Niko Schvarz - rodelu.net
12 de abril de 2005
.
 
Hermandad
entre dos pueblos y sus gobiernos
Niko Schvarz
EL PRIMER VIAJE de Tabaré Vázquez tuvo como destino Brasil, a un mes exacto de que el presidente de ese país, Lula da Silva, participara de su toma de posesión el 1º de marzo. Ello reviste un valor simbólico. Subraya no sólo la tradicional hermandad entre los dos pueblos, de hondas raíces, sino también la sintonía de dos gobiernos representativos de nuevas fuerzas políticas, que alientan la común aspiración de cambiar la realidad social y acentuar su perfil soberano en la comunidad de naciones.

Acuerdos positivos, hacia objetivos comunes

Brasil ya ha concretado importantes avances por este camino, destacándose su reciente decisión de cortar amarras con el FMI. Uruguay comenzó a dar los primeros pasos. Los acuerdos alcanzados en Brasilia refuerzan estos objetivos comunes.
 En la base del comunicado conjunto de 59 puntos se destaca la afirmación de que “la visita marcó, en el más elevado nivel político, el punto de partida de una nueva etapa en las relaciones entre Brasil y Uruguay, caracterizada por el estrechamiento de los lazos de amistad y cooperación de dos naciones hermanas” (punto 3) y que “los presidentes reafirmaron el compromiso de sus gobiernos  con los valores democráticos y el empeño en la lucha por el desarrollo económico y social, con énfasis en el combate sin tregua al hambre y a la pobreza” (punto 6). Sobre esto último, Brasil pone a disposición del recién iniciado Plan de Emergencia su experiencia en el plan Hambre Cero, los créditos vinculados a la habitación popular y  a la microempresa (punto 9). En materia energética, Brasil mantiene su suministro actual pero no puede responder al pedido uruguayo de aumentarlo debido a la sequía reinante en el Sur, creándose al respecto una Comisión bilateral de complementación energética (punto 30). La colaboración entre las empresas energéticas estatales (punto 33) se expresa además en que Ancap y Petrobras explorarán las existencias de gas y petróleo en la frontera marítima común. En cuanto al arroz, Brasil podrá adquirir la mayor parte del excedente uruguayo.
 Se adoptaron una serie de acuerdos sobre cooperación fronteriza en materia de educación, salud y seguridad en una franja de 20 kilómetros de la línea divisoria (aquello que aprendíamos como una letanía en la escuela), de Artigas a Rocha, pasando por Rivera, Cerro Largo y 33. Lula dijo al recibir a Vázquez: “Instituimos en nuestra franja de frontera común prácticamente una ciudadanía bilateral, que puede ser vista como un embrión de la ciudadanía del Mercosur, que tanto queremos construir”.  

Integración sudamericana

 Entre las obras de infraestructura se destaca el segundo puente sobre el río Yaguarón y la recuperación del puente Barón de Mauá. Hay un pronunciamiento por la integración de cadenas productivas, mencionándose en el punto 35 la ampliación de la maltería de Paysandú, inaugurada por Vázquez y Lula el 2 de marzo. Se establecen acuerdos de complementación científico-tecnológica sobre investigación agrícola, particularmente en proyectos vinculados a la agricultura familiar.
 Como era previsible, ambos presidentes pusieron énfasis en el fortalecimiento del Mercosur y de su estructura institucional, incluida la proyectada creación de su propio Parlamento, y en la promoción de la integración sudamericana, temas sobre los cuales existe amplio acuerdo de largo tiempo atrás. Por el punto 11, los mandatarios “apoyan la propuesta de creación del Parlamento del Mercosur mediante elecciones directas, en el entendido de que tal iniciativa implicará mayor participación de los ciudadanos de los cuatro estados parte”. Esta visión se extiende a América del Sur en su conjunto. “La coyuntura actual –señala el punto 22- ofrece oportunidades sin precedentes de avanzar en la construcción de una América del Sur integrada, próspera, socialmente justa y con mayor voz y presencia en el mundo”. En ese contexto se apoya la creación de la Comunidad Latinoamericana de Naciones, en los términos definidos en la Declaración de Cuzco del 8 de diciembre 2004. 
A partir de allí se aboga por hablar un lenguaje común en el concierto mundial. Uruguay acaba de adherir al G-20, que brega en el seno de la OMC contra la política de subsidios impuesta por EEUU y  la Unión Europea. Vázquez considera “legítimas” y ve “con simpatía” las aspiraciones brasileñas a ocupar un escaño permanente en el Consejo de Seguridad. 

Renovación política

Lula le señaló a Vázquez: “Su victoria demuestra que nuestra región camina en la dirección de la renovación política, que elegimos un modelo de crecimiento económico con inclusión social”. Todo el encuentro se desarrolló en un clima cálido, de profunda amistad y afecto, y esto también es parte de la nueva realidad que alumbra en nuestra América Latina.

Publicado en La República el 3 de abril de 2005

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
LATINOAMERICA