| Desde El Salvador
Bush,
Kerry e Irak
Antonio
Martínez-Uribe *
El actual
debate electoral en los Estados Unidos es de gran interés nacional,
hemisférico y global, es algo que ha sido siempre así ya
que para algunos para El Salvador las elecciones en el país vecino
son más importantes que las propias. Sin embargo, la situación
actual ocurre en el contexto de un conflicto global en el cual El Salvador
está directamente involucrado en el terreno: La agresión
estadounidense contra Irak.
Su resultado afectará nuestra
vida cotidiana. Algunos argumentan que la posibilidad de que gane Bush
o Kerry no cambiara en modo alguno el proceso iniciado por USA hace varias
décadas, exactamente desde el fin de la guerra mundial. Estoy refiriéndome
a esa postura global que asumen los Estados Unidos como líderes
del planeta, hito que marca el lanzamiento de la gran potencia fuera de
su propio continente. Pero, es a partir de la llegada del demócrata
Carter a la presidencia, en los setentas, que los Estados Unidos se concentran
en el problema de los recursos petroleros. Desde entonces tanto demócratas
como republicanos han estado planeando y actuando en consecuencia para
asegurar esta energía y otros objetivos derivados de sus intereses.
De tal manera que unos y otros son variaciones del mismo tema, en la práctica
lo mismo…
Aquí ARENA, que gobierna el
país, al unísono, se expresa por el republicano Bush. No
deberían ser tan entusiastas. En la década de los ochentas,
otro republicano, Ronald Reagan, respaldó una serie de medidas que
afectaron fuertemente intereses de los grupos económicos que posteriormente
conformaron ARENA precisamente para defender esos privilegios que los republicanos
les pusieron fin, al menos en parte. Así, Reagan apoyó la
alianza democracia cristiana/fuerza armada con tal de llevar adelante su
implacable lucha contra la “subversión comunista”. La Casa Blanca
no tiene amigos sino intereses, ni aliados sino que vasallos.
Algunos sostienen que en los debates,
América Latina ha sido olvidada. Pero atención: aparentemente
no está pero cuando en ese debate se articula el concepto de America
están refiriéndose a todo el hemisferio. ¿Alguien
tenía ilusiones de que Bush y Kerry debatirían acerca del
TLC con Centroamérica? No creo que seamos tan inmensamente ingenuos.
En estas elecciones estadounidenses
en particular, debemos poner mucha atención al manejo de la cuestión
militar. Entre otras cosas, los demócratas comparten un importantísimo
punto en común con los republicanos que es la de tener sustanciales
relaciones y entendimientos estratégicos y recíprocos con
los poderosos militares estadounidenses y su mega institución: el
Pentágono y toda aquella red conocida como la comunidad de inteligencia,
entiéndase Consejo de Seguridad, CIA, FBI, etc., etc. Los militares
tienen una influencia inimaginable en la sociedad de los Estados Unidos
de América. Y es por eso, precisamente, que en este debate por ganar
las elecciones en USA la guerra contra Irak es definitoria.
Pero parece que es Kerry y quienes
lo respaldan, entre ellos el General de cuatro estrellas Wesley K. Clark,
considerado uno de los cuatro más distinguidos militares retirados
de la nación norteamericana y que viene de ostentar el cargo de
Comandante Supremo de la OTAN, quien está expresando mejor la preocupación
de los militares en cuanto a la situación irakí en particular,
muy poco favorable a Bush. Kerry para defender sus argumentos ya ha citado
declaraciones del General Powell no para enfrentar sino para coincidir.
El manejo de lo militar y la actitud
por parte de Bush de la cuestión irakí y el terrorismo, ha
sido muy mentirosa, testaruda y torpe. Kerry ya se lo endilgó en
la polémica: la cuestión militar en Irak es una cosa, la
lucha contra el terrorismo es otra. En la medida que se acerque el día
de la votación se espera que haya más revelaciones… que no
pueden salir sino de las filas de la milicia o de la inteligencia que ellos
mismos controlan.
Observemos lo más reciente:
No es casual que el pasado 30 de septiembre la CIA hacía público
su informe sobre las armas de destrucción masiva de Irak. Las conclusiones
del voluminoso informe son categóricas y ya conocidas: en el momento
de la invasión, Irak no disponía de armas de destrucción
masiva y el gobierno irakí no tenía ni capacidad ni intención
de fabricarlas. Tampoco es accidental que el 16 de Octubre pasado la prensa
diera a conocer, partiendo de denuncias de familiares de personal en servicio
militar, acerca de la desobediencia de soldados del army para transportar
combustible a Taji, Iraq al norte de Bagdad, tarea considerada por ellos
altamente riesgosa dada su falta de adecuado equipamiento de guerra… Es
de suponer que se produzcan otras bien planificadas filtraciones o hechos
de este tipo u otro, aparte de la propia real dinánica beligerancia
existente en Irak, que para nada mejoren la tan baja credibilidad de Bush
en este delicado tema para las elecciones en USA.
Y por otra parte: ¿Qué
gana El Salvador al estar comprometido en esa guerra en el mismo terreno
de combate? El beneficio supuestamente seria recibir en donación
algún equipo de guerra que ya el Pentágono considere inservible.
Sí, como la inmensa mayoría de salvadoreños que, incapaces
de tener un automotor de paquete, andan felices luciendo vehículos
usados con llantas de segunda mano, importadas de USA, también nuestros
militares incapaces de lograr financiamiento para obtener equipo nuevo
y de última generación, tienen que conformarse con equipo
militar de tercera mano…Qué poco por tanto!! Esa no es la nueva
Fuerza Armada que se conceptualizó en los Acuerdos de Paz, habrá
que corregir.
21 de Octubre de 2004
Antonio
Martínez-Uribe
Sociólogo salvadoreño
amaruribe@navegante.com.sv
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