Algo
pasa en el Partido Liberal
Antonio
Mora Vélez
La Dirección
Nacional Liberal ha fijado una posición en contra de la re-elección
del presidente Uribe y en contra de sus reformas pensional y tributaria
y de la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. En
relación con los congresistas uribistas ha decidido que no pueden
volver a las filas a menos que renuncien a las personerías jurídicas
de los movimientos de garaje que usaron para ser elegidos, y que nieguen
en el Congreso la re-elección y las medidas económicas de
corte neo-liberal que agencia el gobierno y acaten de esa manera las directrices
partidarias, que obligan a todos los miembros del partido y que no pueden
ser incumplidas impunemente.
Se destaca en el equipo de la DNL,
por su valor y claridad política, la senadora Piedad Córdoba,
líder femenina que le hace honor a la mujer colombiana y que está
llamada a jugar un papel más importante en el proceso de democratización
liberal y en el futuro de este lastimado país. Ha dicho Piedad que
el partido liberal no es una puerta giratoria por donde todo el mundo puede
entrar y salir cuando le venga en gana, entrar para conseguir el aval y
salir para formar rancho electoral aparte y ser elegido. Y está
recorriendo el país para enseñarle a la militancia liberal
que el partido no puede ser dirigido solo por la clase política
sino que, de acuerdo con los Estatutos, también y en una proporción
del 50%, por representantes de las universidades, gremios, sindicatos,
acciones comunales y organizaciones representativas de la sociedad civil.
En otro escenario, el Instituto
del Pensamiento Liberal viene empeñado en una campaña de
formación ideológica encaminada a darle al partido el perfil
socialdemócrata que se corresponde con su condición de miembro
de la Internacional Socialista; a ser consecuente con la evidente necesidad
de deslindar campos entre el neo-liberalismo, que es una posición
de derecha y lesiva para el pueblo, y la socialdemocracia, que lo es de
izquierda moderada y que tiene respuestas a las necesidades básicas
de la población. La organización juvenil liberal, por su
parte, demanda una mayor identidad del partido con las necesidades de los
pobres de Colombia, que ya sobrepasan el 60%, identidad que no se puede
lograr con el TLC y las medidas económicas propuestas por el presidente
Uribe.
Si el partido liberal es, como lo
señaló en su tiempo el expresidente Lleras Restrepo, una
coalición de matices de izquierda, y es también el
partido del pueblo pobre, como lo gritó a voz en cuello Jorge Eliécer
Gaitán, y es también el partido de la democracia política
y social, como lo demandaron y pusieron en práctica Rafael Uribe
Uribe y Alfonso López Pumarejo, no hay razón para que estén
en sus filas y sean elegidos con los votos de sus militantes y electores,
hombres que no se identifican con estos conceptos, dirigentes políticos
que siguen a pie juntillas los dictados del Fondo Monetario Internacional
y que representan los intereses de los círculos plutocráticos
que no piensan sino en sus cuentas bancarias.
Algo está pasando en el partido
liberal, no hay duda. Se trata --en mi modesta opinión-- de una
revolución orgánica y conceptual, al frente de la cual hay
un equipo de dirigentes jóvenes que han visto la necesidad de devolverle
al partido sus bríos ideológicos y su compromiso popular
de los viejos y gloriosos tiempos, y a restañar el daño que
a su imagen le han hecho las “caballerizas” de Turbay, el "elefante" de
Samper, la ruina del campesinado generada por Gaviria con su apertura económica
y el empobrecimiento acelerado de la población y la crisis de la
salud propiciadas por Uribe con sus medidas y leyes neo-liberales. Si esa
revolución de las bases y de los cuadros jóvenes del partido
liberal contra los dirigentes oligarcas y politiqueros sirve para evitar
que el país se polarice más y para fortalecer la convergencia
democrática que se necesita para restablecer el Estado Social de
Derecho constitucional, apuntalar la paz con justicia social y alcanzar
la reconciliación entre los colombianos, le damos la bienvenida
alborozados.
Antonio
Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar
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