Lula
lleva la lucha
contra
el hambre a nivel mundial
Niko
Schvarz
En la cumbre
contra la pobreza efectuada el lunes 20 en Nueva York, previa a la inauguración
de la 59ª Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente brasileño
-contando con el apoyo de sus homólogos Lagos y Chirac y del presidente
del gobierno español Rodrígez Zapatero- promovió un
plan mundial de lucha contra el hambre que contó con la aprobación
de 113 países y la oposición de EEUU. El plan prevé
mecanismos innovadores de financiación, como gravámenes sobre
el comercio de armas y las transacciones financieras internacionales. La
jornada constituye el inicio de un debate de fondo a nivel mundial.
El quinteto contra el hambre
La iniciativa fue impulsada por los
cuatro mandatarios y el secretario general de la ONU Kofi Annan, constituyendo
el denominado "quinteto contra el hambre". El tema fue inicialmente promovido
por Lula en Ginebra en enero de este año con los presidentes de
Francia y Chile, y luego se incorporó el titular del gobierno español,
quien en Nueva York asumió el compromiso del 0,7% del PBI con esa
finalidad. Participaron en el encuentro 56 jefes de estado, incluyendo
además entre los latinoamericanos a Kirchner, Mesa, Torrijos y Batlle.
El quinteto elaboró un documento,
sometido a debate en la reunión, que prevé mecanismos capaces
de reunir recursos para promover el desarrollo de los países y combatir
el hambre, lo cual se inscribe en el objetivo emanado de la Cumbre del
Milenio de la ONU, efectuada en el año 2000, de reducir a la mitad
la pobreza para 2015. Entre ellos: una tasa sobre las transacciones financieras
internacionales (al estilo de la tasa Tobin promovida por Attac), un gravamen
sobre el comercio de armas, la creación de un mecanismo financiero
internacional basado en la emisión de títulos (como ya lo
hizo el FMI en los años '60), el control de la evasión de
divisas hacia los paraísos fiscales, contribuciones voluntarias
en tarjetas de crédito. En la reunión se manejaron otras
propuestas, como una tasa sobre las emisiones de dióxido de carbono
que envenenan la atmósfera (enfrentada frontalmente por EEUU), o
la facilitación del flujo internacional de remesas de los emigrantes,
como planteó R. Zapatero.
En la declaración final aprobada,
cuyo borrador fue preparado por Brasil, se destaca que "cada año
mueren millones de niños por falta de medicamentos, agua limpia,
viviendas decentes o suficiente alimento. Cada día 20 mil personas
mueren por causas que tienen que ver con el hambre".
Adhesión de 113 países
Al introducir la discusión
sobre el tema, Lula sostuvo que "el arma de destrucción masiva más
mortífera es la pobreza", y apeló "a los gobiernos, las organizaciones
sociales, sindicatos y empresas para que afirmen su explícito compromiso,
constituyendo un vigoroso frente global por la superación de la
pobreza". Los cables señalan que el presidente brasileño
"ha hecho de la batalla contra el hambre un programa emblemático
de su gobierno" y destacan su idea de que "la Declaración del Milenio
puede convertirse en papel mojado si falta voluntad política".
En conceptos análogos insistieron
los copatrocinantes de la iniciativa. Según Lagos, "si hay decisión
política de corregir esta situación, vamos a encontrar la
forma técnica adecuada para alcanzar el objetivo" y "esos 50 mil
millones de dólares que faltan para cumplir las metas del Milenio
en el tema del hambre y la pobreza no son difíciles de encontrar,
si miramos los volúmenes financieros de nuestros tiempos". Chirac
opinó que "está cayendo un tabú" y que la creación
de estos impuestos es "una necesidad", si bien debe analizarse cautamente
sobre qué activos se aplican. R. Zapatero dijo que ya hay "un clima
de movilización de muchos gobiernos", que "no vamos a descansar
un solo día en lograr el objetivo deseado", que la Cumbre "es el
inicio de un gran compromiso" y que "este movimiento, que no tiene precedentes,
es ahora irreversible".
En esta reunión, donde muchos
países enviaron sus mandatarios, EEUU se hizo representar por la
secretaria de Agricultura, Ann Veneman, que se opuso a las propuestas presentadas
y no adoptó ningún compromiso.
EEUU, contra
Afirmó que era "antidemocrático"
gravar el tráfico armamentista, que cada país tiene la responsabilidad
de lograr el desarrollo, que la lucha contra la pobreza es "a largo plazo"
y que EEUU ayuda al desarrollo en forma selectiva y condicionada. Su pronunciamiento
fue el reverso de los que lo precedieron, a cargo de los oradores señalados
más los de Argentina y Argelia.
Ayer Brasil inauguró la 59ª
Asamblea General y el mismo día se reunieron los 4 países
que aspiran a ser miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Brasil,
India, Alemania y Japón, tema pendiente para el año entrante,
en el 60º aniversario de la ONU.
Publicado en La República
el 22 de Setiembre de 2004
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
Amplio.
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
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