| Brecha
de Uruguay - 24 de Setiembre de 2004
Estados Unidos
Avisos
al emperador
Tres senadores
republicanos advirtieron que la campaña militar en Irak es un desastre.
La CIA avisa que las perspectivas son de malas a peores. El jefe del FMI
alerta sobre el gigantesco y creciente déficit. Pero George W Bush
avanza imperturbable, con la vista fija en una ilusión.
Jorge
A Bañales Desde Washington
En julio pasado la Agencia Central de
Inteligencia presentó al gobierno de Bush una evaluación
de la situación de Irak que incluyó "escenarios posibles"
para el futuro. Y los escenarios que avizora la agencia de espionaje para
dentro de un año en Irak van desde la guerra civil a un gobierno
inestable.
Pero el gobierno de Bush restó
importancia al informe de la agencia, que es el primero elaborado desde
octubre de 2002 cuando la CIA, atenta a los deseos del Pentágono
y del vicepresidente Dick Cheney, le dijo a Bush lo que Bush quería
escuchar: que Irak poseía armas químicas, biológicas
y radiactivas.
Un año y medio después
de la invasión de Irak, Estados Unidos no ha encontrado el armamento
proscrito ni tampoco pruebas de la vinculación del régimen
de Saddam Hussein con la red Al Qaeda, y alguien tenía que pagar
por el moretón en la credibilidad de Washington. Quien pagó
fue la CIA: el director George Tenet renunció y ahora el Senado
discute la confirmación como nuevo director de un ex agente de la
agencia y ahora representante republicano en el Congreso, Porter Goss.
Cuando la CIA dijo, hace casi dos
años, lo que Bush quería escuchar, el presidente prestó
mucha atención y sustentó en aquella evaluación sus
excusas para el ataque a Irak. Ahora que la CIA dice lo que Bush no quiere
escuchar, el portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan dice que "siempre
habrá pesimistas y gente que señala lo negativo".
TRÍO DE PESIMISTAS
El pasado domingo el senador republicano
Chuck Hagel, de Nebraska, un ex combatiente de la Guerra de Vietnam y copresidente
del comité de reelección de Bush en ese estado, declaró
que "lo que necesitamos en Irak es un análisis frío y claro
de nuestra política".
"No hicimos eso en Vietnam y durante
11 años vimos cómo aumentaban las bajas al punto en el cual,
finalmente, perdimos", agregó Hagel, pocos días después
de que la cifra de soldados estadounidenses muertos en Irak superó
la marca del millar, y llegaron a más de 7.700 los heridos.
Por su parte el senador republicano
Richard Lugar, de Indiana y presidente del Comité de Relaciones
Exteriores de la Cámara alta, calificó como "mala administración
de la reconstrucción" el hecho de que hasta ahora Estados Unidos
haya empleado apenas mil millones de los más de 18 mil millones
de dólares aprobados por el Congreso el año pasado para la
reconstrucción de Irak.
Lugar también se mostró
irritado porque ahora el Departamento de Estado pide que se transfieran
a "seguridad" (léase operaciones militares) unos 4 mil millones
de dólares asignados para la reconstrucción. Mientras tanto
millones de iraquíes siguen sin recibir los servicios de electricidad,
agua potable, educación y asistencia de la salud que esperaban con
la llegada de sus "libertadores".
El senador republicano John McCain,
de Arizona, quien pasó años como prisionero de guerra en
Vietnam, dijo que "la situación en Irak sigue deteriorándose,
y el presidente Bush debería hablar en forma clara y franca al país
sobre lo que ocurre allá".
"Cada día que pasa sin que
extirpemos a los insurgentes de los reductos en ciudades como Faluya, hace
más alto el precio que pagaremos por combatirlos", añadió.
"Si no se estabiliza la situación de seguridad, no podrá
haber elecciones en Irak en enero."
RATO MIRA EL DÉFICIT
El nuevo director gerente del Fondo
Monetario Internacional, el español Rodrigo Rato, avisó esta
semana que tendrá que haber una devaluación del dólar
y que Estados Unidos debería poner bajo control su creciente endeudamiento
para evitar una amenaza para toda la economía mundial a corto plazo.
Días antes el gobierno había
informado que el déficit por cuenta corriente de Estados Unidos
en el segundo trimestre del año llegó a la cifra sin precedentes
de 166 mil millones de dólares, que equivale al 5,7 por ciento del
producto bruto interno.
En ese mismo trimestre el déficit
en el comercio de bienes y servicios subió de los 138.600 millones
de dólares en el primer trimestre a la cifra récord de 150.300
millones de dólares en el segundo. Al ritmo que va, el año
cerrará con un déficit comercial de unos 500 mil millones.
El período fiscal 2004 que
concluye este 30 de setiembre cerrará con un déficit fiscal
de 425 mil millones de dólares, apenas tres años después
de que el Tesoro tuviera en sus arcas los 527 mil millones de dólares
de superávit acumulados en los últimos cuatro años
del gobierno de Bill Clinton.
El déficit fiscal equivale
a más del 4 por ciento del producto bruto interno de Estados Unidos,
y Rato dijo que "tal desequilibrio es un riesgo no sólo para la
economía de Estados Unidos, sino para la economía mundial".
HACIA LA VICTORIA
Bush mantiene la vista fija en la
elección del 2 de noviembre para la cual pinta, por ahora y según
la mayoría de las encuestas, como ganador aunque no del todo seguro.
Desde el 9 de agosto, Bush ha pasado
apenas tres o cuatro días enteros en Washington, y el resto los
ha dedicado a incesantes presentaciones electorales, enfocadas especialmente
en los estados que según los encuestadores no están decididos
todavía.
En todos sus discursos Bush repite
que Saddam era una amenaza, que el mundo es un sitio más seguro
porque fue derrocado el dictador, que hay que atacar a los terroristas
allá antes de que los terroristas golpeen acá, que la libertad
tiene "un poder transformador" que hará del mundo un sitio mejor,
y que Estados Unidos no es un imperio conquistador, sino que las suyas
son legiones "libertadoras". En cuanto a Irak, según Bush, el gobierno
interino es fuerte y entrena un ejército que establecerá
el control en todo el país a tiempo para que se realicen en enero
las elecciones que parirán la democracia para los iraquíes.
En cuanto a la economía, Bush repite que sus reducciones de impuestos
están dando frutos, y que el déficit se reducirá a
la mitad en cinco años.
El secretario del Tesoro, John Snow,
sostiene que vivimos "una época de buena economía mundial:
no hay recesión en parte alguna del mundo, no hay crisis financiera
en parte alguna del mundo, el crecimiento económico mundial marcha
a su ritmo más alto en quince o veinte años, el ritmo de
crecimiento económico de Estados Unidos es el más alto en
dos décadas".
Y con tal prédica, Bush se
encamina a la victoria. Por ahora, sin escuchar los avisos. |