Antonio Mora Vélez - rodelu.net
9 de Noviembre de 2004
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Elecciones en el Norte y en el Sur
Antonio Mora Vélez
En los Estados Unidos de América, en Venezuela, en Panamá y en Uruguay, se han celebrado recientes elecciones, con resultados diferentes. Mientras en USA ganó un gobierno representativo del complejo militar industrial, caracterizado por sus posiciones imperialistas frente al mundo, en los países latinoamericanos ganaron frentes democráticos y de izquierda que lograron capitalizar el descontento del electorado con muchos años de engaños y frustraciones de los gobiernos llamados liberales o de centro.

Bush --con todo y su mediocridad y sus mentiras-- logró capitalizar el temor del electorado conservador norteamericano frente al terrorismo islámico y su rechazo a las posiciones liberales de las demócratas que aspiraban a legalizar el matrimonio entre "gays". Lejos de ser autistas o estúpidos, los millones de votantes republicanos prefirieron la seguridad del país a la seguridad de los bolsillos, el respeto a las tradiciones antes que su desconocimiento y el discurso agresivo y grosero que el respetuoso del orden mundial. Y en parte esto es culpa de la campaña Kerry, que no aprovechó los errores de Bush tanto en materia internacional como interna, que más bien parecía la versión "blandengue" de éste, y que, además, se puso a majaderear con propuestas insubstanciales, como la de los "gays", que le quitaron los votos de Ohio que le hubieran podido ganar la presidencia.

En Uruguay, Tabaré Vázquez --candidato del Frente Amplio-- supo canalizar el descontento de un electorado que ya estaba hastiado de la sucesión que parecía eterna de gobiernos blancos y colorados, los cuales acabaron con la Suiza de América, y la convirtieron en el imperio de la corrupción, de la pobreza y de un período de violencia que culminó en la dictadura militar que desbarató la economía y convirtió al país en una cámara de torturas. Restaurada la civilidad, los partidos tradicionales acabaron con lo poco que quedaba de democracia social y económica y no le dejaron al pueblo otra opción que la del Frente Amplio que ganó las elecciones. En Venezuela, como ya se sabe, ganó Chávez, que no es sino la respuesta de un pueblo cansado de las promesas electorales de los partidos corruptos de Venezuela: AD y Copey. En Panamá ganó un hijo del demócrata nacionalista asesinado, Omar Torrijos.

Vale la pena destacar el proceso uruguayo, país que tuvo educación laica primero que Inglaterra, voto femenino antes que Francia, jornada de trabajo de ocho horas antes que los EEUU y divorcio antes que España, esto es, un país con una tradición democrática y civilista superior a la de muchos otros del continente, con una izquierda democrática que logró electoralmente lo que no pudieron lograr los guerrilleros "Tupamaros" con las armas. Y que puso a decidir al pueblo mediante un plebiscito, la pretendida privatización del agua y de los servicios públicos, salida del magín de los cómplices del gran capital internacional y que fueron ambas rechazadas por el electorado para ejemplo de los demás gobiernos de América que suelen decidir sobre estos temas sin el concurso de la población.

Como si los pueblos de América y los hispanohablantes tuvieran en cuenta el desplazamiento hacia la derecha de USA y la política de "guerra preventiva" inventada por Bush, hay un evidente giro a la izquierda representado por los gobiernos de Rodríguez Zapatero en España, Lagos en Chile, Lulla en Brasil, Chávez en Venezuela, Torrijos en Panamá y Tabaré Vázquez en Uruguay. Y a escala menor en Colombia, con los triunfos de los Garzones en Bogotá y en el Valle del Cauca. Un giro que es un contrapeso político para enfrentar el unilateralismo de Bush; un giro que se puede ampliar en la medida en que las aventuras militares del gobierno gringo lo obliguen a reducir los gastos de inversión en América y dejen sin piso a los gobernantes que se sostienen con tales ayudas. Y que pone al orden del día la constitución de frentes amplios de izquierda democrática para el relevo político de los partidos oligárquicos, corruptos y electoreros que nada tienen que ofrecerle a estos pueblos que viven en la miseria y en el desespero.

8 de Noviembre de 2004

Antonio Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar

 
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