| La
Jornada de México - 16 de Octubre de 2004
El incidente, divulgado por parientes
de los militares;
el Pentágono lo confirma
Rebelión
de soldados estadounidenses
en Irak
por falta de equipo protector
Autoridades castrenses admiten
que los insubordinados tuvieron
"preocupaciones válidas"
Jim
Cason y David Brooks Corresponsales
Washington y Nueva York, 15 de octubre.
Diecinueve integrantes de un batallón de transporte del ejército
de Estados Unidos se convirtieron en el primer caso conocido de soldados
en Irak en negarse a cumplir órdenes de sus comandantes por la deteriorada
situación de seguridad y falta de equipo adecuado para proteger
a las tropas, lo cual podría convertirse en una pesadilla política
para la Casa Blanca en esta coyuntura electoral.
El incidente en sí es hasta
ahora un acto limitado a unos cuantos militares, y no hay indicios de que
sea el comienzo de una tendencia más amplia entre los soldados estadunidenses
en ese país.
Pero, a la vez, podría convertirse
en un problema mayor no en Irak, sino en Estados Unidos, para el presidente
George W. Bush, ya que reforzaría las acusaciones del candidato
presidencial demócrata, John Kerry, quien ha reiterado que la situación
militar en el país petrolero está empeorando y que las fuerzas
militares estadunidenses no cuentan con suficiente equipo y apoyo para
su seguridad.
El incidente, que el Pentágono
confirmó, resultó en el arresto de los soldados por desobedecer
órdenes directas, es otra ilustración viva del deterioro
de la situación de seguridad en Irak y prueba que funcionarios del
gobierno de Bush no han brindado suficiente equipo de protección
para las tropas estadunidenses. El Pentágono aceptó que sí
hubo "problemas de equipo" en el hecho.
El caso se dio a conocer en el país
no por las tropas, sino por los familiares de los militares, que informaron
a un periódico local en Jackson, Mississippi, que el miércoles
pasado unos 19 soldados rehusaron cumplir órdenes de conducir camiones
transportando combustible a Taji, al norte de Bagdad.
"No tienen protección antibalas
para los vehículos, y éstos no pueden ser manejados a gran
velocidad. Simplemente no es seguro estar en territorio hostil", aseveró
Patricia McCook, esposa del sargento Larry O. McCook, uno de los soldados
que rehusó cumplir con las órdenes para transportar el comestible.
Los soldados acusaron que varios
de los camiones de combustible no habían recibido buen mantenimiento,
que el Ejército no contaba con suficientes vehículos Humvee
y helicópteros para apoyar y proteger el convoy y que el combustible
que estaban transportando se había contaminado y ya no se podía
usar.
Teresa Hill, en Alabama, cuya hija
Amber McClenny se encuentra ahora detenida, declaró al rotativo
Mississippi
Clarion Ledger que los camiones tenían una velocidad pico de
40 millas por hora. "Sabían que había una posibilidad de
99 por ciento de que serían emboscados y que les dispararían",
señaló Hill y añadió que se lo había
dicho su hija. "No tendrían manera de responder" a un ataque.
El Pentágono confirmó
al noticiero nacional de CBS News que los 19 soldados han sido liberados
y que tenían "algunas preocupaciones válidas". De hecho,
ahora esos militares podrían no ser acusados formalmente en el incidente.
Patricia McCook declaró a
CBS News que "por ahora se están inspeccionando técnicamente
los vehículos y van a colocar blindaje antibalas en los vehículos".
Soldados estadunidneses en Irak se
han quejado repetidamente por la falta de blindaje adecuado para sus vehículos,
y hay varios casos en que familiares han usado su propio dinero para enviar
chalecos antibalas y otra protección a militaress en Irak, ya que
el Pentágono no está proporcionando suficiente equipo protector.
Como concluyó CBS News esta
noche: "la pregunta preocupante permanece: ¿los soldados en Irak
estarán empezando a pensar que la misión no vale el riesgo?" |