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11 de diciembre de 2004
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La Jornada de México - 11 de diciembre de 2004

"Espero que no vayan
a reelegir a ese tonto"

Desesperación, furia y azoro,
en cartas de soldados de EEUU en Irak a Moore

Jim Cason corresponsal
Washington, 10 de diciembre. Entre los soldados estadunidenses crecen las expresiones de disidencia frente a la guerra en Irak, lo que ha generado mayor atención de la prensa a los fracasos de la política estadunidense y ha confirmado las acusaciones del famoso documental Fahrenheit 9/11, de Michael Moore.

Esta semana, varios soldados en Kuwait confrontaron al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, con ejemplos de los problemas que afrontan las tropas. "Nuestros vehículos no están blindados", se quejó el recluta Thomas Wilson, y otros dijeron que muchas veces son enviados en misiones "suicidas".

El jefe del Pentágono y varios generales insistieron en que los soldados se equivocan. Pero, después de este incidente, el miércoles otros militares en Irak y en los estados de Tennessee y Oregon señalaron que la guerra en Irak está fracasando.

El cineasta Michael Moore fue uno de los primeros en llevar las voces de los soldados al público estadunidense, cuando incluyó en Fahrenheit 9/11 una entrevista con la madre de uno de ellos muerto en Irak. Moore filmó a Lila Lipscomb leyendo una carta que su hijo le envió desde Irak: "¿Qué le pasa a George?, ¿trata de ser como su papá Bush? Nos envió aquí para nada. Mamá, ahorita estoy furioso. Espero que no vayan a reelegir a ese tonto", escribió el sargento Michael Pedersen en 2003.

Después de esta película y de las declaraciones de Moore cuando ganó el Oscar este año, miles de combatientes enviaron cartas al cineasta y en noviembre Moore publicó un libro con una selección de estas misivas. "¿Alguna vez volverán a confiar en nosotros?", dice la carta de un militar identificado como el especialista Willy: "Mike, me gustaría darte las gracias por todo el apoyo que das a los soldados que estamos en Irak. Estoy en Bagdad y es un alivio saber que la gente se preocupa por los infelices que obligan a luchar en este conflicto".

Agregó: "Es muy difícil oír al sargento de mi sección decir: 'Si decides matar a un civil que parece ser peligroso, dispara. Prefiero tener que hacer reportes a perder a uno de mis hombres a manos de esos andrajosos'. Nos enseñaron que si alguien parece ser mínimamente peligroso es mejor hacer algo antes de que lo hagan ellos. No me enseñaron a tener este tipo de miedo, pero tendré que acostumbrarme".

El libro, subtitulado Cartas para Michael Moore desde la zona de guerra, ha estado en la lista de best-sellers de The New York Times durante los dos meses recientes. Está lleno de historias de los militares y sus familias sobre los fracasos en Irak y las mentiras de George W. Bush. "Los soldados no hicieron nada mal en Irak", explica Moore en el libro. "Yo y el pueblo estadunidense les debemos una enorme disculpa porque los enviaron al peligro innecesariamente -los enviaron para enriquecer a unos cuantos hombres ricos."

Fragmentos de algunas cartas del libro:

De: Kyle Waldman

Enviada: 27 de febrero de 2004

Mi estancia en Irak me ha enseñado un poco sobre el pueblo iraquí y el estado de devastación y pobreza en el que la guerra los ha sumido. Algunos granjeros jamás habían oído hablar de la operación Libertad Iraquí. Fue entonces cuando me di cuenta de que esta guerra fue lanzada por unos pocos que podían sacar provecho de ella. Nosotros, como fuerzas de coalición, no liberamos a este pueblo; lo sumimos en una pobreza aún más profunda. No puedo prever ningún alivio económico a corto plazo para ellos. Como todos podemos ver, Irak no era ni es una amenaza inminente para Estados Unidos ni para el resto del mundo. Aquí intentamos mantener la paz, pero lo único que nos han enseñado es a destruir. ¿Cómo se supone que nosotros, 200 mil soldados, le vamos a hacer para controlar el país? ¿Por qué no idearon un plan eficaz para reconstruir la infraestructura de Irak? ¿Por qué no informan a los estadunidenses de estas atrocidades?

De: Michael W.

Enviada: martes 13 de julio de 2004.

Asunto: Tío, Irak apesta.

Soy un soldado de infantería de la Guardia Nacional, de 30 años, sirviendo en el sureste de Bagdad. He estado en Irak desde marzo de 2004, y aquí seguiré hasta marzo de 2005. En los pocos meses que mi unidad ha estado en Irak, hemos perdido a un hombre y muchos hemos sido heridos en operaciones de combate. ¿Y todo eso para qué? El gobierno al menos podría haber asegurado que nuestros vehículos estuviesen blindados para proteger a los soldados. Esto me lleva a la siguiente observación. Los contratistas de Blackwater obtienen 15 mil dólares al mes por hacer el mismo trabajo que mis compañeros y yo. A mí me pagan aquí 4 mil dólares al mes. ¿Cómo se explica esto? Gastamos el dinero en toda esta mierda y son muy pocos los proyectos que benefician al pueblo iraquí.

De: Anthony Pietsch.

Enviada: jueves 5 de agosto de 2004.

Asunto: Se vende soldado.

Soy un soldado de la Guardia Nacional desplegado en Kuwait e Irak durante los pasados 15 meses. He visto explotar bombas en la carretera por todos lados, y a los iraquíes embistiendo nuestro vehículo. Los niños nos mentaban la madre y nos tiraban piedras. Una vez nos perdimos en Bagdad y lo único que recibimos fueron miradas de repudio y gestos desagradables durante horas. He temido por mi vida durante tantos días, que perdí la cuenta. Perdimos a nuestro primer hombre pocas semanas antes de que terminara nuestro turno, pero al parecer todo esto no ha valido de nada, porque lo único que veo es hostilidad y rabia a nuestro alrededor. Están irritados por el escándalo de los abusos y por los daños colaterales que no dejan de repetirse. No sé qué pasará con mi vida de aquí en adelante, pero me arrepiento profundamente de ser un chavo de 16 años en busca de dinero y de una manera de ir a la universidad.

 
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