José Luis Hereyra Collante - rodelu.net
18 de Noviembre de 2004
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Palabras intraducibles
José Luis Hereyra Collante
En una antigua polémica lingüística en la Universidad del Atlántico, sostuve que una de las palabras más hermosas de la lengua inglesa, el verbo “to endure”, era también, a mi parecer, uno de los términos de más difícil traducción, ya que el rango de oscilación semántica de la palabra va, en español, desde “soportar”, “resistir”, “aguantar”, "sufrir" y otros similares, todas las acepciones subyaciendo en un aroma clave de profundo estoicismo no muy definible. Por supuesto, que el término no podía ser empleado ni mejor ni más profundamente que por Ernest Hemingway, sobre todo en “The old man and the sea”, himno sublime a la resistencia humana ante la adversidad y aun ante el “fatum” inexorable que se cierne sobre nosotros desde Sófocles, el Oráculo de Delfos y el cielo politeísta y amoral de los griegos.

Pero investigando últimamente en mi paralela, silenciosa y permanente labor de traductor, labor que desarrollo más por amor, placer y obsesión que por encargo —con excepción de “The riders of remembrance” de Antonio Mora Vélez, que además de constituir un verdadero deleite el traducir los sesenta y dos poemas que constituyen la obra, también me fue muy bien pagado, religiosa y fraternamente por “Toño” Mora— he arribado al descubrimiento unánime de que la palabra más difícil de traducir en el mundo es aparentemente "ilunga", del idioma tshiluba, que se habla en la región sur oriental del Congo. Esta palabra ocupó el número uno en una lista compilada mundialmente por mil lingüistas. "Ilunga" significa "una persona que está dispuesta a perdonar cualquier abuso la primera vez, a tolerarlo la segunda, pero nunca la tercera". Parece bastante sencillo, pero los mil especialistas señalaron que era la palabra más difícil de traducir. En segundo lugar quedó "shlimazl", que quiere decir "una persona que tiene una mala suerte crónica" en yiddish, el idioma que hablan muchos judíos en Europa y Estados Unidos. Algo así como el término nuestro "está salao", que repite Hemingway en la misma obra citada y que él describe como "la peor forma de la mala suerte". La tercera palabra más difícil fue "naa", que se utiliza en la región de Kansai, en Japón, para dar énfasis a afirmaciones o expresar que se está de acuerdo con alguien.

Probablemente uno pueda buscarlas en el diccionario y...hallar un significado. Pero de lo que realmente se trata es de las experiencias culturales y...el énfasis cultural en las palabras”, dice Jurga Zilinskiene, directora de Today Translations, la empresa que realizó la encuesta. 

La velocidad a que trabajan los intérpretes simultáneos hace aún más difícil la traducción de palabras que tienen significados complejos. Y la jerga técnica que suele aparecer en la política, los negocios o el deporte tiene sus propias dificultades. La pesadilla personal de Zilinskiene es "googly", un término usado en el juego de críquet para indicar "una pelota que se lanza como si fuera hacia el campo opuesto al bateador, pero realmente va hacia la parte del campo a su espalda". Pero mucha gente cree que, de todas maneras, el críquet es incomprensible,  "naa". Aunque las definiciones parecen bastante precisas, la dificultad consiste en cómo transmitir las referencias locales que se asocian con las palabras.

18 de noviembre de 2004
 

José Luis Hereyra Collante
Escritor colombiano
jlhereyra@hotmail.com
 
CULTURALES