Antonio Mora Vélez - rodelu.net
2 de febrero de 2005
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“América Mestiza”
Antonio Mora Vélez
William Ospina, uno de los mejores ensayistas del país, ha publicado uno de esos libros que mueven a una reflexión seria sobre el porvenir. Se trata de “América Mestiza” (Editorial Aguilar,septiembre de 2004), en el cual desarrolla unas ideas que retoman el hilo perdido de la célebre Carta de Jamaica del Libertador Simón Bolívar, y en el que nos pide a todos los mestizo-americanos mirarnos en el espejo de nuestra historia para descubrirnos como nación, adquirir conciencia de nuestra libertad perdida, dejar de ser “los tributarios dependientes de otros pueblos más ilustres” y vislumbrar y luchar por un futuro en el que, eliminada la violencia, podamos alcanzar “una verdadera democracia y hacer realidad los supuestos mínimos de igualdad que pregonan nuestras leyes”.
 
Según Ospina fuimos obligados por el individualismo europeo y por las necesidades de la metrópolis española, a romper con la unidad y la intercomunicación americana de los tiempos aborígenes. La independencia por su parte, no buscó la dignificación del ser humano sino redefinir los términos del pacto colonial. Las instituciones de nuestra República fueron trasplantadas, no tuvieron su génesis en una tradición cultural ni en unas condiciones sociales que fuesen el terreno abonado para el florecimiento de la democracia. Bolívar, quien veía a América Latina como una sola nación, intentó resolver esos obstáculos que impedían nuestro desarrollo pero fracasó “ante la ambición y la fortaleza de carácter de unos individuos que se (apoderaron) cada uno de su república para construir un mundo aislado”.
 
Estamos, pues, ante la necesidad de redefinir nuestro futuro, que no puede ser, obviamente, este presente  de Estados desunidos que no han cumplido con su misión de liberar a nuestros pueblos de las cadenas de la pobreza, entre otras razones, porque han sido gobernados por la ley --manejable como toda ley-- y no por la Ética, que debe ser la guía de toda sociedad moderna. Pasa por esa definición, un distanciamiento con la metrópolis del Norte, interesada en esa desunión con la complicidad de los gobiernos cipayos que le han hecho el juego durante años, y un mayor acercamiento con nuestros países vecinos y hermanos del sur del continente. “No tenemos la menor posibilidad de acceder a niveles decorosos  de vida... mientras la prioridad de nuestro mundo empresarial y productivo sea exclusivamente satisfacer las necesidades de las metrópolis”, dice Ospina.

Antonio Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar

 
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