Existen conversaciones entre
las Fuerzas Armadas y el Encuentro Progresista. Se coordinó seguridad
del Centro Militar por manifestaciones. Futuro gobierno debe designar a
ocho oficiales en el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Defensa. Vázquez
hablará con Batlle sobre el futuro comandante del Ejército,
ante el retiro del general Pomoli.
Roger
Rodríguez
Las Fuerzas Armadas uruguaya tenían
previsto el triunfo de la izquierda en las elecciones del domingo 31 y
aguardan con "calma expectativa" el proceso de un nuevo relacionamiento,
que ya han comenzado a tener, con el gobierno que el próximo 1º
de marzo asumirá el electo presidente Tabaré Vázquez.
"En los "casinos de oficiales" se
siguió el proceso electoral como en cualquier casa o bar de la ciudad,
y no se crea que no hubo militares que votaran al Frente Amplio", dijo
un oficial consultado por LA REPUBLICA sobre el futuro relacionamiento
con un gobierno de izquierda.
El Encuentro Progresista analiza
en el actual período de transición a qué oficiales
elegirá para ocupar ocho cargos estratégicos en el futuro
Poder Ejecutivo: el jefe de la Casa Militar, los tres edecanes del Presidente,
el edecán del vicepresidente y tres asesores del ministro de Defensa.
Las relaciones con las Fuerzas Armadas,
el nombramiento de esos oficiales en el futuro Poder Ejecutivo y la designación
del próximo comandante en jefe del Ejército, ante el pase
a retiro del general Santiago Pomoli, serán puntos de la agenda
de la reunión que Vázquez sostendrá con el presidente
Jorge Batlle.
Contactos parlamentarios
El proclamado secretario de la Presidencia
de la República, Dr. Gonzalo Fernández, encabezaría
los contactos con los actuales mandos militares, que ya mantienen diversos
niveles de relacionamiento con los legisladores de la izquierda que integran
las Comisiones de Defensa de ambas cámaras.
El senador Eleuterio Fernández
Huidobro, presidente de la comisión de Defensa de la Cámara
Alta, se entrevistó en agosto con el comandante en jefe de la Armada,
vicealmirante Tabaré Daners, para analizar los gastos del arma luego
de que el dirigente tupamaro escribiera del tema en LA REPUBLICA.
El senador socialista José
Luis Korzeniak, también miembro de la comisión senaturial,
realizó la campaña electoral, acompañado por el capitán
de navío (r) Alex Lebel (hijo del marino frenteamplista Oscar Lebel),
con quien analizó el tema militar en varios reportajes de radio
y prensa en el interior del país.
Por su parte, el diputado vertientista
José Bayardi a quien se señala como posible viceministro
de Defensa mantendría contactos directos con buena parte de
la oficialidad militar luego de realizar en los últimos años
diversos cursos especializados en el Centro de Altos Estudios Nacionales
(CALEN).
Los "chispazos" políticos
Con un histórico antecedente
de enfrentamientos desde la década del sesenta, las fuerzas armadas
y la izquierda uruguaya protagonizaron durante el actual gobierno de Jorge
Batlle varios incidentes, que marcaron algunas sensibles diferencias políticas
y estratégicas.
La bancada parlamentaria del Encuentro
Progresista, que por años había negado sus votos a las maniobras
"Operaciones Unitas", no ha compartido en el último período
las decisiones del gobierno en cuanto a la participación de los
efectivos uruguayos en algunas de las Misiones de Paz de la ONU.
En su condición de integrante
de la Comisión para la Paz, Gonzalo Fernández no fue autorizado
a mantener una reunión con el comandante en jefe del Ejército,
general Carlos Daners, que había sido acordada en mayo de 2001 por
el jefe de la Casa Militar, coronel Ricardo González Falcón.
Tampoco al líder frenteamplista
Tabaré Vázquez le fue permitido mantener un encuentro con
los comandantes de las Fuerzas Armadas para dialogar sobre el tema militar
en el marco de la campaña electoral, a diferencia del candidato
colorado Guillermo Stirling, quien se reunió con los mandos castences.
Las "señales" previas
Como contrapartida, tras las elecciones
de 1999, cuando Tabaré Vázquez fue el candidato más
votado y el colorado Jorge Batlle ganó la Presidencia en un balotaje
con el apoyo del Partido Nacional, varios voceros militares dieron "señales"
ante la eventualidad de un futuro gobierno de la izquierda.
Esos "gestos" se vieron en la coordinación
con la Intendencia Municipal de Montevideo del "Plan Invierno" para asistir
a los indigentes, pasando por algunas obras públicas como el saneamiento
del Arroyo Miguelete, hasta llegar a la invitación de dirigentes
de izquierda a actividades protocolares.
Al asumir su cargo como comandante
de la Armada, el vicealmirante Tabaré Daners dijo en una entrevista
que la relación de las Fuerzas Armadas y un eventual gobierno de
izquierda "tendría que ser exactamente igual" a la que los militares
tuvieron con las administraciones coloradas y blancas.
Días antes del fallecimiento
del general Líber Seregni, el comandante de la División de
Ejército II, general Francisco Wins, decidió colocar en la
Sala de Honor un retrato del fundador del Frente Amplio, quien comandó
esa unidad militar en 1967 y, la Fuerza Aérea publicó un
aviso fúnebre ante su muerte.
Seguridad coordinada
Durante el acto de cierre de campaña
del Encuentro Progresista, el pasado miércoles 27 de octubre, las
Fuerzas Armadas y el Frente Amplio acordaron, a través del Ministerio
del Interior, que los militantes de seguridad de la izquierda se encargaran
de proteger las instalaciones del Centro Militar.
El club castrense, ubicado en Avenida
de Libertador y Paysandú, a sólo dos cuadras de donde se
instaló el estrado desde el que Tabaré Vázquez habló
a una multitud estimada en 500 personas, designó como "contacto"
a un coronel para coordinar el operativo de seguridad que la Policía
"prefirió" no realizar.
El antecedente sirvió para
que durante los festejos del 31 de octubre, el abogado Gonzalo Fernández
mantuviera contactos con el comandante del Ejército, general Santiago
Pomoli, y los servicios de inteligencia de las tres armas ante la eventualidad
de que se produjera algún incidente callejero.
Hasta pasada la medianoche, cuando
las oficinas de la Dirección Nacional de Información del
Estado (Dinacie) de Avenida Luis A. de Herrera y Monte Caseros ya tenían
apagadas sus luces, los "servicios" militares recorrían la ciudad
para desestimar "rumores" de violencia que habían sido "filtrados".
El futuro comandante
El próximo 30 de noviembre
al finalizar el denominado "año militar", el actual Poder Ejecutivo
deberá decidir sobre mandos y ascensos ante el retiro del actual
comandante en jefe del Ejército, general Santiago Pomoli, quien
será relevado de su mando el próximo 1º de febrero de
2005.
En el orden de derecha, corresponde
la designación como comandante en jefe del general Angel Bertolotti,
identificado con el Foro Batllista, quien tiempo atrás, ante críticas
de la izquierda, debió explicar en el Parlamento el origen de los
gastos de traslado al exterior de un equino de su propiedad.
Tabaré Vázquez, en
su oportunidad, había señalado que en materia de designaciones
militares respetaría el orden de ascensos, salvo en aquellos casos
en los que existieran denuncias que implicaran al oficial en algún
tipo de delito o violaciones a los derechos humanos.
El nuevo comandante en jefe del Ejército,
será uno de los temas que Vázquez hablará con el presidente
Jorge Batlle en la reunión prevista para la próxima semana.
Observadores no descartaron que eventualmente
se designe al general Roberto Alvarez (blanco), comandante de la División
de Ejército III.
¿Un año de transición?
Dentro de un año, el 1º
de febrero de 2006 se produciría un importante relevo de los mandos,
ya que entonces pasan a retiro cinco generales de Ejército, y también
cesará en su mando en la Armada el vicealmirante Tabaré Daners,
lo que permitiría al gobierno de Vázquez realizar una depuración
"natural".
Otras fuentes consultadas opinaron
que no se debería descartar la posibilidad de que no haya ningún
cambio en los actuales comandantes de la Armada y la Fuerza Aérea,
para completar un período de un año que permita al nuevo
gobierno y a las Fuerzas Armadas un mayor "conocimiento mutuo".
Sin embargo, en 1990, cuando asumió
el gobierno el Partido Nacional, el presidente Luis Alberto Lacalle, desplazó
a 22 oficiales de la marina para designar como comandante en Jefe de la
Armada, al Capitán de Navío James Coates quien, en un solo
acto del Poder Ejecutivo, ascendió a vicealmirante.
A nivel regional otro antecedente
es el del presidente argentino Néstor Kirchner quien inició
su mandato con un "descabezamiento" de mandos militares, de inteligencia
y de la Policía que habían sido denunciados de haber violado
derechos humanos o participar en actos de corrupción.
Los puntos "sensibles"
Las fuentes militares consultadas
aceptaron que hay algunos "puntos sensibles" de relacionamiento como el
tema derechos humanos, la política sobre Misiones de Paz de ONU,
el vacío generado por la suspensión de ayuda militar norteamericana
y la aprobación del Proyecto de Ley Orgánica Militar.
En su oportunidad, Tabaré
Vázquez anunció que propiciaría el total esclarecimiento
de los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Guitérrez
Ruiz, y del paradero de la nuera del poeta argentino Juan Gelman, además
del cumplimiento del artículo 4º de la Ley de Caducidad.
Las diferencias que el Encuentro
Progresista ha manifestado en torno a la actual política de gobierno
sobre Misiones de Paz de la ONU, podría implicar para los militares
un problema profesional y económico, ya que los "cascos azules"
son su única "salida al exterior" desde que cesó la ayuda
militar de Estados Unidos.
Para los oficiales entrevistados
por LA REPUBLICA implicaría un tema más importante la aprobación
del proyecto de Ley Orgánica Militar (elaborado en su momento por
los generales Carlos Daners y Santiago Pomoli) que, por ejemplo, un eventual
cambio en políticas de alianza regionales.
"Oficialistas institucionales"
"Nosotros siempre somos oficialistas,
en la medida en que nuestra función es institucional.
La mayoría de los militares
no somos de un partido político, sino de un Arma", explicó
un coronel consultado. "Estamos formados para cumplir nuestra misión
y aceptar las órdenes del mando", agregó.
Las fuentes, no negaron que existe
dentro de la interna militar quienes pertenecen a la Masonería y,
particularmente desde el gobierno de Lacalle, al Opus Dei, pero opinaron
que la incidencia actual de algunos dirigentes blancos y colorados, cesará
con el cercano retiro de algunos altos oficiales.
Los informantes, en cambio, señalaron
su preocupación por la incidencia que, particularmente en el Ejército,
sigue teniendo la Logia Tenientes de Artigas, la cual mantiene una fuerte
cuota de poder en las designaciones de efectivos en las Misiones de Paz
de la ONU.
"A la Armada sostuvo un capitán
de navío nos importa saber que los barcos pueden salir a navegar,
como a la Fuerza Aérea le interesa su misión en vuelo y al
Ejército su capacidad de acción.
Si al país le va bien y podemos
cumplir nuestra misión, a nosotros nos irá bien, sea cual
sea el gobierno", subrayó.