Niko Schvarz - rodelu.net
17 de Noviembre de 2004
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La barbarie y el terrorismo "antiterrorista"
Niko Schvarz *
FALUYA ES hoy el centro de actos de barbarie inaudita. Las tropas de ocupación yankis están masacrando a diestra y siniestra, ya no sólo a los resistentes, sino a la población civil, a las mujeres y los niños. La ciudad entera queda reducida a montones de ruinas. No dejan entrar a las ambulancias, los cadáveres se pudren en las calles y los heridos mueren desangrados. La mayor parte de la población de 300 mil habitantes abandonó todo y huyó, anda a la vera de los caminos o en carpas. En nombre de la "lucha antiterrorista" se perpetra una sucesión de actos terroristas y se procura dominar a un pueblo por el desenfreno del terror. 

La reelección de Bush dio la señal

Ya ni siquiera se habla de los terroristas. Resulta evidente que es un sector considerable de la población iraquí la que resiste la ocupación militar y cubre con su desprecio a los miembros del gobierno provisional, verdugos de su propio pueblo. Tampoco mencionan más a Zarkawi (o apenas para decir que no lo encontraron), del mismo modo que se olvidaron de Osama bin Laden hasta que lo hicieron resucitar ­quién sabe por qué medios­ para dotar de un argumento a la reelección de Bush. 

El resultado electoral fue el que dio la señal de la matanza en Faluya. Lo estaban aguardando para concretar, sobre la sangre derramada, la venganza por la humillación que sufrieron en abril, cuando soldados invasores amanecieron colgados de los puentes sobre el Éufrates. Una repetición de lo acontecido años atrás en Somalia.

Hace unos días veíamos en Bagdad a niños tirando piedras a los soldados yankis y éstos respondiendo a tiros, con saldo de niños heridos. Después se informó que en Faluya no hay agua ni luz, los cadáveres yacen en las calles, la Media Luna Roja no puede entrar. Se cifra los combatientes muertos en 1.200 iraquíes y una treintena de soldados yankis, pero no se dio a conocer en ningún momento la cifra de las víctimas civiles, cuantiosa sin duda por los bombardeos arrasadores en zonas residenciales. Vimos pobladores que declaran estar sitiados y haber perdido toda huella de sus familias. Algunos niños heridos son llevados a Bagdad.

El comandante de los marines, Richard Natonsky, declaró en el séptimo día del asalto al bastión sunnita: "Hemos matado a 1.200", pero agregó que "el ejército trató de minimizar al máximo los daños utilizando municiones muy precisas". Lo mismo que dijeron de los bombardeos en la guerra del Golfo. Son los famosos "daños colaterales" (como en Kosovo). El presunto gobierno le hace coro y expresa a través del ministro de Salud que "no hay crisis humanitaria, los heridos son pocos, su número es ínfimo". 

Media Luna Roja y crímenes de guerra

La ayuda humanitaria y sanitaria de la Media Luna Roja quedó bloqueada durante muchos días. "Nuestro equipo intenta conseguir autorización para distribuir la ayuda en Faluya pero hasta ahora no hemos recibido una respuesta favorable", informa uno de sus responsables. Los cables agregan: "El ejército estadounidense no dio explicaciones, y un portavoz militar dijo que no se permitiría al convoy (de la MLR) adentrarse en la ciudad". A una semana del inicio de los ataques no habían podido ingresar las tres ambulancias y el minibús cargados de pan, arroz y agua, amén de equipos médicos. Más adelante, la caravana que se dirigía al hospital central de Faluya, fue detenida por tropas estadounidenses que negaron la autorización de ingreso. Amnesty International declaró que tropas norteamericanas e iraquíes no tomaron precauciones para evitar daños a la población civil.

Después vienen datos estremecedores. Amnesty estima que al menos 20 miembros de servicios médicos y decenas de civiles fueron muertos al impactar un misil en una clínica de Faluya. Un niño recibió esquirlas en el estómago y murió ya que sus padres no pudieron transportarlo al hospital. Un video exhibido por la TV británica mostró a un militar estadounidense disparando contra un iraquí herido (como en Vietnam). Amnesty denunció la "gravísima situación" de civiles heridos y el peligro de crisis humanitaria por falta de comida, agua, luz y medicinas. El ministro de Sanidad iraquí dijo que no, que los civiles heridos eran pocos porque la población huyó. 

Continuidad de la masacre

Cuando se decía que el operativo estaba concluido, Rumsfeld replicó que había que seguir hasta no dejar piedra sobre piedra y ni una sola casa por revisar. No se sabe si el estólido secretario de la Defensa seguirá en el cargo. Tampoco si, por presión de los halcones, nada menos que la asistente de Seguridad Condoleezza Rice ocupará el puesto de Colin Powell, a menudo enfrentado al dúo belicista a ultranza conformado por Rumsfeld y el vicepresidente Cheney. De todos modos, estos movimientos en el tablero presagian la continuidad de la masacre en Irak.

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

Publicado en La República el 17 de Noviembre de 2004

 
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