Lecciones
de democracia
Antonio
Mora Vélez
En el discurso
de aceptación del título Honoris Causa en Derecho que la
Corporación Universitaria del Caribe de Sincelejo le otorgó
al Contralor General de la República, doctor Antonio Hernández
Gamarra, éste señaló que tres son los valores fundamentales
de una democracia, y son: "pensar por sí mismo", "ponerse en lugar
del otro" y "ser consecuente". Sobre lo primero dijo el destacado intelectual
que "Uno piensa por sí mismo cuando lo que piensa lo puede argumentar
y, si le va muy bien, puede demostrarlo". En relación con lo segundo
afirmó que "Ponerse en lugar del otro significa reconocer que el
otro puede tener la razón y hacer el esfuerzo de ver hasta que punto
se puede aprender de él". Y en relación con el tercer punto
dijo que "Ser consecuente significa que si mis tesis resultan contradictorias
o absurdas, debo abandonarlas; tener una gran disponibilidad a cambiar;
y sin abandonar mis convicciones y mis creencias ante el adversario, crecer
y construir con él en medio de las diferencias". En apoyo a las
anteriores tesis, Hernández Gamarra cita al filósofo Estanislao
Zuleta: "No se puede respetar el pensamiento del otro cuando creemos que
la verdad habla por nuestra boca; porque entonces el pensamiento del otro
solo puede ser error o mala fe".
En política, y para enfrentar
los actuales y graves problemas de la Patria, conviene tener en cuenta
las anteriores reflexiones de uno de los más altos dignatarios de
la República. Tanto el gobierno como los sectores enfrentados a
él deben pensar en la necesidad de una discusión seria sobre
las talanqueras que hay para el entendimiento y en ver si las mismas no
están cargadas de intolerancia y dogmatismo. La gran verdad que
hemos aprendido los colombianos es que ni los malos son tan malos ni los
buenos son tan buenos, y que del lado de la legalidad también se
cuecen habas que le restan altura y legitimidad a sus defensores.
Lo anterior no excluye el respeto
y acatamiento a las reglas del juego democrático, a las instituciones
democráticas y en especial a las sentencias del poder judicial.
En esta línea el Contralor puso como ejemplo el acatamiento del
Ejecutivo a ciertas decisiones de las Cortes que no fueron de su agrado.
Y señala que se trata de un "Sano principio que ojalá jamás
se quebrante en nuestro país". Se puede, desde luego, discrepar
de tales decisiones, pero lo que no se puede es desconocerlas, ni mucho
menos pretender eliminar Instituciones como la Corte Constitucional, que
incomoda con sus decisiones a algunos círculos e intereses, porque
se quebrantaría de ese modo la teoría de la división
tripartita del Poder que es esencial a la democracia. "Y contrario a los
que crean algunos de nuestros compatriotas –dice Hernández—para
fortalecer la seguridad interna y la integridad personal de los ciudadanos
lo que Colombia necesita es más y no menos democracia".
Excelente discurso este del Contralor
General de la República, cuya lectura recomendamos como una lección
de democracia a todos los lectores de la Revista Institucional número
22 de la Corporación Universitaria del Caribe.
***
BALOTAS NEGRAS para el Presidente
de la República por haberle pedido al escritor David Sánchez
Juliao que refiriera un cuento de humor a los asistentes mientras éstos
esperaban el almuerzo en el acto de celebración de los 10 años
de El Meridiano de Córdoba.
28 de marzo de 2005
Antonio
Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar
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