Niko Schvarz - rodelu.net
23 de Setiembre de 2004
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Dos orientaciones
en la Asamblea General de la ONU
Niko Schvarz
La Asamblea General de las Naciones Unidas abierta el martes 21 en Nueva York mostró dos orientaciones dilemáticas en política internacional. La tendencia formulada por Bush de continuar a toda costa la guerra en Irak, fue enfrentada por un fundamentado informe del secretario general Kofi Annan y por el discurso del presidente de Brasil, que tradicionalmente inaugura el ciclo oratorio. Este año se dio la peculiaridad de que la Asamblea fuera precedida de la Cumbre contra el hambre y la pobreza, en que las propuestas de un conjunto de países para resolver un gran problema de la humanidad chocaron con la negativa expresa de los Estados Unidos. 

Contra la guerra de Irak

En su alegato por la paz y el acatamiento de la ley internacional, el secretario general exaltó el multilateralismo, citó el código de Hammurabi, que regía hace tres milenios en lo que es hoy Irak, calificándolo como "una etapa esencial en la lucha de la humanidad para construir un mundo en el cual, en lugar de que el derecho derive de la fuerza, la fuerza derive de la ley". Deploró que "hoy, leyes fundamentales son vergonzosamente ignoradas, entre ellas las que imponen el respeto de vidas inocentes, de los civiles, las personas vulnerables y en particular los niños", y enfatizó que "es la ley, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad, la que ofrece la mejor base para resolver los conflictos prolongados, en Oriente Próximo, en Irak y el mundo entero".

Era una condena inequívoca a la conducta internacional de EEUU y una respuesta anticipada al discurso de Bush. En la misma tónica, el presidente de Brasil dijo que "sólo un orden internacional basado en el multilateralismo puede promover la paz y un desarrollo sostenible de las naciones", que "ningún órgano está mejor dotado que Naciones Unidas para asegurar que el mundo converja hacia objetivos comunes", que "el Consejo de Seguridad es la única fuente de acción legítima sobre el terreno de la paz y la seguridad internacionales", por lo cual su composición debe reflejar la realidad de hoy, y no perpetuar la situación posterior a la II Guerra Mundial. Gran tema para la próxima Asamblea General.

A contrapelo, Bush dijo que la libertad encuentra camino en Irak y Afganistán, que están ganando y venciendo a los terroristas.. Dedicó un extenso capítulo a atacar a los palestinos y a su gobierno, y luego ­como un mínimo contrapeso- instó a Israel a desmantelar algunas colonias. Resalta el cinismo de esta posición, dado que EEUU ha sido el permanente sostén del gobierno de Sharon en sus atentados sistemáticos contra los palestinos y en la construcción del muro, habiendo vetado y rechazado todas las resoluciones de la ONU de condena a Israel. 

Un llamado sin eco

Bush proclamó su decisión de intensificar la guerra en Irak y llamó a una mayor participación de países en la misma. Todos los comentarios anotan que este llamado no encontró el menor eco (salvo por parte del canciller de Polonia), a pesar de que se llevó a Allawi bajo el ala. 

Es que el mundo percibe que la política belicista a ultranza de Bush, actuando al margen de la ley internacional, ha conducido a extender el terrorismo en el mundo y ha transformado a Irak en un volcán. Las tropas de EEUU son percibidas por el pueblo como un ejército de ocupación, y el gobierno provisional como un mero apéndice de los invasores. Este ejército está en guerra contra la población (no contra los terroristas, sino contra la población en su conjunto), bombardea las ciudades como Najaf y Falluja, Sadr City en Bagdad y muchas otras, en el norte y en el sur, causando centenares de víctimas entre la población civil de las ciudades en que se intensifica la resistencia. Es lo que dijo Kofi Annan, con el agregado de las aberraciones perpetradas en las prisiones (cuyos responsables principales siguen impunes). En ese clima germinan por la otra parte las monstruosidades como el degüello de rehenes, las amenazas de otras ejecuciones y las que pesan sobre la vida de las trabajadoras sociales italianas y los periodistas franceses. 

El próximo blanco

Trascendió además que existe un plan, mantenido en secreto, de intensificar los bombardeos después de las elecciones del 2 de noviembre; que el número de militares yankis muertos es mayor que el millar declarado oficialmente, y se le suman miles de heridos, de soldados retirados del frente por afecciones múltiples, enfermedades psíquicas, casos de suicidio, etc. Un militar dijo que "nuestra ida a Irak fue el equivalente a la de los alemanes a Stalingrado". Kerry señaló que se emprendió el camino equivocado. Pero Bush sólo habló de extender la guerra, y es sabido que en los planes de su gobierno, después de Afganistán e Irak, viene Irán.

Publicado en La República el 23 de Setiembre de 2004

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

 
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