Francisco
Flores y la encrucijada de la OEA
Niko
Schvarz
El gobierno
de El Salvador, único país latinoamericano que mantiene tropas
en Irak (ya que Nicaragua y la Dominicana se retiraron) pretende aprovechar
el descabezamiento sufrido por la OEA para impulsar a la secretaría
general al anterior presidente de su país, Francisco Flores, el
único mandatario latinoamericano que apoyó el golpe de Estado
en Venezuela y que además envió los primeros contingentes
de su país al frente de guerra en Irak.
En esta nota se examinan algunos
otros antecedentes del apresurado aspirante a ocupar la vacante.
Apoyo al golpe en Venezuela y
a la guerra en Irak
En un caso que carece de antecedentes,
el ex presidente de Costa Rica designado al finalizar el decenio de César
Gaviria para ocupar la secretaría general de la OEA, Miguel Angel
Rodríguez, debió renunciar a su cargo a los pocos días
de asumir por denuncias de corrupción durante el ejercicio de su
mandato.
El actual presidente, Abel Pacheco,
lo conminó a renunciar y a presentarse ante las autoridades judiciales
de su país. En esta emergencia el presidente de El Salvador, Antonio
Saca, sacó la delantera en lanzar al ruedo el nombre de su antecesor
Francisco Flores, cuya candidatura había estado en danza en la instancia
anterior, dícese que con apoyo de los Estados Unidos.
Fuentes salvadoreñas aseguran
que la actual gestión también cuenta con el visto bueno de
Washington.
Un hecho que invalida totalmente
dicha candidatura es que Francisco Flores fue el primer y único
presidente latinoamericano en reconocer y legitimar el golpe de Estado
del 11 de abril de 2003 contra el régimen democrático venezolano.
Organizaciones salvadoreñas
recuerdan que a las pocas horas del golpe, ejerciendo la presidencia, Francisco
Flores reconoció al golpista Pedro Carmona "el breve", y días
después acogió al contralmirante venezolano Carlos Molina
Tamayo, implicado en el golpe, utilizando ambos el territorio salvadoreño
para conspirar contra el gobierno de la República bolivariana, con
el agravante de inmiscuirse en la política interna salvadoreña.
El representante venezolano ante
la OEA, Jorge Valero, dijo que ve con preocupación la postulación
de Flores porque "sería indeseable que un presidente que apoye golpes
de estado pudiera resultar favorecido".
Flores fue además uno de los
pocos presidentes latinoamericanos en respaldar la guerra de Irak, y promovió
el envío de dos contingentes.
El tercer envío fue decidido
por el actual mandatario Antonio Saca, enfrentando en ambos casos una fuerte
oposición, expresada en las calles y en la Asamblea Legislativa,
de los sectores populares y las fuerzas de izquierda.
Lo mismo que en el caso de Venezuela,
Flores prestó el territorio de su país para conspirar y emprender
acciones terroristas contra el gobierno de Cuba.
Terrorismo anticubano
El caso más notorio es el
del encallecido terrorista y agente de la CIA Luis Posada Carriles, organizador
del atentado contra el aparato de Cubana de Aviación en 1976 que
originó la muerte de sus 73 pasajeros, de atentados criminales en
hoteles de La Habana y de un intento de asesinato de Fidel Castro en la
Cumbre iberolatinoamericana de Panamá, por lo cual estuvo detenido
en este país y fue amnistiado al fin de su mandato por la presidenta
Mireya Moscoso.
Pues bien: a éste y a otros
terroristas anticubanos se les facilitó su estadía y papeles
salvadoreños para moverse por la región e ingresar a Cuba.
Incluso hay dos salvadoreños
detenidos en la isla por actos terroristas.
Otra particularidad de El Salvador,
que se mantuvo durante el gobierno de Flores, consiste en que es uno de
los dos únicos países de los 191 que integran la ONU en tener
su embajada en Jerusalén.
La capital del Estado de Israel es
Tel Aviv, así lo reconoce la ONU, y hasta Estados Unidos tiene allí
su embajada. Son los sectores de la ultraderecha israelí los que
reivindican a Jerusalén como "capital única e indivisible".
En el plano interno se acusa a Flores
de haber reducido el alcance y aplicación de los Acuerdos de Paz
y de una política antipopular signada por la corrupción.
Corrupción y vetos
En ese sentido, organizaciones salvadoreñas
señalan que Flores es sospechoso de haber tolerado la corrupción
en el ente de potabilización y distribución del agua (ANDA),
de actos de corrupción del Banco de Fomento Agropecuario, además
de haber involucrado recursos humanos y materiales de distintos ministerios
en actos de proselitismo a favor de su correligionario y actual presidente.
Recuerdan que vetó alrededor
de 80 iniciativas a favor del pueblo aprobadas por la Asamblea Legislativa,
por lo cual se ganó el sobrenombre de Paco Veto.
Concluyen que es altamente inconveniente
su candidatura a la secretaría general de la Organización
de Estados Americanos (OEA).
Publicado en La República
el 17 de Octubre de 2004
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
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