| Clarín
de Argentina - 6 de diciembre de 2004
La hora
de reformar las Naciones Unidas
Un informe con 101 recomendaciones
nos enseña cómo se puede mejorar el funcionamiento y la eficacia
del principal organismo internacional.
Koffi
Annan
Secretario
General de la ONU
Tres reuniones internacionales decisivas
—la cumbre del Millenium en 2000, las conferencias de la ONU sobre la financiación
del desarrollo en Monterrey y sobre desarrollo sustentable en Johannesburgo
en 2002— condujeron a un consenso global considerable sobre la forma
de desarrollar las economías, disminuir la pobreza y proteger
el medio ambiente. Los ocho objetivos de desarrollo de Millenium, definidos
hace cuatro años, van a representar los puntos de referencia para
medir el progreso en 2015.
Comprenden la disminución
de la mitad de la proporción de gente que sufre de extrema pobreza
y de hambre; la escolarización universal a nivel de la enseñanza
primaria; mejora del poder y status de las mujeres; reducción radical
de la mortalidad infantil y maternal; freno de la expansión del
sida y la malaria; adopción de políticas ambientales duraderas,
y una colaboración global entre países ricos y pobres,
basada en la apertura de los mercados, el alivio de la deuda, la inversión
y la definición de metas cuidadosamente elegidas para la ayuda financiera.
No es seguro que estos objetivos
se hayan cumplido en 2015. Pero al menos en la lucha que tiene por
objetivo construir un mundo más justo y próspero, tenemos
un acuerdo sobre lo que es necesario hacer.
Lamentablemente, estamos lejos
todavía de un consenso similar sobre la forma de volver al mundo
más seguro. En este campo, las cosas empeoraron en los últimos
años. ¿Cómo podemos protegernos mejor contra el terrorismo
y las armas de destrucción masiva? ¿Cuándo es aceptable
la utilización de la fuerza y quién debiera decidirla? ¿Es
justificada a veces la "guerra preventiva" o es simplemente una agresión
adornada con otro nombre? Y por último, en un mundo "unipolar",
¿qué papel deberían jugar las Naciones Unidas?
Un año atrás, con la
finalidad de sugerir respuestas a estas preguntas, designé a
un grupo de 16 personalidades de hombres y mujeres eminentes, venidas
de todas las regiones y de diferentes ámbitos —político,
militar, diplomático, económico y social—.
Les pedí que evaluaran las
amenazas que la humanidad enfrenta hoy y que propusieran los cambios
necesarios para hacerles frente, tanto en nuestras políticas
como en nuestras instituciones.
Este 2 de diciembre, presentaron
su informe titulado "Un mundo más seguro. Nuestra responsabilidad
compartida". Las 101 recomendaciones que lo componen forman el conjunto
de propuestas más vasto y coherente que haya visto a fin de
forjar una respuesta común a las amenazas comunes.
El informe brinda una explicación
clara del derecho de autodefensa; ofrece líneas directivas para
la utilización de la fuerza; establece un acuerdo para una definición
del terrorismo; y menciona propuestas para prevenir una proliferación
nuclear y para mejorar la bioseguridad.
El informe incluye también
un conjunto de propuestas prácticas para actualizar a los órganos
de la ONU y volver más eficaz a la organización, en especial
en lo que tiene que ver con la prevención y la construcción
de la paz. Y enuncia con claridad que los destinos de los pueblos y
las amenazas que enfrentan están intrínsicamente ligados.
Copyright Clarín y
Le Monde, 2004. Traducción: Silvia S. Simonetti. |