Antonio Mora Vélez - rodelu.net
11 de marzo de 2005
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El compromiso social de la Universidad
Antonio Mora Vélez
Los plenos nacionales y las asambleas regionales de Bienestar Universitario son cada vez más escenarios de interesantes debates en torno al futuro de la Universidad colombiana. En la reciente XVIII Asamblea Regional de Bienestar de las IES del caribe colombiano, realizada en Barranquilla los días 24 y 25 de febrero pasados, hubo una interesante conferencia del profesor de Uninorte, Jair Vega, sobre la "Responsabilidad e inversión social desde la universidad", introductoria de la temática que desarrollará el Pleno Nacional de Bienestar que se realizará en abril, en Bogotá. En ella y en el ensayo del rector de la U. Javeriana, S.J. Gerardo Remolina, titulado "La Responsabilidad social de la Universidad frente a la problemática del país",  me baso para hacer este artículo.

Dijo el profesor Vega que el concepto de responsabilidad social de la universidad reemplaza al de proyección social, que es unidireccional, asistencialista y de menor nivel de compromiso de la institución con el entorno. En esta nueva perspectiva es función de la universidad fortalecer, no solo las competencias cognitivas sino éticas de los estudiantes, y comprometerse en tareas tales como la defensa de lo público, en el fortalecimiento de una cultura democrática, en apoyar el diálogo de la sociedad civil con el Estado, y en la generación de cambios sociales y políticos con su acción social, que contribuyan al bienestar de la población.

Para el conferencista la universidad debe responder por la racionalidad ética de la sociedad civil, para así poder preservar la persona humana del peso arrollador de las racionalidades pragmática de la política y tecnocrática de la economía. Y debe, para tal efecto, convertirse en modelo para la sociedad civil de la cual es parte esclarecida y a la que se debe como conciencia crítica que es frente al estado y los poderes económicos. Por ello, en su opinión, la universidad no está para hacer negocios, ni para hacer política partidista, ni para ser escenario de pugnas por el poder. Y tampoco para hacer beneficencia, como sostiene el padre Gerardo Remolina. Es inmoral hacerlo, afirma Vega. La universidad es un bien social, sea pública o privada, y su función es social. "Ella ha surgido y se explica en función de la sociedad. La universidad es para ella y en ese sentido le pertenece; no es un bien privado sino social", dice el padre Remolina.

Lo anterior no quiere decir que la política sea ajena a la universidad. Ella tiene también una acción política, pero ésta es mucho más importante que la partidista; ella busca generar una nueva ética social,  garantizar junto con la sociedad civil, las libertades democráticas;  la formación en valores hacia una cultura de la tolerancia, y el nuevo proyecto de Nación que es necesario empezar a diseñar. ¿Pero cómo se articula esta nueva misión de la universidad con las actividades especificas de ella? Se pregunta y responde el profesor Vega:  Mediante la ciencia, la técnica, la investigación y las reflexiones encaminadas a cambiar el modo de pensar de las gentes y la realidad de país. A "proyectar su saber sobre la sociedad para transformarla", como dice el padre Gerardo Remolina.

Antonio Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar

 
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