Niko Schvarz - rodelu.net
18 de Octubre de 2004
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Francisco Flores y la encrucijada de la OEA
Niko Schvarz
El gobierno de El Salvador, único país latinoamericano que mantiene tropas en Irak (ya que Nicaragua y la Dominicana se retiraron) pretende aprovechar el descabezamiento sufrido por la OEA para impulsar a la secretaría general al anterior presidente de su país, Francisco Flores, el único mandatario latinoamericano que apoyó el golpe de Estado en Venezuela y que además envió los primeros contingentes de su país al frente de guerra en Irak.

En esta nota se examinan algunos otros antecedentes del apresurado aspirante a ocupar la vacante.

Apoyo al golpe en Venezuela y a la guerra en Irak

En un caso que carece de antecedentes, el ex presidente de Costa Rica designado al finalizar el decenio de César Gaviria para ocupar la secretaría general de la OEA, Miguel Angel Rodríguez, debió renunciar a su cargo a los pocos días de asumir por denuncias de corrupción durante el ejercicio de su mandato. 

El actual presidente, Abel Pacheco, lo conminó a renunciar y a presentarse ante las autoridades judiciales de su país. En esta emergencia el presidente de El Salvador, Antonio Saca, sacó la delantera en lanzar al ruedo el nombre de su antecesor Francisco Flores, cuya candidatura había estado en danza en la instancia anterior, dícese que con apoyo de los Estados Unidos. 

Fuentes salvadoreñas aseguran que la actual gestión también cuenta con el visto bueno de Washington.

Un hecho que invalida totalmente dicha candidatura es que Francisco Flores fue el primer y único presidente latinoamericano en reconocer y legitimar el golpe de Estado del 11 de abril de 2003 contra el régimen democrático venezolano.

Organizaciones salvadoreñas recuerdan que a las pocas horas del golpe, ejerciendo la presidencia, Francisco Flores reconoció al golpista Pedro Carmona "el breve", y días después acogió al contralmirante venezolano Carlos Molina Tamayo, implicado en el golpe, utilizando ambos el territorio salvadoreño para conspirar contra el gobierno de la República bolivariana, con el agravante de inmiscuirse en la política interna salvadoreña. 

El representante venezolano ante la OEA, Jorge Valero, dijo que ve con preocupación la postulación de Flores porque "sería indeseable que un presidente que apoye golpes de estado pudiera resultar favorecido".

Flores fue además uno de los pocos presidentes latinoamericanos en respaldar la guerra de Irak, y promovió el envío de dos contingentes. 

El tercer envío fue decidido por el actual mandatario Antonio Saca, enfrentando en ambos casos una fuerte oposición, expresada en las calles y en la Asamblea Legislativa, de los sectores populares y las fuerzas de izquierda.

Lo mismo que en el caso de Venezuela, Flores prestó el territorio de su país para conspirar y emprender acciones terroristas contra el gobierno de Cuba. 

Terrorismo anticubano

El caso más notorio es el del encallecido terrorista y agente de la CIA Luis Posada Carriles, organizador del atentado contra el aparato de Cubana de Aviación en 1976 que originó la muerte de sus 73 pasajeros, de atentados criminales en hoteles de La Habana y de un intento de asesinato de Fidel Castro en la Cumbre iberolatinoamericana de Panamá, por lo cual estuvo detenido en este país y fue amnistiado al fin de su mandato por la presidenta Mireya Moscoso. 

Pues bien: a éste y a otros terroristas anticubanos se les facilitó su estadía y papeles salvadoreños para moverse por la región e ingresar a Cuba. 

Incluso hay dos salvadoreños detenidos en la isla por actos terroristas.

Otra particularidad de El Salvador, que se mantuvo durante el gobierno de Flores, consiste en que es uno de los dos únicos países de los 191 que integran la ONU en tener su embajada en Jerusalén. 

La capital del Estado de Israel es Tel Aviv, así lo reconoce la ONU, y hasta Estados Unidos tiene allí su embajada. Son los sectores de la ultraderecha israelí los que reivindican a Jerusalén como "capital única e indivisible".

En el plano interno se acusa a Flores de haber reducido el alcance y aplicación de los Acuerdos de Paz y de una política antipopular signada por la corrupción. 

Corrupción y vetos

En ese sentido, organizaciones salvadoreñas señalan que Flores es sospechoso de haber tolerado la corrupción en el ente de potabilización y distribución del agua (ANDA), de actos de corrupción del Banco de Fomento Agropecuario, además de haber involucrado recursos humanos y materiales de distintos ministerios en actos de proselitismo a favor de su correligionario y actual presidente. 

Recuerdan que vetó alrededor de 80 iniciativas a favor del pueblo aprobadas por la Asamblea Legislativa, por lo cual se ganó el sobrenombre de Paco Veto. 

Concluyen que es altamente inconveniente su candidatura a la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Publicado en La República el 17 de Octubre de 2004

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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