| Panorama
de Radio Suecia en Español - 15 de Octubre de 2004
Informe de Amnesty:
El cuerpo
de la mujer, convertido
en campo
de batalla en Colombia
Sembrando
el terror entre la población, explotando e instrumentalizando a
las mujeres para conseguir objetivos militares, todos los grupos armados
de Colombia han convertido en terreno de batalla los cuerpos de las mujeres.
En el curso de los 40 años
del conflicto colombiano, todos los grupos armados –las fuerzas de seguridad,
los paramilitares apoyados por el ejército y la guerrilla– han abusado
de las mujeres o las han explotado sexualmente y han tratado de controlar
las esferas más íntimas de sus vidas.
Estas violaciones, cometidas tanto
contra las civiles como contra las propias combatientes de los grupos armados,
siguen ocultas tras un muro de silencio, alimentadas por la discriminación
y la impunidad.
Las violaciones, homicidios y otras
agresiones contra civiles perpetradas en el municipio de Tame, departamento
de Arauca, a principios de mayo de 2003 –cometidas al parecer por soldados
que se identificaron como paramilitares–, provocaron el desplazamiento
de más de 500 personas. En Parreros, hombres armados violaron y
mataron a Omaira Fernández, de 16 años y embarazada, y luego
le abrieron el vientre. “Ante los ojos de todos la abrieron. Los cuerpos
de la muchacha y del bebé fueron lanzados al río”.
Las fuerzas guerrilleras han sido
también responsables de casos reiterados de violencia contra las
mujeres, incluida la violación. Una mujer relató cómo
había sido violada por presuntos miembros de las FARC: “El me violó
y me dijo que eso era un recuerdito […] para no meterse con los soldados.”
Pese a la gravedad de estos crímenes,
no se han realizado esfuerzos efectivos para investigarlos en su integridad,
para poner a los responsables en manos de la justicia ni para evitar que
en el futuro vuelvan a ocurrir estas atrocidades.
Todas las partes contendientes en
el conflicto están obligadas a actuar. Las fuerzas guerrilleras
deben comprometerse a cumplir el derecho internacional humanitario. El
gobierno colombiano debe actuar para prevenir y castigar todos los actos
de violencia contra las mujeres. Sólo así podrá gozar
el pueblo colombiano de la oportunidad de construir un futuro sin la amenaza
de la violencia contra las mujeres.
[SR International, Alberico Lecchini] |