Pérez, un
"llanero" de la localidad de Barinas, de la que es originario el propio
Chávez, señaló a LA REPUBLICA su confianza
en un proceso de integración regional históricamente irreversible,
que comparó a la gesta libertadora que expulsó a los españoles
y creó repúblicas independientes en el continente.
El ministro del exterior venezolano,
interrogado sobre los candidatos a ocupar la titularidad de Aladi, la OEA
y la OMC, dijo: "a mí me importa un comino que un uruguayo, un paraguayo
o un boliviano represente al continente, si nuestra visión es la
integracionista. No es un problema de nombres."
Ex ministro de Medio Ambiente, que
dirigió las embajadas de Argelia y París, antes de llegar
a la cancillería, Jesús Pérez defendió el relacionamiento
con el gobierno cubano y calificó de inhumano el bloqueo económico
que sobre la isla impone Estados Unidos.
El secretario de Estado, consideró
un acto de protocolo sin "significado" el otorgamiento de una condecoración
al embajador uruguayo Juan José Arteaga, quien acogió en
su domicilio a dirigentes de la oposición cuando el frustrado intento
de derrocamiento de Chávez.
Interrogado sobre las perspectivas
ante las elecciones estadounidenses, Jesús Pérez, indicó
que entre Bush y Kerry "creo que tenemos que mirar más hacia el
sur" y manifestó sus discrepancias con países del Congreso
Andino de Naciones (CAN) que negocian individualmente el ALCA.
Integración, terrorismo y petróleo
--¿Está muy lejos el
sueño bolivariano de integración?
--Tal vez para nuestra generación,
sí... pero para las generaciones que vienen, está a la orden
del día, más que nunca, un proyecto de integración
que fracasó en un momento dado de la historia, pero que recupera
vigencia en este tiempo en el que la nos quieren vender una globalización
a cualquier costo. Nuestros países ya entendían la globalización
en el siglo XIX y nuestros líderes razonaban entonces que para echar
a los españoles y permitir que nacieran Repúblicas era necesaria
una unión que se veía en la composición de nuestros
ejércitos libertadores. Hoy, cuando la globalización se nos
presenta como una fatalidad, el sueño bolivariano de integración
se ofrece como una de las vías para resolver nuestros problemas...
--Mañana (por hoy) hay
una reunión de cancilleres en Asociación Latinoamericana
de Integración (Aladi), donde se manejaran varios temas importantes.
¿Uno de ellos implica a los problemas de seguridad y el terrorismo,
como analizan ustedes ese eje?
--Es un tema y un tema importante,
en torno al cual hay un consenso: el terrorismo es nefasto y debemos luchar
contra él, pero la diferencia es qué hacemos para luchar
contra el terrorismo y cómo definimos nosotros el terrorismo. Nosotros
pensamos que no hay terrorismo bueno y terrorismo malo. Creemos que la
fuente de ese terrorismo es la brecha social que hay en el mundo, esas
grandes diferencias que permiten un terreno fértil para que el terrorismo
tome cuerpo. Es un tema que tiene que discutirse...
--¿Discutirse pero no imponerse?
--No, no imponerse. Ahí es
donde vamos a guardar algunas reservas. Nosotros defendemos principios
básicos de nuestra Constitución, y ella es nuestro límite,
pero no creo que se transforme en un tema álgido...
--Algunos analistas observan esta
reunión de Aladi como una disyuntiva latinoamericana de seguir "flotando"
o comenzar a profundizar en algunas definiciones...
--Nosotros estamos dentro de Aladi
e impulsamos la integración porque creemos que es necesaria, pero
al mismo tiempo actuamos. Lo hacemos con mucho dinamísmo cuando
le decimos a los países hermanos que ponemos a disposición
de todo el continente latinoamericano y del Caribe nuestro potencial energético.
Vamos a ver las complementaridades que hay. Nosotros tenemos un siglo de
economía petrolera basada en una relación con Estados Unidos
y con Europa que no nos favorece. Nuestro petróleo sirvió
para el desarrollo de esas regiones, pero ese desarrollo de ellos nos trajo
a nosotros hambre y miseria, cuando Venezuela es un país muy rico
y con mucha potencialidad. Nosotros tenemos necesidades comunes en todo
el continente latinoamericano y la necesidad puede ser un elemento integrador.
Europa se integró a través del carbón y el acero,
¿por qué el petróleo no puede ser un hilo conductor
de nuestra integración?.
--Sistemas de intercambio... petróleo
por otros productos primarios, o tecnología y conocimiento.
--Exactamente. Esa sería una
relación completamente diferente.
"Me importan un comino los nombres"
--Es probable que en esta reunión
de Montevideo se confirme al canciller uruguayo Didier Opertti como presidente
de Aladi. Pero también hay cargos a decidir en la Organización
de Estados Americanos (OEA) cuyo presidente debió renunciar ante
sospechas de corrupción y en la Organización Mundial del
Comercio, donde Uruguay tenía como candidato al embajador Carlos
Pérez del Castillo, que aparece cuestionado por Brasil. ¿Cuál
es la posición de Venezuela ante estas definiciones?
--Para nosotros poco importa la nacionalidad
de la persona que ocupe esos cargos, pero tiene que ser una persona de
convicción. Yo creo que en el alma de cualquier latinoamericano
debe haber elementos muy profundos que lo hagan pensar que hoy en día
es necesaria la integración. Nosotros en estos organismos internacionales
podríamos poner nuestro propio candidato, pero nosotros tenemos
que ver tanto en la OEA, como en la reestructuración del Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas o en los nombramientos de otros organismos
internacionales, qué es lo que más nos conviene como región.
Es algo difícil porque todavía estamos algo distanciados.
Algunos países latinoamericanos todavía no tienen conciencia
de que lo que más nos conviene es tener relaciones con Cuba, que
es un país latinoamericano, que necesita de nosotros y donde no
debemos inmiscuirnos en sus cuestiones internas ni dejarnos llevar por
la política agresiva de un bloque económico, que es inhumano...
--Usted estuvo estos días
en Cuba. ¿Surgió allí algún tipo de acuerdo
para hacer planteos comunes en Aladi o en otros ámbitos, en particular,
cuando la reunión se realiza en un país que como Uruguay
ha roto sus relaciones con Cuba?
--No, no hay ningún tipo de
planteo. Nosotros lamentamos esa ruptura. Lo que hay es un intercambio
fluido de opiniones como países que cooperamos y tenemos un mecanismo
de consulta política y hay algunos temas multilaterales que nos
interesan como la situación latinoamericana, la OEA, o la Aladi.
Se trata de tener una visión común.
--¿Alguno de los nombres
que se manejan para la OEA, la OMC y otros organismos tienen ese perfil
latinoamericanista que ustedes pretenden?
--Lo estamos buscando. Hay criterios
que pondremos en la mesa...
--Pero no hay candidatos propios...
--No, pero también vemos dentro
de nuestro marco nacional a las personas que podríamos en su momento
presentar como nuestro candidato y buscar el consenso en la medida de que
hay un libre juego democrático. Para nosotros lo fundamental es
tener una visión latinoamericana en todo esto.
A mi me importa un comino que un
uruguayo, un paraguayo o un boliviano represente al continente, si nuestra
visión es la integracionista. No es un problema de nombres.
--En esta reunión de Aladi,
Venezuela, que integra el Congreso Andino de Naciones (CAN), protocolizará
su integración al Mercosur. ¿Cómo jugará en
la relación entre ambos grupos, cuando en los últimos diálogos
entre el Mercosur y el CAN hubo diferencias?
--Sí, pero está muy
avanzado. Nosotros vamos con voluntad. Nosotros podemos indicar el camino
también. Nosotros no estamos de acuerdo con nuestros socios andinos
como Colombia, Perú y Ecuador que están negociando solos
un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Nosotros pensamos que
esa no es la mejor vía que no favorece a la integración latinoamericana.
Entendemos que primero tenemos que integrarnos entre nosotros y luego hablar
en bloque, tener posiciones comunes...
"No somos indiferentes a elección
uruguaya"
--Usted hablaba de la actitud de
los países, pero éstos en realidad actúan en relación
a sus gobernantes. No son lo mismo todos los presidentes ni todos los gobiernos.
En Uruguay se están por realizar elecciones, ¿es lo mismo
para ustedes quién gane?
--Lo que yo diría es que,
en este momento, en el que para todo América Latina se están
presentando "buenos aires" que permitan un grupo de gobiernos con convergencias
en la necesidad de una agenda social, en la necesidad de luchar contra
la pobreza, con una visión no asistencialista, no seríamos
indiferentes en relación a los resultados que puedan venir...
--Seamos claros... Hay, aparentemente,
una buena relación entre el presidente Hugo Chávez y el candidato
Tabaré Vázquez. En varias instancias han mostrado coincidencias
e, incluso, trascendió que se ofreció petróleo subsidiado
a un eventual gobierno del Encuentro Progresista..
--Bueno, esos son puntos favorables.
Se ha recorrido una parte del camino, y estaríamos listos en la
eventualidad. Pero, independientemente del resultado, nosotros proponemos
a los uruguayos nuestra contribución como hermanos latinoamericanos
que creemos en la integración. Ahora, los uruguayos tendrán
que definir entre ellos cuál sería el gobierno que se adaptaría
mejor a este tipo de colaboración de Venezuela.
--Se entiende la respuesta, pero,
en ese marco, quizás no se entienda que el gobierno de Chávez
haya decidido dar una condecoración al embajador uruguayo Juan José
Arteaga, denunciado de recibir en su casa a quienes intentaron dar el fallido
golpe de Estado en Venezuela.
--Sí, usted sabe, algunas
veces estos temas no tienen significado... Lo tendrían si lo recibiera
el ministro. Algunas veces hay disposiciones por las que se da un reconocimiento
a un embajador que estuvo tantos años en el país... Esa es
la explicación.
--Uruguay y Venezuela rompieron
relaciones diplomáticas durante la dictadura militar debido al secuestro
de la maestra Elena Quinteros de la embajada venezolana. El Caso Quinteros
es uno de los que aún no se ha cerrado a nivel judicial.
¿Cómo observa Venezuela
el proceso del caso que implicó la ruptura diplomática?
--No me atrevo a darle, en estos
momentos, una apreciación sobre el caso, porque no lo manejo bien.
Quizás pudiera respondérselo posteriormente...
Entre Bush y Kerry, "mirar más
al sur"
--Usted señalaba que hay una
fuerte política norteamericana para realizar convenios individuales
con los países de la región en el marco del Acuerdo de Libre
Comercio Americano (ALCA), sin embargo, también ha comenzado a jugar
la Unión Europea. ¿Como deben jugar los latinoamericanos
ante dos grandes que nos disputan?
--La estrategia aquí es hacer
funcionar las contradicciones que hay entre los dos grandes y, a partir
de ahí, sacar el mejor provecho. Sabemos muy bien que las políticas
europeas son mucho más matizadas...
--¿Se puede jugar con las
contradicciones cuando el nivel de dependencia implica que una recomendación
de la administración Bush determina si hay o no el crédito
de los organismos internacionales para evitar el "default" como ocurrió
con Uruguay y Argentina?
--Sí, por eso le digo yo que
la necesidad es la integración. Que la única forma de evitar
esa situación de fragilidad es dejar de jugar solos. Cada uno está
negociando su deuda. Pero nosotros podemos tener convergencias entre México,
Brasil, Argentina, Venezuela y Uruguay en relación a la deuda externa...
--Pero para eso, se necesitaría
más de esos "buenos aires" que usted mencionaba... En ese marco,
también aparece en la agenda la elección de un nuevo presidente
norteamericano. ¿Es lo mismo Bush o Kerry?
--Creo que tenemos que mirar más
hacia el sur. Nosotros no podemos esperar. Si mejoran las cosas, pues,
mejor...
--¿Es lo mismo el Plan
Colombia con Bush o con Kerry... o con cualquier de los dos la Agencia
de Inteligencia seguirá haciéndolo funcionar?
--Es claro... sería diferente
si hubiera una diferencia sustancial entre demócratas y republicanos
y alguno de ellos dijera, por ejemplo, que va a reducir un diez por ciento
los gastos militares. Eso sería algo interesante...
Un proceso histórico latinoamericano
--Este domingo, Chávez, en
su programa de televisión "Aló, presidente", volvió
a hablar de la posibilidad de que lo asesinen. Un cable de AFP, desde Caracas
dice hoy que, le leo: "El presidente venezolano Hugo Chavez volvió
este domingo a advertir la posibilidad de que sectores opositores estarían
gestando un magnicidio en su contra...".
--Nosotros estamos manejando esa
posibilidad y es por eso que el presidente Chavez lo ha dicho...
--¿Esa posibilidad será
denunciada por ustedes ante los demás cancilleres del continente
en Aladi?
--No. No sería el foro más
indicado. El presidente lo expresa cuando lo considera conveniente en función
a sus informaciones. Hay un grupo opositor, que no cree en la democracia,
que es minoritario en Venezuela, pero tiene mucho poder porque ha estado
parasitando las estructuras del Estado y de la economía durante
mucho tiempo, que se confunde con la mafia en un continente en el que existen
situaciones incontrolables como la acción de los paramilitares que
nosotros tuvimos y denunciamos. Ellos son capaces de utilizar cualquier
medio para defender sus intereses, que en Venezuela, precisamente, estan
amenazados...
El 31 de octubre tenemos las elecciones
de gobernaciones con posibilidades de ganarle a la oposición varias
Alcaldías y continuar el proceso de revolución. Eso hace
que ellos estén desesperados...
Por eso se denuncia la situación,
aunque sabemos que este proceso no depende de un hombre, depende de un
pueblo.
--En América Latina han
aparecido hombres de fuertes liderazgos, como Chavez, Lula, Kirchner, Lago,
entre otros, que podrían converger en consensos de integración
en la región... ¿lo considera un proceso irreversible?
--Aunque no soy especialista en el
análisis histórico, me atrevo a decir que de la misma forma
como en 1810 se desató un proceso revolucionario que conllevó
creación de Repúblicas en América Latina, estamos
ante un fenómeno que pudiera responder también a una necesidad
histórica...
--¿Y en lugar de sacar
a los españoles habría que sacar a otros?
--(sonríe)... creo que esto
es un fenómeno latinoamericano. En aquellos tiempos de independencia,
no había teléfono celular, ni telégrafo. No hubo un
complot de alguien en la región, como ahora acusan a Chávez,
hubo un proceso histórico.
--¿Un proceso como el actual?
--Si, porque aquí se ha experimentado
ya con todo tipo de democracias y de dictaduras, desde la más liviana
hasta la más duras, con sus paramilitares.
Y hubo casos como el de Chile que
fueron premonitorios, como el de Panamá y otros, pero siempre ha
habido un intento integrador.