| La
Jornada de México - 31 de diciembre de 2004
En defensa
de la humanidad:
retos
y perspectivas
Gilberto
López y Rivas
Hacer conciencia
de que la humanidad enfrenta una guerra que afecta la sobrevivencia misma
de la especie es una de las principales tareas de la intelectualidad progresista
en la batalla de las ideas. A esta conclusión se arribó en
las mesas de trabajo del Encuentro Mundial de Intelectuales y Artistas
en Defensa de la Humanidad que se desarrolló recientemente en Venezuela.
"En defensa de nuestro planeta para
todos" se diagnosticó que "el actual modelo de civilización,
marcado por el consumismo y la cultura del derroche, expresiones de la
ideología neoliberal, agrava el deterioro de nuestras tierras, aguas,
cielos, fauna, flora y el mismo aire que respiramos, por lo que se debe
cuestionar el sistema de organización social excluyente, inviable
y depredador, y orientarse hacia la profunda transformación de las
estructuras sociales, apoyándose en una praxis crítica
que promueva esa transformación."
"En defensa de la integración
de los pueblos" concluyó que "la campaña contra el ALCA,
los TLC, las ofensivas militares y la anexión de territorios está
en las calles y son hoy en día un importante símbolo de nuestra
unión. La lucha contra la anexión es también la lucha
contra la deuda externa." Por ello "las vías de la integración
de los pueblos dependen de la iniciativa de sus luchas, jugando su papel
protagónico y de la iniciativa de los gobiernos comprometidos con
la defensa de la soberanía nacional. El obstáculo son los
gobiernos atrapados por la lógica del capital. Romper este obstáculo
y construir el poder popular son tareas urgentes de los pueblos en defensa
de la humanidad".
"En defensa de una economía
emancipadora y solidaria" explicitó los terribles efectos sociales
de la aplicación de las recetas neoliberales en las economías
del mundo, en especial en los países subordinados en la periferia
imperialista, por lo que debe desarrollarse una nueva economía,
cuyo rasgo fundamental sea "la preminencia del trabajo y, por lo tanto,
de los trabajadores, en todas sus expresiones, como elemento fundamental
de la creación de valor y de la riqueza de las sociedades".
"En defensa de la soberanía
y la legalidad internacional" destacó que "sólo cuando la
defensa de la soberanía nacional se combina con el reconocimiento
de la soberanía popular las naciones se pueden proteger del peligro
de la intervención y presión extranjera. Venezuela y Cuba
han demostrado que únicamente aquellos gobiernos que gozan del apoyo
democrático del pueblo son los que pueden resistirse a los ataques
a su independencia y soberanía."
"En defensa de la unidad en la diversidad
y de la cultura para todos" asentó que la universalidad verdadera
debe fundarse en el diálogo intercultural y libre que la construye
como verdadera expresión plural de la humanidad, oponiéndose
a supuestos principios universales que sólo encubren visiones particulares
del mundo que pretenden convertirse en hegemónicas. Se propuso la
creación de un Instituto Bolivariano Universal de la Cultura, el
apoyo al proceso de revitalización y patrimonialización de
los idiomas indígenas y minoritarios y la promoción de políticas
culturales que obedezcan a lógicas distintas a la mercantilización.
"En defensa del conocimiento para
todos" propuso crear una red internacional de redes de información,
solidaridad, coordinación y movilización que vincule a los
intelectuales y artistas con los foros sociales y las luchas populares
y garantice la continuidad de estos esfuerzos y su articulación
en un movimiento internacional en defensa de la humanidad.
"En defensa de la participación
popular" denunció la manera en que el imperialismo ha tomado la
democracia como figura central de su propaganda, por lo cual es necesario
rescatar "el concepto de democracia para los pobres y movimientos populares
e insistir en que para ser verdadera tiene que ser participativa y debe
abarcar todos los aspectos de la vida política, social, económica
y cultural."
"En defensa de la veracidad y la
pluralidad informativa" evidenció el despojo del derecho a una información
veraz, pluralista y oportuna que están sufriendo los pueblos, junto
con su derecho al trabajo, la educación y la cultura. "La concentración
y la trasnacionalización de la propiedad de los medios ha secuestrado
la verdad y ha convertido la información en una mercancía
en vez de un derecho de la sociedad." Ante esta realidad, se propuso apoyar
la constitución de una televisora del Sur y de "medios televisivos
y radiofónicos independientes y al servicio de los intereses de
nuestros pueblos, como parte de un proyecto multimedia que abarque también
medios impresos de alcance mundial que difundan una visión emancipadora
y diversa en la lucha por un mundo multipolar, justo y antagónico
a la información globalizadora neoliberal".
"En defensa de la memoria" propuso
pasar de una historia de las elites a una de la resistencia y las luchas
populares, en la que se resalte el papel de los pueblos en el proceso transformador
de la sociedad y se reivindique la voz de los excluidos y de los marginados.
"En defensa de la paz" identificó
al militarismo estadunidense con su doctrina de guerra preventiva como
amenaza fundamental a la paz mundial y acordó revivir los movimientos
de paz a escala global, silenciados por la manipulación mediática
que exalta la guerra como medio para imponer la pax americana en
el sistema internacional.
Existen compromisos de organizadores
y participantes de llevar a la práctica las ideas y propuestas acordadas
en la histórica reunión. Que cada quien asuma esos compromisos
en congruencia con su conciencia y en la medida de sus limitaciones. |