Agustín Díaz Pacheco - rodelu.net
23 de noviembre de 2004
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Liber Seregni
Agustín Díaz Pacheco
El triunfo en Uruguay de la cohesionada coalición Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, acuerdo propugnado por el Frente Amplio, abre nuevas perspectivas fraguadas en una formación política fundada en 1971 y  durante veinticinco años presidida por el general Liber Seregni. La obtención del 51,9 por ciento de los votos y la mayoría obtenida en Montevideo, Canelones (conocido también como Canarios), Maldonado, Rocha, Salto, Paysandú, Colonia y Soriano, arroja un total: 16 senadores y 53 diputados, quebrando el bipartidismo excluyente: blancos y colorados. Uruguay, afirma el escritor Eduardo Galeano: “dejará de ser una fábrica de pobres y mendigos”.

La brillante trayectoria de Liber Seregni se resume: de Comandante en Jefe del Ejército, a Jefe de Operaciones del Instituto Militar de Estudios Superiores, pasando por la jefatura de la División II y de la I, respectivamente, del Ejército. Contando 45 años alcanzó el grado de General de Artillería. Este militar (degradado en 1974, y restituido en 1985), desplegó una abnegada y digna dedicación a la política. Uno de los fundadores del FA hasta 1996, año en el que apoyó a Tabaré Vázquez, futuro presidente de Uruguay, fue en dos ocasiones candidato presidencial, hasta que decidió dirigir el Instituto 1815. En su haber, dos condenas; la primera, desde julio de 1973 a noviembre de 1974, y la segunda, 14 años de cárcel, obteniendo la libertad en 1984, cuando decaía la dictadura militar.

El FA, al contrario que otras formaciones similares en diversos países, se caracteriza por el diálogo y el consenso avanzado para transformar las estructuras económicas y sociales. Coalición integrada por distintas organizaciones políticas, así como demócratas avanzados: democrátacristianos, socialdemócratas, socialistas, comunistas, antiguos guerrilleros-Tupamaros, y núcleos provenientes de los conservadores y los liberales.

La dignidad de Liber Seregni quedó demostrada en 1969, siendo Jorge Pacheco Areco presidente de Uruguay; abandonó voluntariamente el Ejército al negarse a reprimir a estudiantes y trabajadores. Su ejemplar trayectoria, ejercer plenamente la ética y dignidad, tan alérgica para tantos políticos... Lo antes expuesto queda demostrado cuando la política se convierte en profesión excelentemente remunerada, frenéticamente orientada al enriquecimiento súbito o paulatino, al vasto cúmulo del tráfico de influencias, adherirse soterrada o descaradamente al juego sucio y la corrupción, e indicios y evidencias haylas. Abundantes mentirosos y cínicos vocacionales, oportunistas, ciertos “golfos públicos”, y quintacolumnistas, indican lo que siempre me he repetido: permanecer en los cargos políticos no es la consecuencia de una conducta sino que la conducta tiene como único fin permanecer en el poder sea cómo sea. No es otra que la más impune desfachatez político-delincuencia.

Liber Seregni, líder histórico del FA, y con él otros políticos, no constituyen excentricidades a citar enciclopédicamente, sino conductas a tener en cuenta. Fallecido el pasado 31 de julio, se mantuvo firme permanentemente -jamás sectario ni fanático- demostrando su rotundo convencimiento, el de un demócrata avanzado que fue. Mientras, reptiles, pirañas y hienas hacen que dudemos de su más que discutible “condición humana”, auténticos mafiosos que depredan a todo lo largo y ancho del mundo.
 

Agustín Díaz Pacheco
Escritor español
lykos87@yahoo.es
 
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