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18 de Octubre de 2004
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La República de Uruguay - 18 de Octubre de 2004

Entrevista: Jesús Pérez
(canciller de la República Bolivariana de Venezuela)

Jesús Pérez: "Venezuela no es indiferente al resultado de las elecciones en Uruguay"

El canciller venezolano participará hoy de la reunión de ministros de Aladi. Afirma que el petróleo puede ser un elemento integrador para Latinoamérica como el carbón lo fue para Europa. Defendió las relaciones con Cuba y lamentó la ruptura diplomática de Uruguay. Abogó por una negociación en bloque del ALCA. Entre Bush y Kerry, consideró que hay que mirar al sur. Calificó de proceso histórico irreversible la integración de América Latina. El canciller venezolano Jesús Pérez dijo que el gobierno del presidente Hugo Chávez no sería indiferente a los resultados electorales en Uruguay, en momentos en que en toda América Latina se están presentando "buenos aires" que permitirían gobiernos con convergencias en la lucha contra la pobreza y la necesidad de una agenda social.

Roger Rodríguez
Pérez, un "llanero" de la localidad de Barinas, de la que es originario el propio Chávez, señaló a LA REPUBLICA su confianza en un proceso de integración regional históricamente irreversible, que comparó a la gesta libertadora que expulsó a los españoles y creó repúblicas independientes en el continente.

El ministro del exterior venezolano, interrogado sobre los candidatos a ocupar la titularidad de Aladi, la OEA y la OMC, dijo: "a mí me importa un comino que un uruguayo, un paraguayo o un boliviano represente al continente, si nuestra visión es la integracionista. No es un problema de nombres." 

Ex ministro de Medio Ambiente, que dirigió las embajadas de Argelia y París, antes de llegar a la cancillería, Jesús Pérez defendió el relacionamiento con el gobierno cubano y calificó de inhumano el bloqueo económico que sobre la isla impone Estados Unidos.

El secretario de Estado, consideró un acto de protocolo sin "significado" el otorgamiento de una condecoración al embajador uruguayo Juan José Arteaga, quien acogió en su domicilio a dirigentes de la oposición cuando el frustrado intento de derrocamiento de Chávez.

Interrogado sobre las perspectivas ante las elecciones estadounidenses, Jesús Pérez, indicó que entre Bush y Kerry "creo que tenemos que mirar más hacia el sur" y manifestó sus discrepancias con países del Congreso Andino de Naciones (CAN) que negocian individualmente el ALCA.

Integración, terrorismo y petróleo

--¿Está muy lejos el sueño bolivariano de integración?

--Tal vez para nuestra generación, sí... pero para las generaciones que vienen, está a la orden del día, más que nunca, un proyecto de integración que fracasó en un momento dado de la historia, pero que recupera vigencia en este tiempo en el que la nos quieren vender una globalización a cualquier costo. Nuestros países ya entendían la globalización en el siglo XIX y nuestros líderes razonaban entonces que para echar a los españoles y permitir que nacieran Repúblicas era necesaria una unión que se veía en la composición de nuestros ejércitos libertadores. Hoy, cuando la globalización se nos presenta como una fatalidad, el sueño bolivariano de integración se ofrece como una de las vías para resolver nuestros problemas...

--Mañana (por hoy) hay una reunión de cancilleres en Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), donde se manejaran varios temas importantes. ¿Uno de ellos implica a los problemas de seguridad y el terrorismo, como analizan ustedes ese eje?

--Es un tema y un tema importante, en torno al cual hay un consenso: el terrorismo es nefasto y debemos luchar contra él, pero la diferencia es qué hacemos para luchar contra el terrorismo y cómo definimos nosotros el terrorismo. Nosotros pensamos que no hay terrorismo bueno y terrorismo malo. Creemos que la fuente de ese terrorismo es la brecha social que hay en el mundo, esas grandes diferencias que permiten un terreno fértil para que el terrorismo tome cuerpo. Es un tema que tiene que discutirse...

--¿Discutirse pero no imponerse?

--No, no imponerse. Ahí es donde vamos a guardar algunas reservas. Nosotros defendemos principios básicos de nuestra Constitución, y ella es nuestro límite, pero no creo que se transforme en un tema álgido...

--Algunos analistas observan esta reunión de Aladi como una disyuntiva latinoamericana de seguir "flotando" o comenzar a profundizar en algunas definiciones...

--Nosotros estamos dentro de Aladi e impulsamos la integración porque creemos que es necesaria, pero al mismo tiempo actuamos. Lo hacemos con mucho dinamísmo cuando le decimos a los países hermanos que ponemos a disposición de todo el continente latinoamericano y del Caribe nuestro potencial energético. Vamos a ver las complementaridades que hay. Nosotros tenemos un siglo de economía petrolera basada en una relación con Estados Unidos y con Europa que no nos favorece. Nuestro petróleo sirvió para el desarrollo de esas regiones, pero ese desarrollo de ellos nos trajo a nosotros hambre y miseria, cuando Venezuela es un país muy rico y con mucha potencialidad. Nosotros tenemos necesidades comunes en todo el continente latinoamericano y la necesidad puede ser un elemento integrador. Europa se integró a través del carbón y el acero, ¿por qué el petróleo no puede ser un hilo conductor de nuestra integración?.

--Sistemas de intercambio... petróleo por otros productos primarios, o tecnología y conocimiento.

--Exactamente. Esa sería una relación completamente diferente.

"Me importan un comino los nombres"

--Es probable que en esta reunión de Montevideo se confirme al canciller uruguayo Didier Opertti como presidente de Aladi. Pero también hay cargos a decidir en la Organización de Estados Americanos (OEA) cuyo presidente debió renunciar ante sospechas de corrupción y en la Organización Mundial del Comercio, donde Uruguay tenía como candidato al embajador Carlos Pérez del Castillo, que aparece cuestionado por Brasil. ¿Cuál es la posición de Venezuela ante estas definiciones?

--Para nosotros poco importa la nacionalidad de la persona que ocupe esos cargos, pero tiene que ser una persona de convicción. Yo creo que en el alma de cualquier latinoamericano debe haber elementos muy profundos que lo hagan pensar que hoy en día es necesaria la integración. Nosotros en estos organismos internacionales podríamos poner nuestro propio candidato, pero nosotros tenemos que ver tanto en la OEA, como en la reestructuración del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas o en los nombramientos de otros organismos internacionales, qué es lo que más nos conviene como región. Es algo difícil porque todavía estamos algo distanciados. Algunos países latinoamericanos todavía no tienen conciencia de que lo que más nos conviene es tener relaciones con Cuba, que es un país latinoamericano, que necesita de nosotros y donde no debemos inmiscuirnos en sus cuestiones internas ni dejarnos llevar por la política agresiva de un bloque económico, que es inhumano...

--Usted estuvo estos días en Cuba. ¿Surgió allí algún tipo de acuerdo para hacer planteos comunes en Aladi o en otros ámbitos, en particular, cuando la reunión se realiza en un país que como Uruguay ha roto sus relaciones con Cuba?

--No, no hay ningún tipo de planteo. Nosotros lamentamos esa ruptura. Lo que hay es un intercambio fluido de opiniones como países que cooperamos y tenemos un mecanismo de consulta política y hay algunos temas multilaterales que nos interesan como la situación latinoamericana, la OEA, o la Aladi. Se trata de tener una visión común.

--¿Alguno de los nombres que se manejan para la OEA, la OMC y otros organismos tienen ese perfil latinoamericanista que ustedes pretenden?

--Lo estamos buscando. Hay criterios que pondremos en la mesa...

--Pero no hay candidatos propios...

--No, pero también vemos dentro de nuestro marco nacional a las personas que podríamos en su momento presentar como nuestro candidato y buscar el consenso en la medida de que hay un libre juego democrático. Para nosotros lo fundamental es tener una visión latinoamericana en todo esto. 

A mi me importa un comino que un uruguayo, un paraguayo o un boliviano represente al continente, si nuestra visión es la integracionista. No es un problema de nombres. 

--En esta reunión de Aladi, Venezuela, que integra el Congreso Andino de Naciones (CAN), protocolizará su integración al Mercosur. ¿Cómo jugará en la relación entre ambos grupos, cuando en los últimos diálogos entre el Mercosur y el CAN hubo diferencias?

--Sí, pero está muy avanzado. Nosotros vamos con voluntad. Nosotros podemos indicar el camino también. Nosotros no estamos de acuerdo con nuestros socios andinos como Colombia, Perú y Ecuador que están negociando solos un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Nosotros pensamos que esa no es la mejor vía que no favorece a la integración latinoamericana. Entendemos que primero tenemos que integrarnos entre nosotros y luego hablar en bloque, tener posiciones comunes...

"No somos indiferentes a elección uruguaya"

--Usted hablaba de la actitud de los países, pero éstos en realidad actúan en relación a sus gobernantes. No son lo mismo todos los presidentes ni todos los gobiernos. En Uruguay se están por realizar elecciones, ¿es lo mismo para ustedes quién gane?

--Lo que yo diría es que, en este momento, en el que para todo América Latina se están presentando "buenos aires" que permitan un grupo de gobiernos con convergencias en la necesidad de una agenda social, en la necesidad de luchar contra la pobreza, con una visión no asistencialista, no seríamos indiferentes en relación a los resultados que puedan venir...

--Seamos claros... Hay, aparentemente, una buena relación entre el presidente Hugo Chávez y el candidato Tabaré Vázquez. En varias instancias han mostrado coincidencias e, incluso, trascendió que se ofreció petróleo subsidiado a un eventual gobierno del Encuentro Progresista..

--Bueno, esos son puntos favorables. Se ha recorrido una parte del camino, y estaríamos listos en la eventualidad. Pero, independientemente del resultado, nosotros proponemos a los uruguayos nuestra contribución como hermanos latinoamericanos que creemos en la integración. Ahora, los uruguayos tendrán que definir entre ellos cuál sería el gobierno que se adaptaría mejor a este tipo de colaboración de Venezuela. 

--Se entiende la respuesta, pero, en ese marco, quizás no se entienda que el gobierno de Chávez haya decidido dar una condecoración al embajador uruguayo Juan José Arteaga, denunciado de recibir en su casa a quienes intentaron dar el fallido golpe de Estado en Venezuela.

--Sí, usted sabe, algunas veces estos temas no tienen significado... Lo tendrían si lo recibiera el ministro. Algunas veces hay disposiciones por las que se da un reconocimiento a un embajador que estuvo tantos años en el país... Esa es la explicación.

--Uruguay y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas durante la dictadura militar debido al secuestro de la maestra Elena Quinteros de la embajada venezolana. El Caso Quinteros es uno de los que aún no se ha cerrado a nivel judicial. 

¿Cómo observa Venezuela el proceso del caso que implicó la ruptura diplomática?

--No me atrevo a darle, en estos momentos, una apreciación sobre el caso, porque no lo manejo bien. Quizás pudiera respondérselo posteriormente...

Entre Bush y Kerry, "mirar más al sur"

--Usted señalaba que hay una fuerte política norteamericana para realizar convenios individuales con los países de la región en el marco del Acuerdo de Libre Comercio Americano (ALCA), sin embargo, también ha comenzado a jugar la Unión Europea. ¿Como deben jugar los latinoamericanos ante dos grandes que nos disputan?

--La estrategia aquí es hacer funcionar las contradicciones que hay entre los dos grandes y, a partir de ahí, sacar el mejor provecho. Sabemos muy bien que las políticas europeas son mucho más matizadas...

--¿Se puede jugar con las contradicciones cuando el nivel de dependencia implica que una recomendación de la administración Bush determina si hay o no el crédito de los organismos internacionales para evitar el "default" como ocurrió con Uruguay y Argentina?

--Sí, por eso le digo yo que la necesidad es la integración. Que la única forma de evitar esa situación de fragilidad es dejar de jugar solos. Cada uno está negociando su deuda. Pero nosotros podemos tener convergencias entre México, Brasil, Argentina, Venezuela y Uruguay en relación a la deuda externa...

--Pero para eso, se necesitaría más de esos "buenos aires" que usted mencionaba... En ese marco, también aparece en la agenda la elección de un nuevo presidente norteamericano. ¿Es lo mismo Bush o Kerry?

--Creo que tenemos que mirar más hacia el sur. Nosotros no podemos esperar. Si mejoran las cosas, pues, mejor...

--¿Es lo mismo el Plan Colombia con Bush o con Kerry... o con cualquier de los dos la Agencia de Inteligencia seguirá haciéndolo funcionar?

--Es claro... sería diferente si hubiera una diferencia sustancial entre demócratas y republicanos y alguno de ellos dijera, por ejemplo, que va a reducir un diez por ciento los gastos militares. Eso sería algo interesante...

Un proceso histórico latinoamericano

--Este domingo, Chávez, en su programa de televisión "Aló, presidente", volvió a hablar de la posibilidad de que lo asesinen. Un cable de AFP, desde Caracas dice hoy que, le leo: "El presidente venezolano Hugo Chavez volvió este domingo a advertir la posibilidad de que sectores opositores estarían gestando un magnicidio en su contra...". 

--Nosotros estamos manejando esa posibilidad y es por eso que el presidente Chavez lo ha dicho...

--¿Esa posibilidad será denunciada por ustedes ante los demás cancilleres del continente en Aladi?

--No. No sería el foro más indicado. El presidente lo expresa cuando lo considera conveniente en función a sus informaciones. Hay un grupo opositor, que no cree en la democracia, que es minoritario en Venezuela, pero tiene mucho poder porque ha estado parasitando las estructuras del Estado y de la economía durante mucho tiempo, que se confunde con la mafia en un continente en el que existen situaciones incontrolables como la acción de los paramilitares que nosotros tuvimos y denunciamos. Ellos son capaces de utilizar cualquier medio para defender sus intereses, que en Venezuela, precisamente, estan amenazados... 

El 31 de octubre tenemos las elecciones de gobernaciones con posibilidades de ganarle a la oposición varias Alcaldías y continuar el proceso de revolución. Eso hace que ellos estén desesperados... 

Por eso se denuncia la situación, aunque sabemos que este proceso no depende de un hombre, depende de un pueblo.

--En América Latina han aparecido hombres de fuertes liderazgos, como Chavez, Lula, Kirchner, Lago, entre otros, que podrían converger en consensos de integración en la región... ¿lo considera un proceso irreversible?

--Aunque no soy especialista en el análisis histórico, me atrevo a decir que de la misma forma como en 1810 se desató un proceso revolucionario que conllevó creación de Repúblicas en América Latina, estamos ante un fenómeno que pudiera responder también a una necesidad histórica... 

--¿Y en lugar de sacar a los españoles habría que sacar a otros?

--(sonríe)... creo que esto es un fenómeno latinoamericano. En aquellos tiempos de independencia, no había teléfono celular, ni telégrafo. No hubo un complot de alguien en la región, como ahora acusan a Chávez, hubo un proceso histórico.

--¿Un proceso como el actual?

--Si, porque aquí se ha experimentado ya con todo tipo de democracias y de dictaduras, desde la más liviana hasta la más duras, con sus paramilitares. 

Y hubo casos como el de Chile que fueron premonitorios, como el de Panamá y otros, pero siempre ha habido un intento integrador.

 
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