Hermandad
entre
dos pueblos y sus gobiernos
Niko
Schvarz
EL PRIMER
VIAJE de Tabaré Vázquez tuvo como destino Brasil, a un mes
exacto de que el presidente de ese país, Lula da Silva, participara
de su toma de posesión el 1º de marzo. Ello reviste un valor
simbólico. Subraya no sólo la tradicional hermandad entre
los dos pueblos, de hondas raíces, sino también la sintonía
de dos gobiernos representativos de nuevas fuerzas políticas, que
alientan la común aspiración de cambiar la realidad social
y acentuar su perfil soberano en la comunidad de naciones.
Acuerdos positivos, hacia objetivos
comunes
Brasil ya ha concretado importantes
avances por este camino, destacándose su reciente decisión
de cortar amarras con el FMI. Uruguay comenzó a dar los primeros
pasos. Los acuerdos alcanzados en Brasilia refuerzan estos objetivos comunes.
En la base del comunicado
conjunto de 59 puntos se destaca la afirmación de que “la visita
marcó, en el más elevado nivel político, el punto
de partida de una nueva etapa en las relaciones entre Brasil y Uruguay,
caracterizada por el estrechamiento de los lazos de amistad y cooperación
de dos naciones hermanas” (punto 3) y que “los presidentes reafirmaron
el compromiso de sus gobiernos con los valores democráticos
y el empeño en la lucha por el desarrollo económico y social,
con énfasis en el combate sin tregua al hambre y a la pobreza” (punto
6). Sobre esto último, Brasil pone a disposición del recién
iniciado Plan de Emergencia su experiencia en el plan Hambre Cero, los
créditos vinculados a la habitación popular y a la
microempresa (punto 9). En materia energética, Brasil mantiene su
suministro actual pero no puede responder al pedido uruguayo de aumentarlo
debido a la sequía reinante en el Sur, creándose al respecto
una Comisión bilateral de complementación energética
(punto 30). La colaboración entre las empresas energéticas
estatales (punto 33) se expresa además en que Ancap y Petrobras
explorarán las existencias de gas y petróleo en la frontera
marítima común. En cuanto al arroz, Brasil podrá adquirir
la mayor parte del excedente uruguayo.
Se adoptaron una serie de
acuerdos sobre cooperación fronteriza en materia de educación,
salud y seguridad en una franja de 20 kilómetros de la línea
divisoria (aquello que aprendíamos como una letanía en la
escuela), de Artigas a Rocha, pasando por Rivera, Cerro Largo y 33. Lula
dijo al recibir a Vázquez: “Instituimos en nuestra franja de frontera
común prácticamente una ciudadanía bilateral, que
puede ser vista como un embrión de la ciudadanía del Mercosur,
que tanto queremos construir”.
Integración sudamericana
Entre las obras de infraestructura
se destaca el segundo puente sobre el río Yaguarón y la recuperación
del puente Barón de Mauá. Hay un pronunciamiento por la integración
de cadenas productivas, mencionándose en el punto 35 la ampliación
de la maltería de Paysandú, inaugurada por Vázquez
y Lula el 2 de marzo. Se establecen acuerdos de complementación
científico-tecnológica sobre investigación agrícola,
particularmente en proyectos vinculados a la agricultura familiar.
Como era previsible, ambos
presidentes pusieron énfasis en el fortalecimiento del Mercosur
y de su estructura institucional, incluida la proyectada creación
de su propio Parlamento, y en la promoción de la integración
sudamericana, temas sobre los cuales existe amplio acuerdo de largo tiempo
atrás. Por el punto 11, los mandatarios “apoyan la propuesta de
creación del Parlamento del Mercosur mediante elecciones directas,
en el entendido de que tal iniciativa implicará mayor participación
de los ciudadanos de los cuatro estados parte”. Esta visión se extiende
a América del Sur en su conjunto. “La coyuntura actual –señala
el punto 22- ofrece oportunidades sin precedentes de avanzar en la construcción
de una América del Sur integrada, próspera, socialmente justa
y con mayor voz y presencia en el mundo”. En ese contexto se apoya la creación
de la Comunidad Latinoamericana de Naciones, en los términos definidos
en la Declaración de Cuzco del 8 de diciembre 2004.
A partir de allí se aboga
por hablar un lenguaje común en el concierto mundial. Uruguay acaba
de adherir al G-20, que brega en el seno de la OMC contra la política
de subsidios impuesta por EEUU y la Unión Europea. Vázquez
considera “legítimas” y ve “con simpatía” las aspiraciones
brasileñas a ocupar un escaño permanente en el Consejo de
Seguridad.
Renovación política
Lula le señaló a Vázquez:
“Su victoria demuestra que nuestra región camina en la dirección
de la renovación política, que elegimos un modelo de crecimiento
económico con inclusión social”. Todo el encuentro se desarrolló
en un clima cálido, de profunda amistad y afecto, y esto también
es parte de la nueva realidad que alumbra en nuestra América Latina.
Publicado en La República
el 3 de abril de 2005
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
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