Los
gruesos errores
de Theotonio
dos Santos
Niko
Schvarz
¿Qué
credibilidad puede merecer un artículo de Theotonio dos Santos según
el cual "los resultados de la primera vuelta electoral del 3 de octubre
dan al PT cerca de 10 millones de votos", cuando en realidad obtuvo 16,32
millones de votos, se transformó en el primer partido del país
y modificó todo el cuadro político brasileño? ¿Qué
explicación puede haber para un error tan descomunal, que aparece
expuesto en la contratapa de LA REPUBLICA del viernes 15?
Restablezcamos la verdad. El PT pasó
de 11,9 millones de votos en las elecciones municipales de 2000 a los 16,32
millones del 3 de octubre pasado, con un aumento del 37%. Ningún
partido alcanzó siquiera la mitad de ese aumento porcentual. En
2000 el PT estuvo en cuarto lugar en la votación, ahora pasó
al primero, desplazando al PSDB y seguido éste por el PMDB y el
PFL.
Según el articulista, el PT
tuvo un gran avance en relación a las prefeituras conquistadas (que
llegarán a alrededor de 500, según estima) pero que eso es
"muy poco en relación a las aspiraciones del PT de convertirse en
el mayor partido nacional". El hecho es que en 2000 el PT había
alcanzado 187 prefeituras. Y ahora ya es el primer partido nacional por
su votación total, por las capitales y el número de pequeños
y medios municipios conquistados, por la extensión de su influencia
al norte y el nordeste del país.
Theotonio dice que "el PT ganó
pocas elecciones en los centros metropolitanos principales del país".
En realidad, venció en seis capitales estaduales, mientras otros
partidos ganaron a lo sumo una y el PSDB ninguna. De las seis, dos son
grandes ciudades, como Belo Horizonte, la tercera del país, capital
de Minais Gerais, y Recife, de Pernambuco. Las demás son: Río
Branco, de Acre, la tierra de Chico Mendes; Macapá, de Amapá;
Aracajú, de Sergipe; Palmas, de Tocantins. Los aliados del PT ganaron
además dos capitales. El PSB la de João Pessoa, de Paraíba,
y el PPS la de Bõa Vista, Roraima. En el interior de Minas Gerais
el PT alcanzó 86 prefeituras. Importa destacar que el PT ganó
la capital en varios estados con gobernadores de la oposición, que
hicieron fuerza por sus propios candidatos. Así, en Aracajú
venció Marcelo Déda con el récord de 71,38% de votos
enfrentando la dura oposición del gobierno del PFL; en Palmas, se
impuso Raúl Filho con 64,46% de votos con un gobernador del PSDB;
en Macapá el PT alcanzó su cuarta reelección, con
un gobernador del PDT, el ex partido de Brizola que se pasó a la
oposición, en Belo Horizonte el petista Fernando Pimentel ganó
con 68,46 votos y el gobernador de Minas Gerais, Aécio Neves, es
del PSDB y precandidato cantando a las próximas elecciones presidenciales.
El PT va al segundo turno en 9 capitales
estaduales: Curitiba, capital de Paraná; Goiania, de Goiás;
Vitória, de Espirito Santo; Porto Velho, de Rondonia; Cuiabá,
de Mato Grosso; Fortaleza, de Ceará, donde se bregará para
que la petista Luizianne Lins sea la candidata de toda la izquierda. En
Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul, se descuenta la victoria
de Raúl Pont, del PT, en disputa con J. Fogaça.
Es cierto que en San Pablo, la principal
urbe del país, Marta Suplicy está en desventaja para el segundo
turno ante José Serra, el candidato del PSDB derrotado por Lula
en la contienda presidencial de 2002. Pero de ahí a afirmar sin
levante, como lo hace el articulista, que "Marta perderá la segunda
vuelta" hay un largo trecho. En San Pablo se ha producido una auténtica
dicotomía; los cuadros estadísticos muestran que Marta gana
en los barrios poblados por gente de menos recursos, que son los más
favorecidos por su gestión. En cambio Serra es ampliamente mayoritario
en las zonas donde habita la gente rica. También es cierto que en
la capital del estado de Río de Janeiro el PT votó muy mal.
Pero en el resto del estado fue segundo detrás del PMDB, eligió
6 prefeitos (antes 1) y va al segundo turno en Nitéroi y Nova Iguaçú.
Mirando el conjunto de los resultados,
que reflejan la toma de conciencia de millones de ciudadanos, nos parece
completamente desacertada la conclusión del artículo en el
sentido de que "el país entra en un período de agua tibia
y su pueblo sufre una amarga decepción en gran parte paralizante".
Más bien acontece lo contrario. A lo largo de la campaña
se pudo advertir el crecimiento del arraigo de los candidatos petistas
en el seno de la población, y analistas destacados subrayaron que
se estaban recogiendo los frutos del modo petista de gobernar.
Para situar las posiciones sostenidas
por Theotonio dos Santos convendría recordar que el PDT del fallecido
líder Leonal Brizola, que en una época anterior fue aliado
del PT (con Brizola candidato a la vicepresidencia de Lula) pasó
a una postura de oposición irreductible. Al punto de que en la votación
de las reformas previsional y tributaria, el principal logro del gobierno
al cabo de su primer año, Lula logró partir transversalmente
a varios partidos de oposición y reunir así los votos requeridos
para su aprobación en el Congreso. El único partido que votó
en bloque contra las reformas promovidas por el gobierno fue el PDT.
Por tanto la elección del
3 de octubre, al revés de lo que sostiene Theotonio, fue sí
un avance hacia un nuevo modelo político en América Latina.
El segundo turno tendrá lugar el próximo 31, el mismo día
de la elección uruguaya, en una coincidencia que no es sólo
cronológica.
Publicado en La República
el 19 de Octubre de 2004
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
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