| el
Periodicol de Catalunya - 13 de Octubre de 2004
La Casa Blanca, en entredicho
Una ONG
revela que 11 islamistas
en manos
de EEUU están desaparecidos
• Human
Rights dice que nadie ha podido ver a los reos, de Al Qaeda, y que algunos
han sufrido torturas
• La organización
afirma que los métodos de la CIA son los mismos que los de Pinochet
y Videla
Mercedes
Hervás - Nueva York
La guerra contra el terrorismo lanzada
por el presidente de Estados Unidos, George Bush, empieza a parecerse a
la guerra sucia de las extintas dictaduras latinoamericanas contra sus
oponentes, ya que al menos 11 presuntos miembros de Al Qaeda han desaparecido
mientras se hallaban bajo custodia de EEUU. Además, algunos pueden
haber sido torturados, según denunció el lunes la organización
defensora de los derechos humanos Human Rights Watch.
En un informe de 46 páginas,
titulado Los desaparecidos de EEUU: los detenidos fantasmas de la CIA,
la organización sostiene que estos 11 prisioneros pueden encontrarse
fuera de territorio estadounidense. Todos ellos han sido privados de acceso
a abogados y a representantes de la Cruz Roja y tampoco se ha notificado
a sus familias su situación. En cinco casos, EEUU ni siquiera reconoce
que están bajo su custodia.
Con ello, Washington ha violado
los tratados internacionales que prohíben la detención de
personas en lugares secretos y en régimen de incomunicación.
Además, las convenciones de Ginebra exigen que la Cruz Roja tenga
acceso a todos los detenidos, para que se pueda notificar a sus familias
su estado.
SIN IDEALES
"Quienes sean culpables de delitos
graves deben ser llevados ante la justicia, pero si EEUU acepta la tortura
y desaparición de sus oponentes, abandona sus ideales y obligaciones
internacionales, y se convierte en un país de menor entidad", dijo
el asesor legal de Human Rights Watch, Reed Brody.
Además, Brody recordó
los peores años de las dictaduras militares latinoamericanas --como
la que encabezó Augusto Pinochet en Chile o la de Jorge Rafael Videla
en Argentina-- con las "desapariciones" de miles de "elementos subversivos",
las torturas y asesinatos en lugares secretos y la posterior ocultación
de sus cadáveres. Estas desapariciones son ahora
"una táctica de EEUU" empleada
en su guerra contra Al Qaeda, denunció Brody.
EL CEREBRO DEL 11-S
Entre los 11 desaparecidos figura
Jalid Sheij Mohamed, el presunto cerebro del 11-S, que puede haber sido
torturado tras su captura en Pakistán y extradición a EEUU,
el año pasado. En igual situación están Abú
Zubaida, cercano colaborador de Osama bin Laden, y Ramzi Bin al Shibh,
que no participó directamente en los sangrientos atentados del 11-S
pero que se considera que sí ayudó en su preparación.
La CIA rehusó salir al paso
de las acusaciones de esta organización por no haber visto el informe,
donde se sostiene que el interrogatorio de los desaparecidos ha proporcionado
valiosos datos a EEUU, aunque en algunas instancias los presos han mentido.
"Nosotros reconocemos la importancia de conseguir rápidamente y
de forma efectiva información para detectar a Al Qaeda u otras redes,
capturar a otros terroristas y prevenir más ataques catastróficos",
admitió Human Wrights Watch. Pero después subrayó
que "las desapariciones y detenciones secretas en régimen de incomunicación
violan los principios más básicos de una sociedad libre". |