Genocidio
humano y cultural en Irak
Niko
Schvarz *
Las fuerzas
de ocupación yankis intensifican los bombardeos y lanzan ataques
concentrados terrestres contra los bastiones de la resistencia que hoy
se concentran en Faluya, como ayer lo hicieron en Najaf. Quieren retomar
el control de la ciudad de la cual fueron expulsados en abril. Esta escalada
se inició poco después de los ataques que sufrieron los ocupantes
en la propia Zona Verde de Bagdad. El mando militar norteamericano está
reclamando a los contingentes británicos que abandonen Bassora y
se concentren en Bagdad a fin de enviar más marines, hoy ubicados
en la capital, al cerco y ocupación de Faluya.
Escalada contra Faluya
Faluya, bombardeada desde hace meses
por la aviación norteamericana, se ha convertido en escenario de
una ofensiva de gran envergadura con participación de tropas de
tierra y también de las fuerzas especiales iraquíes mandadas
a la primera línea a matarse entre compatriotas. Las acciones se
intensificaron al comienzo del mes sagrado del Ramadán, el viernes
15. Las imágenes de los barrios de Faluya, sobre todo en el oeste,
muestran un panorama de ruinas y desolación, y se juntan en la pantalla
con las de Gaza y sus campos de refugiados, transformados en montones de
escombros tras los 17 días de operaciones del ejército israelí.
Batallones de infantería,
de marines y del ejército, a los que se agregan los iraquíes,
están cercando Faluya en el despliegue más importante desde
los sangrientos combates de abril, en que las fuerzas de ocupación
se vieron forzadas a retirarse. Ahora vienen por la revancha, a pretexto
de que buscan al jordano Abu Musab al-Zarkawi, considerado responsable
de los ataques a la Zona Verde. La ciudad está en manos de grupos
armados opuestos a la invasión. Una parte de los habitantes ha tomado
el camino del éxodo ante la intensificación de las acciones
bélicas.
El doble ataque a la Zona Verde es
un baldón para las tropas de ocupación. Este complejo fortificado
alberga los edificios del gobierno y de la embajada de EEUU, que en realidad
es lo mismo. Cuenta con sofisticados sistemas de seguridad, muros de tres
metros de alto y alberga varias compañías de militares USA.
Miles de personas viven y trabajan en su interior, y las entradas y salidas
son rigurosamente vigiladas. Tras los ataques del jueves pasado se registraron
numerosos muertos y heridos, entre ellos cuatro militares norteamericanos
(que sufren bajas todos los días, por otra parte) en lo que la corresponsal
de la BBC considera un duro golpe a lo sistemas de vigilancia en la zona,
considerada la más segura de todo Irak.
Redespliegue de tropas británicas
Iyad Allawi, el gobernante títere,
anunció que la ofensiva de las tropas ocupantes se intensificará
en todo el país. Es su forma de preparar las sedicentes elecciones
de enero de 2005. (De paso sea dicho, las elecciones recién efectuadas
en Afganistán fueron denunciadas como fraudulentas por 14 de los
18 candidatos, pese a lo cual se proclamará como vencedor a Hamid
Karzai, el hombre que EEUU sacó de la galera con el nombre de presidente
provisional por el mérito de haber servido en compañías
norteamericanas).
El mando militar yanki ha reclamado
que 650 efectivos de las tropas británicas, en estos momentos dislocados
en Bassora, en el sur, se redesplieguen a Bagdad, donde la cosa está
que arde y sufren ataques a diario, de manera que ellos puedan sacar destacamentos
de marines de allí y llevarlos al frente de guerra en Faluya.
Este reclamo le cayó encima
a Blair después de sufrir un serio vapuleo al demostrarse una vez
más que llevó a su país a la guerra sobre la base
de mentiras, y eso se lo dijeron en la cara en el propio Congreso del Labour
Party. En el debate en la Cámara de los Comunes, el ministro de
la Defensa Hoon defendió a capa la propuesta, con el apoyo entusiasta
de Jack Straw. Una vez más EEUU dictará la ley a sus socios.
Acabo de leer un relato estremecedor
del genocidio cultural en Irak a resultas de la invasión.
Las mil y una noches
Se destruyó un millón
de libros en la cuna civilizatoria donde tuvo lugar la invención
del libro 3200 años antes de Cristo. Desaparecieron ediciones antiguas
de Las mil y una noches, los tratados matemáticos de Omar Khayyam,
los tratados filosóficos de Avicena (como su Canon), Averroes, Al
Kindi y Al Farabi, las cartas del Sharif Husayn de La Meca, manuales sobre
la civilización sumeria. La Biblioteca Nacional de Bagdad que albergaba
esos tesoros parece haber sufrido un terremoto.
Los ocupantes no movieron un dedo
para impedir ese horror, y hay versiones de que se quedaron con lo más
valioso. Rumsfeld dio como excusa que "la gente es libre de cometer fechorías
y eso no puede impedirse". Ellos sólo se preocuparon de proteger
los oleoductos y el Ministerio del petróleo.
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
Amplio.
Publicado en La República
el 20 de Octubre de 2004 |