| La
República
de
Uruguay - 20 de Noviembre de 2004
"Torturados
por encargo"
Stephen
Grey *
Un jet ejecutivo
está siendo utilizado por las agencias de Inteligencia de EEUU para
transportar a sospechosos de terrorismo a países que utilizan rutinariamente
la tortura en sus prisiones.
Los vuelos del Gulfstream 5 alquilado
por agentes del departamento de defensa de EEUU y la CIA están detallados
en registros confidenciales obtenidos por The Sunday Times que mencionan
más de 300 vuelos.
Entre los países con malos
antecedentes en los derechos humanos a los que los estadounidenses han
entregado prisioneros se encuentran Egipto, Siria y Uzbekistán,
según los archivos. Los registros han provocado afirmaciones críticas
de que la agencia está utilizando a tales regímenes para
realizar "torturas por encargo" una acusación que es rechazada
por el gobierno de EEUU.
Se informa que parte de la información
de los sospechosos ha sido utilizada por MI5 y MI6, los servicios británicos
de Inteligencia. La admisibilidad ante un tribunal de evidencia obtenida
bajo la tortura está siendo considerada en la Cámara de los
Lores en una apelación de prisioneros nacidos en el extranjero en
la cárcel Belmarsh, al sur de Londres, contra su detención
sin juicio por sospecha de terrorismo. Durante los últimos años,
el Gulfstream sin identificación ha visitado aeropuertos británicos
en numerosas ocasiones, aunque no se cree que haya estado transportando
sospechosos en esa época.
El Gulfstream y un Boeing 737 de
aspecto igualmente anónimo son alquilados por agentes estadounidenses
de Premier Executive Transport Services, una compañía privada
en Massachusetts.
El 737 blanco, con número
de registro N313P, tiene 32 asientos.
Es un frecuente visitante en las
bases militares stadounidenses, aunque su papel exacto no ha sido revelado.
Se sabe más del Gulfstream, que tiene el número de registro
N379P y que puede transportar 14 pasajeros. Los movimientos detallados
en las bitácoras de vuelos pueden ser comparados con varias apariciones
del Gulfstream en aeropuertos desde los que agentes del contraterrorismo
de EEUU se han llevado a sospechosos de terrorismo.
Un análisis de los planes
de vuelo del avión, durante más de dos años, muestra
que siempre parte de Washington DC. Ha volado a 49 destinos fuera de EEUU,
incluyendo el campo-prisión de la Bahía de Guantánamo
en Cuba y otras bases militares de EEUU, así como Egipto, Jordania,
Irak, Marruecos, Afganistán, Libia y Uzbekistán.
Existen afirmaciones de testigos
de que los sospechosos son frecuentemente atados, amordazados y sedados
antes de ser colocados en los aviones, que no tienen instalaciones especiales
para prisioneros sino que tienen mesas para reuniones y pantallas para
presentaciones y cine durante el vuelo. El avión de EEUU no es sólo
utilizado para transportar prisioneros sino que parece estar a la disposición
de funcionarios de la Defensa y de Inteligencia para misiones a partir
de Washington. El programa sueco de televisión Cold Facts informó
por primera vez en mayo sobre sus misiones de transferencia de prisioneros.
Describió cómo agentes estadounidenses llegaron a Estocolmo
en el Gulfstream en diciembre de 2001 para transportar a dos sospechosos
de terrorismo de Suecia a Egipto.
Al ocurrir lo que fue presentado
como una "extradición" a Egipto, ministros suecos no mencionaron
públicamente la participación estadounidense en la detención
de Ahmed Agiza, de 42 años, y de Muhammed Zery, de 35 años,
que más tarde fueron absueltos.
Testigos describieron que vieron
que los prisioneros eran entregados a agentes de EEUU cuyas caras estaban
ocultas por capuchones. Habían cortado las vestimentas de los prisioneros
esposados y los vistieron con pañales cubiertos por overoles naranja
antes de que les pusieran por la fuerza supositorios sedantes.
El Gulfstream los llevó a
Egipto, donde ambos prisioneros afirmaron que fueron golpeados y torturados
con choques eléctricos en sus genitales. A pesar de las leyes suecas
sobre la libertad de información, los telegramas diplomáticos
sobre el caso que fueron entregados a los medios habían sido alterados
para ocultar las quejas sobre torturas.
Hamida Shalaby, madre de Agiza, dijo:
"El colchón estaba electrificado... Cuando lo conectaban a la electricidad,
su cuerpo saltaba y caía y estos saltos y caídas continuaban
hasta que desconectaban la electricidad".
Un mes antes de la extradición
sueca, el mismo Gulfstream fue identificado por Masood Anwar, un periodista
paquistaní en Karachi. El personal del aeropuerto dijo a Anwar que
habían visto que un grupo de hombre blancos con máscaras
se llevaba en el jet a Jamil Gasim, un estudiante yemenita al que sospechaban
de vínculo con Al Qaeda. El jet llevó a Gasim a Jordania
y desde entonces ha desaparecido.
"Toda la operación fue tan
misteriosa que todas las personas involucradas, incluyendo los soldados
de EEUU, llevaban máscaras", dijo a Anwar una fuente en el aeropuerto.
En otra misión, en enero de
2002, un Gulfstream fue visto en el aeropuerto de Yakarta para llevarse
a Muhammad Saad Iqbal, de 24 años, sospechoso de pertenecer a Al
Qaeda que según funcionarios de EEUU era un conocido de Richard
Reid, el "atacante del zapato-bomba" encarcelado en EEUU por tratar de
hacer estallar un vuelo de París a Miami. Un funcionario indonesio
declaró a un periódico estadounidense que Iqbal fue "metido
precipitadamente a bordo de un Gulfstream sin marcas, registrado en EEUU...
y llevado a Egipto"; desde entonces no se ha sabido casi nada sobre su
persona.
La bitácora de los vuelos
del Gulfstream de la CIA muestra que voló de Washington a El Cairo,
donde recogió a agentes de seguridad egipcios, antes de ir aparentemente
a Yakarta para llevar a Iqbal a Egipto. Otra transferencia tuvo que ver
con un ciudadano británico. El 8 de noviembre de 2002, el Gulfstream
partió hacia Banjul en Gambia.
El mismo día, Wahab Al-Rawi,
un británico de 38 años, fue una de cuatro personas arrestadas
en el aeropuerto por la policía secreta local y entregadas a interrogadores
que dijeron que eran "de la embajada de EEUU". Wahab dijo que anteriormente
había sido interrogado por MI5 porque su hermano Basher, ciudadano
iraquí, era un conocido de Abu Qatada, el clérigo radical
residente en Londres. Se informa que cuando Wahab pidió a los agentes
de la CIA que lo pusieran en contacto con el cónsul británico,
como lo requiere la convención de Viena firmada por EEUU, los agentes
se rieron. "¿Por qué crees que estás aquí?"
le dijo un agente. "Es tu gobierno el que nos dio el dato, para comenzar".
Más tarde liberaron a Wahab, pero a Basher lo enviaron a Guantánamo
y sigue allí aunque no ha sido acusado de ningún crimen específico.
Algunos antiguos agentes de la CIA
y activistas por los derechos humanos afirman que la agencia y el Pentágono
utilizan un proceso llamado "entrega" para enviar a sospechosos a países
como Egipto y Jordania. Allí pasan a ser torturados sobre todo para
obtener información para los estadounidenses que, se dice, alientan
a esos países a utilizar métodos agresivos de interrogación
prohibidos según la ley de EEUU. Bob Baer, antiguo agente de la
CIA en Medio Oriente, dijo: "Si quieres un interrogatorio serio mandas
a un prisionero a Jordania. Si quieres que lo torturen lo envías
a Siria. Si quieres que desaparezca... lo mandas a Egipto".
Entre los países a los que
EEUU ha enviado prisioneros se encuentra Uzbekistán, un estrecho
aliado y una dictadura cuya policía secreta es tristemente célebre
por sus métodos de interrogación, incluyendo la afirmación
de que han hervido a prisioneros. El Gulfstream hizo por lo menos siete
viajes a la capital uzbeka.
Los detalles confirman afirmaciones
de Craig Murray, el antiguo embajador británico, de que EEUU ha
enviado a sospechosos de terrorismo de Afganistán a Uzbekistán
para que sean interrogados y torturados.
En un memorando, cuya publicación
durante el mes pasado contribuyó a la destitución de Murray,
informó a Jack Straw, secretario de Exteriores, que el jefe de estación
de la CIA en Tashkent había "reconocido de buena gana que se utilizaba
tortura en la obtención de Inteligencia".
La CIA y Premier se negaron a discutir
las afirmaciones sobre los aviones. El gobierno estadounidense, sin embargo,
niega ser cómplice de cualquier manera en torturas y dice que trabaja
activamente para eliminar la práctica. *
* Periodista británico:(timesonline.co.uk)
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