Norte, Lev Dzugayev,
que cifró ayer en 260 los desaparecidos.
Según estos confusos balances,
la cifra de muertos podría oscilar entre 400 y 600, aunque todavía
se tardará días en dar un balance definitivo de víctimas.
Las fuerzas rusas sufrieron diez bajas en sus filas, según la policía
osetia.
• LA PRIMERA EXPLOSIÓN
Es la clave de toda la historia.
Son varias las hipótesis. Que fue accidental, como aseguran algunos
testigos, que han indicado que una de las bombas colgadas del techo del
gimnasio se desprendió y explotó, provocando la actuación
de las fuerzas de seguridad, o que pertenecía a un intento fallido
de asalto.
El Kremlin ha asegurado desde el
principio que en ningún momento se pensó en el uso de la
fuerza. El prestigioso pediatra ruso Leonid Roshal, que actuó como
mediador, afirmó también ayer que no hubo acciones premeditadas
para lanzar una operación de rescate de los cautivos.
"No sé si se pelearon entre
ellos (los terroristas) o si la explosión se produjo de manera accidental.
No lo sé", dijo Roshal, quien añadió que tras la detonación
saltaron los cristales del gimnasio y los niños comenzaron a saltar
desde las ventanas. Fue entonces cuando unidades especiales corrieron hacia
lugar para ayudar a los pequeños.
• LA PREPARACIÓN DEL ATAQUE
Los terroristas podrían haber
preparado el asalto el verano pasado, según ha apuntado el 'Corriere
della Sera', citando testigos. En la escuela número 1 de Beslán
se hicieron trabajos de mantenimiento en esas fechas. Los obreros iban
y venían del edificio sin control.
De esta forma, los terroristas chechenos
consiguieron esconder un cajón repleto de armas y explosivos. Un
pequeño arsenal, que es el que utilizaron los secuestradores. "Los
vimos trabajar aquí dentro como albañiles", aseguran los
testigos.
El responsable de los servicios secretos
de Osetia del Norte, Valeri Andreyev, confirmó a la agencia Interfax
que habían encontrado "una gran cantidad de explosivos y minas,
lo que indica que el ataque fue planeado con antelación". Según
Andreyev, el armamento había sido escondido en los sótanos
del complejo escolar.
Este 'modus operandi' de esconder
las armas en el lugar donde posteriormente se lleva a cabo una operación
es típico de los grupos armados chechenos. Lo utilizaron para matar
al presidente checheno Kadírov, por ejemplo.
Por otra parte, el trágico
suceso comienza a cobrarse las primeras víctimas políticas.
El ministro del Interior de Osetia del Norte, teniente general Kazbek Dzantíev,
ha presentado su dimisión de manera voluntaria. La renuncia presentada
por Dzantíev podría ser la primera de toda una serie tras
la masacre.
ABC
de España - 6 de Setiembre de 2004
¿Escapó
el jefe de los asesinos?
Los hombres
lloran solos
Rafael
M. Mañueco
Magomed Yevlóyev, el brazo derecho
de Shamil Basáyev, el terrorista «número uno»
de Rusia, podría haber escapado al cerco de las fuerzas de seguridad
rusas, salvando así su vida tras destruir las de casi 400 rehenes.
Esa es al menos la conclusión que se extrae después de que
los forenses aseguraran ayer que, entre los 30 terroristas muertos encontrados,
no está Yevlóyev, alias Magás, un ingush al que se
atribuye una larga lista de atentados y asesinatos, entre ellos el ataque
del pasado mes de junio en Ingushetia, con un balance de casi un centenar
de muertos.
Las autoridades rusas le señalaron
desde el primer momento como el cabecilla del comando que ha llevado a
cabo la toma de rehenes de Beslán. El sábado se dijo que
eran 26 los secuestradores muertos. Ayer, tras hallar cuatro cadáveres
más, la cifra se elevó a 30. Sin embargo, el vicefiscal general
ruso, Serguéi Fridinski, ha reconocido que, de acuerdo con los testimonios
de los rehenes, el comando estaba constituido por 32 miembros. Uno de los
dos secuestradores que faltan podría ser Yevlóyev.
Moscú mantiene el misterio
de las identidades de los terroristas después de varias informaciones
contradictorias. Las autoridades rusas no han vuelto a informar sobre la
procedencia de los secuestradores después de que el sábado
aseguraran que la mitad de ellos era de origen árabe.
Al mismo tiempo, ayer se anunció
la detención de tres personas que podrían ser miembros del
grupo terrorista o, al menos, cómplices. Nadie ha aclarado si esas
tres personas son las detenidas el viernes, inmediatamente después
del asalto a la escuela, o se trata de nuevos arrestos. Entre los detenidos,
que han ayudado a la identificación de los terroristas, hay una
mujer. Uno de los sospechosos fue puesto ayer a disposición judicial.
Renuncia rechazada
El trágico final de la toma
de rehenes ha llevado al ministro del Interior de Osetia, Kazbek Dzantíyev,
a presentar su dimisión, pero no ha sido todavía aceptada
por el presidente de la república, Alexánder Dzasójov,
criticado duramente por los habitantes de Beslán por su papel en
la crisis. Dzantíyev dijo ayer que, tras lo sucedido, «no
considero posible continuar en el cargo». En una asamblea espontánea
que ayer se organizó junto a las ruinas de la escuela se pidió
también la dimisión de Dzasójov, a quien se le acusa
de cobardía por no haber accedido a entablar conversaciones con
los terroristas.
Mientras tanto, ayer en Beslán
se daba sepultura a las primeras víctimas. Las ceremonias fúnebres
fueron el marco de nuevas escenas de dolor y desesperación. «No
hicieron nada a nadie, ¿por qué esta matanza?», gritaba
una mujer durante el entierro de una niña en el cementerio cercano
al aeropuerto de Vladikavkaz, la capital osetia.
En la noche del viernes, fallecieron
tres niños más en el hospital central pediátrico de
Vladikavkaz. Tenían edades comprendidas entre los dos y los doce
años y fueron alcanzados por la explosión de las minas colocadas
por los terroristas. A esas muertes, según un portavoz del Gobierno
osetio, se unieron ayer por la mañana las de otras cinco ex rehenes
más.
La última cifra oficial de
víctimas mortales que ayer se facilitó fue la de 338. Sin
embargo, en el Instituto Forense de Vladikavkaz sostienen que han contabilizado
un total de 394 cadáveres; de ellos casi 200 son menores.
En la lista de desaparecidos hay
191 nombres, pero disminuirá a medida que avance la identificación
de los cuerpos. Esa tarea, no obstante, será complicada porque los
cadáveres de los rehenes que no lograron escapar del gimnasio, destruido
por el incendio que se declaró tras las explosiones, han quedado
completamente carbonizados. Hasta ahora, han sido identificados sólo
204 cuerpos.
Se han dado también casos
de desapariciones extrañas. Ayer, a través de un canal de
televisión local, se pedía la colaboración ciudadana
para localizar a una niña de once años llamada Sabina Mamáyeva.
La pequeña logró escapar herida de la escuela y sus padres
vieron cómo era introducida en el coche de un voluntario, junto
con otros heridos, para ser trasladada al hospital. Sin embargo, según
su madre, que ayer lanzó un desesperado mensaje de ayuda a través
de las cámaras de televisión, la niña ha desaparecido.
No está en ningún centro sanitario ni tampoco en la lista
de muertos. |