Uruguay,
horizonte del Frente Amplio
Agustín
Díaz Pacheco
Tras 170
años de alternancia en el poder del Partido Nacional y el Partido
Blanco, y una sanguinaria dictadura militar, el 31 de octubre la izquierda
uruguaya, aglutinada en el Frente Amplio, ha alcanzado la victoria electoral,
obteniendo un 50,7 por ciento de los votos (2.487.583 los ciudadanos con
derecho a voto en los 19 Departamentos que componen el país). El
candidato del FA, Tabaré Vázquez, ex - alcalde de Montevideo,
médico oncólogo de 64 años, será el presidente
por cinco años a partir del primero de marzo del año 2005.
Ya en 1999, el FA logró un 40 por ciento en la primera vuelta.
Lamentablemente, quien no ha podido celebrar el triunfo ha sido el
que fuera general Liber Seregni (primer presidente del FA, fundado en 1971),
fallecido el 31 de julio, quien estando al mando (1969) de
la I División del Ejército uruguayo, decidió abandonarlo
voluntariamente, negándose a ejercer la represión. Condenado
a 14 años de cárcel y degradado, cumplió dieciséis
meses y en 1985 le fue restituido su grado militar : general del
Ejército.
Socialdemócratas, democratacristianos,
socialistas, comunistas, antiguos guerrilleros Tupamaros y grupos extraparlarmentarios
(buena lección para los progres de tertulia-bar y bonchos, tan abundantes
en Canarias) han llegado al poder. Comenta el escritor Eduardo Galeano:
“Después de cogobernar, blancos y colorados se habían convertido
en un partido único disfrazado en dos” (“Uruguay resucita la esperanza”,
El Mundo, páginas 4-5; 2/11/2004). La urticante ironía
de Galeano revela cómo durante años la derecha se hegemonizó
en Uruguay, la misma que ordenó a la policía reprimir una
manifestación que el 14 de agosto de 1967 acabó con la vida
del estudiante Liber Arce (Liber Walter Arce Risotto, nombre y apellido
convertidos en consigna popular: Liber Arce = Liberarse).
Actual Uruguay: indigencia: 10 por
ciento; miseria: 40 por ciento; paro: 200.000 personas, y pensiones: mínimas.
Pero los ciudadanos continúan con paso decidido. El pasado 31 de
octubre lograron la nacionalización del agua potable y de saneamiento
y que sea reconocida como un derecho humano fundamental a recoger constitucionalmente.
Uruguay tiene una memoria colectiva de la que carecen tanto Venezuela como
Brasil, distinta concepción democrática, diferente tradición
y raigambre cultural (ahí están los escritores Delmira Agostini,
Horacio Quiroga, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Julio Ricci, Jorge
Majfud, Cristina Peri Rossi o Eduardo Galeano, entre otros). La que fue
conocida como la Suiza americana, cuenta ahora con hombres del FA como
Danilo Astori, futuro ministro de Economía, que prefiere definirse
como “centroizquierdista”, o José Mujica, a quien le confiarán
la cartera de Producción, y que piensa en jóvenes equipos
de gestión para luego retirarse.
Uruguay, en cuya gestación
los canarios tuvimos un papel esencial, afronta el rentabilizar la victoria
del FA y consolidar una herencia cívicamente avanzada: “…este país
[Uruguay] supo tener educación laica y gratuita antes que Inglaterra,
voto femenino antes que Francia, jornada de trabajo de ocho horas antes
que EE UU y divorcio antes que España” Eduardo Galeano, art. cit.).
Este artículo apareció
en el diario La Opinión, de Tenerife, el 9 de noviembre de
2004
Ver http://www.la-opinion.com/default.jsp
Agustín
Díaz Pacheco
Escritor español
lykos87@yahoo.es
|