| el
Periódico de Catalunya - 30 de Setiembre de 2004
Entrevista // Craig Unger >> Analista
Político
"Los
Bush han pactado
con
el diablo durante 20 años"
• La amistad
con la familia real saudí les ha llevado a obviar el peligro terrorista,
dice
Núria
Navarro
Nueva York, 1949
Su ensayo 'Los Bush y los Saud'
ha inspirado el filme 'Fahrenheit 9/11'
De niño, Unger compartió
campamento de verano con el actual presidente de EEUU. Pero Los Bush
y los Saud (Bronce) no es un ajuste de cuentas con el pasado. Es un
monumental documento que destapa la relación de las dos dinastías
más poderosas del mundo. Un entramado de afectos y negocios que
podría haber dado pie a la era del terror.
--¿Tan peligrosa es la
amistad de los Bush y la familia real saudí?
--Sí. En los años
80, en la era Reagan-Bush, EEUU apoyó a Bin Laden y a los combatientes
afganos contra los soviéticos. Eso ayudó a acabar con la
URSS pero, más tarde, durante la guerra del Golfo, Bin Laden amenazó
con la yihad y Bush, debido a sus relaciones con los Saud, hizo
oídos sordos al terrorismo saudí.
--Sorprende que nadie cuestionara
antes esa amistad.
--EEUU es un país adicto
al petróleo. Tiene 165 millones de coches y campos de golf con aire
acondicionado. Durante 20 años se ha pactado con el diablo y es
ahora cuando empezamos a ver el lado oscuro. La mayoría de norteamericanos
no diferencian entre Irán, Irak o Arabia Saudí. Por eso,
Bush puede demonizar el terrorismo como una abstracción vaga.
--¿Y los demócratas?
¿Son débiles o parte interesada?
--Los saudís siempre han
intentado seducir a republicanos y demócratas. Cuando Clinton era
gobernador de Arkansas quiso recaudar 23 millones de dólares de
los saudís para un centro de estudios de Oriente Próximo.
Entonces, el príncipe Bandar dijo: "¿Quién es este
tipo tan siniestro? Olvidémoslo". Luego quiso arreglarlo, pero Clinton
se mostró más duro que Bush. Sea quien sea el nuevo presidente,
tiene que hacer negocios con los saudís. Norteamérica necesita
su petróleo.
--Usted señala al príncipe
Bandar como la clave.
--¡Es capital! Es nieto del
difunto rey Abdul Aziz, fundador de la Arabia Saudí moderna y sobrino
del rey Fahd. Ha tenido más acceso a la Casa Blanca que cualquier
otro líder extranjero, incluido Blair. Su amistad con los Bush es
estrechísima. Han hecho negocios durante 20 años, compartieron
cacerías y es el único al que Barbara Bush permite fumar
en su casa. ¡Le llaman Bandar Bush!
--¿Qué les da?
--Su padre, el príncipe Sultán,
segundo en la línea sucesoria, es ministro de Defensa saudí.
Durante la guerra del Golfo fue socio de Bush padre en el conflicto.
Pronto los saudís se convirtieron en los operadores más poderosos
del mercado de EEUU. Por eso, el 13 de septiembre del 2001, Bandar fue
a la Casa Blanca y Bush lo recibió cuando su nación
acababa de matar a 3.000 norteamericanos.
--Y dio luz verde a la salida
de 20 miembros del clan Bin Laden.
--¡Aun sabiendo que 15 de
los 20 secuestradores eran saudís, que Bin Laden es saudí,
que Al Qaeda recibe financiación saudí! La guerra contra
el terrorismo debía de haber empezado ahí. Pero Bush, en
lugar de pedir transparencia sobre la financiación del terrorismo
a través de los bancos saudís, dejó que se fueran.
--¿Los Saud han engrosado
directamente las cuentas de los Bush?
--¡Los Bush ya son ricos!
El tema es otro. Bush padre y Baker se veían como gestores de la
economía mundial. Debían procurar suficientes recursos estratégicos
para EEUU. Soy crítico con ellos, pero gracias a sus relaciones
hubo abundancia de petróleo durante 30 años. Aun así,
los saudís invirtieron 1.400 millones de dólares en empresas
relacionadas con los Bush. ¡Un escándalo!
--Bush sigue justificando la guerra
de Irak. ¿Forma parte del guión?
--Bush es un idealista en el peor
sentido. Ve a Irak como la Alemania del Este tras la segunda guerra mundial,
¿comprende?
--Sí.
--En 1959, estuvimos juntos en un
campamento de verano. Recuerdo que, con sólo 10 años, yo
ya quería ir a Europa. Él no. Él vive en una burbuja
y sólo escucha dos asesores: el gran petróleo y los neoconservadores
del Pentágono. Lo demás va a parar debajo de la alfombra.
--Mientras, la familia real saudí
no vive sus mejores horas.
--Atraviesa un período de
descontento civil. La casa real exige reformas y, por otro lado, mete en
la cárcel a los reformistas. Quiere luchar contra Al Qaeda, pero
reclama los bombardeos sobre los sionistas. Además, hay muchas facciones.
Podría haber una crisis sucesoria. Y existe la sombra de China,
que produce 5 millones de coches por año...
--¿Quién ganará
las elecciones?
--Si las elecciones fueran hoy,
quizá Bush. Pero Kerry va cambiando la estrategia. Ya ha dicho que
las políticas de Bush son un error histórico.
--¿Se aviene él
con los saudís?
--Kerry dijo en la convención
demócrata que no quiere que Norteamérica sea rehén
de la familia real saudí. Y eso está bien. |