| Periodista
Digital de España - 16 de Noviembre
de 2004
El vídeo ha sido difundido
por la cadena NBC
Los soldados
norteamericanos rematan a
un insurgente
iraquí ante las cámaras de TV
PD
Un grupo
de marines entra en una mezquita de Faluya, donde yace una
decena de cadáveres desparramada por el suelo. Uno de los insurgentes,
cubierto con una manta, permanece inmóvil. Alguien musita «está
fingiendo su muerte, está respirando». Un soldado da un
paso, apunta sin llegar a encararse el fusil, aprieta el gatillo y anuncia:
«Ahora ya está muerto».
La muerte, filmada el pasado sábado
por un periodista que acompañaba a las tropas estadounidenses, fue
emitida ayer en EEUU por la cadena Fox y la NBC,
después de que el Canal 4 británico difundiera
las imágenes el día anterior.
El iraquí fallecido era uno
de los cinco heridos que permanecían en el lugar después
de que los ’marines’ asaltaran este edificio y uno adyacente y mataran
a 10 rebeldes al abrirse camino durante el pasado fin de semana.
En los últimos días,
las fuerzas de EEUU han acusado a los insurgentes de utilizar las mezquitas
para sus ataques. En este caso concreto, el informe de la NBC señala
que el sitio había sido empleado con el fin de combatir a las tropas
norteamericanas.
Mientras los soldados realizaban
operaciones en la retaguardia y dejaban a los cinco heridos abandonados
en la mezquita, un segundo grupo de marines entró en el edificio
después de que se hubiera informado de su ocupación.
Fue entonces cuando un soldado se
dio cuenta de que uno de los heridos aún respiraba. "Está
fingiendo su muerte", aseguró antes de levantar su fusil y dispararle
en la cabeza.
Según esta información,
el fallecido "no parecía estar armado" ni representar ningún
tipo de amenaza para el ’marine’, que había vuelto a sus funciones
tras haber recibido un disparo en la cara un día antes.
La unidad responsable de la acción
ha sido retirada de primera línea y no volverá a realizar
"operaciones de combate", señaló el portavoz militar.
La difusión del vídeo
se produce mientras el Ejército de EEUU asegura ejercer junto a
las tropas iraquíes el pleno control sobre la localidad, pese a
que aún existen determinados focos de resistencia.
El incidente, que viola las reglas
mínimas de la guerra del Pentágono sobre no disparar contra
un opositor indefenso, está siendo investigado. Es sólo el
último de una serie de episodios parecidos en Irak.Esta es la primera
vez que las TV retransmiten cómo se remata a un herido a sangre
fría, pero los casos de brutalidad de las tropas se multiplican
desde el verano.
Ayer un oficial de la Primera de
Caballería de EEUU, Erick Anderson, fue acusado de asesinato premeditado
y conspiración por ordenar a otros dos soldados disparar a un iraquí
herido e indefenso.El mes pasado, dos efectivos de la misma división
fueron acusados por asesinar a un iraquí herido en agosto.
En ese caso, a las afueras de Bagdad,
un camión, conducido por adolescentes, estalló en mitad de
la carretera. Un joven herido se arrastró y pidió ayuda a
los soldados estadounidenses balbuceando unas pocas palabras en inglés.
Como respuesta, un sargento le disparó con su metralleta. Y, minutos
después, un segundo volvió a tirotear al moribundo. El asesinato
hubiera pasado desapercibido de no ser por una nota anónima que
alguien pasó por debajo de la puerta del comandante de la unidad
que decía «los soldados han cometido serios crímenes
que necesitan ser examinados». Los militares aseguraron entonces
como defensa que se trató de un «asesinato por piedad». |