| Ojarasca/La
Jornada de México - 13 de abril de 2005
Informe
de Inteligencia de Estados Unidos:
La amenaza
"indigenista" en Latinoamérica
Pedro
Cayuqueo *
"Para 2020 el PIB de la República
Popular China será mayor que el de la mayoría de los países
de Occidente y, aunque su poderío es casi una certeza, se mantiene
como incógnita si sus relaciones con otros países serán
de cooperación o de confrontación.
El Islam, por su parte, tanto
en su vertiente religiosa como política, tenderá a acrecentar
su influencia y aunque es probable que Al Qaeda ya no exista en 2020, habrá
sido reemplazada por otros grupos islamistas radicales mucho más
pequeños y eficientes gracias a los avances en la tecnología
de la información.
¿Y qué sucederá
en Latinoamérica? Nada bueno: la emergencia de movimientos indigenistas
[sic] políticamente organizados hará tambalear la organización
de los Estados y pondrá en serio riesgo la seguridad regional. Los
casos de México, Ecuador, Bolivia y Chile ya lo estarían
advirtiendo".
Informe del Proyecto Global Trends
2020 del National Intelligence Council (NIC) de Estados Unidos.
El último
informe del proyecto Global Trends 2020, patrocinado por el National Intelligence
Council (NIC: Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos) busca
identificar las probables amenazas y desafíos para la hegemonía
estadunidense hacia el año 2020. Extrapolando la realidad con una
perspectiva de 15 años, el informe ofrece una visión de las
principales tendencias y escenarios internacionales en materia política,
económica, social y militar. Es así como el nic presenta
sus análisis estratégicos al presidente George W. Bush, elaborados
según la información recabada y procesada por toda la comunidad
de inteligencia del país, compuesta por unos 13 organismos estatales,
entre ellos la cia, además de la colaboración de un grupo
de "expertos internacionales".
El Informe señala que hacia
2020 el rostro de la globalización será asiático.
Estados Unidos y Europa tendrán que acomodar a dos nuevos jugadores:
China e India, en el mapa geopolítico mundial.
El Informe advierte sobre las nuevas
amenazas militares y geopolíticas en ciernes sobre el planeta (léase
el predominio estadunidense), entre las que identifica, en primer lugar,
la expansión del Islam.
La emergencia
de los pueblos indígenas y el reforzamiento de sus identidades en
Latinoamérica no escapan al análisis predictivo. Para realizar
este escaneo contrainsurgente, pieza clave de la ingeniería militar
de la guerra de baja intensidad, el nic contó con la colaboración
de numerosos expertos latinoamericanos, quienes se reunieron en una conferencia
regional en Santiago de Chile en junio de 2004 "Latinoamérica 2020:
Pensando los escenarios de largo plazo", organizada por la Universidad
de Georgetown (Washington), el Centro de Estudios Nueva Mayoría
(Buenos Aires) y la Universidad Adolfo Ibáñez (Santiago).
Tomando como ejemplos el levantamiento
zapatista en el sureste mexicano, el ascenso político del movimiento
indígena en Ecuador, el discurso radicalizado de un sector del movimiento
aymara en Bolivia (MIP) y la lucha de los mapuche en el sur de Argentina
y Chile, el informe es claro al destacar que temas como la gobernabilidad
democrática y sus instituciones, la inserción internacional,
"la relación con Estados Unidos y las principales potencias mundiales
actuales" y la seguridad frente a las nuevas amenazas, entre ellas el narcotráfico
y las reivindicaciones indígenas, serán los principales factores
que determinarán el futuro latinoamericano. "En el sur de México,
la región andina y algunos países centroamericanos, reivindicaciones
territoriales impulsadas por grupos indigenistas irredentistas podrían
incluir un escenario de insurgencia armada y violencia política",
advierte el documento.
"La emergencia de movimientos indigenistas
políticamente organizados también puede representar un riesgo
para la seguridad regional. Si en los próximos años los movimientos
de reivindicación indigenista no logran inserción en el sistema
político ni determinados niveles de inclusión social, existe
la probabilidad de que muchos movimientos evolucionen hacia reivindicaciones
de tipo autonómico territorial en el sur de México, la región
andina y algunos países centroamericanos", lo que amenazaría
gravemente la "integridad territorial" de los Estados.
"Algunos conflictos latentes y en
curso, particularmente aquellos que involucran a grupos étnicos
transfronterizos, amenazan con regionalizarse. En el peor de los casos,
podría resultar con algunos territorios y poblaciones fuera de cualquier
control gubernamental efectivo". "Algunas reivindicaciones territoriales
podrían incluir el escenario de insurgencia armada y violencia política",
advierten los expertos, conscientes que gran parte de los territorios históricos
de los pueblos indígenas en Latinoamérica se encuentran hoy
divididos por las fronteras actuales, como el Kollasuyo Aymara (Perú,
Chile y Bolivia) o el Wallmapu mapuche (Chile y Argentina).
"El irredentismo indigenista plantearía
altas dosis de incompatibilidad con el orden político y económico
occidental sostenido por los latinoamericanos de origen europeo, y por
lo tanto una profunda fractura social, que derivaría en insurgencia
armada, respuestas represivas por parte de gobiernos contrainsurgentes,
violencia social y balcanización política y territorial.
Un escenario de turbulencia como éste ahuyentaría capitales,
inversiones y la propia dinámica del mercado por un periodo prolongado.
Se profundizaría la heterogeneidad regional entre los países
que sufrieran el ascenso del irredentismo etnopolítico (en la región
andina o Guatemala) y aquellos países de población mayoritariamente
europea".
La relación entre los movimientos
étnicos y grupos terroristas internacionales, pregonada por la prensa
sensacionalista y contraria a las reivindicaciones de los pueblos indígenas,
no escapa a las catastróficas predicciones del nic: "Poderes fácticos
y actores armados no estatales (mafias, narcotraficantes, grupos terroristas
internacionales) podrán establecer diferentes tipos de alianzas
estratégicas con grupos armados irregulares en la región.
Áreas sin control pleno del Estado (como los departamentos de Boyacá,
Caquetá y tantos otros en Colombia; las fronteras venezolano-brasileña
y venezolano-colombiana, áreas de Cochabamba en Bolivia, las costas
de Haití, etcétera) constituirán blancos privilegiados
de este tipo de alianzas que representan un riesgo para la seguridad global".
Pero no sólo las probables
conexiones con Al Qaeda o el integrismo islámico preocupan a los
expertos. El progresivo encuentro evidenciado en los últimos años
entre el movimiento indígena y grupos contrarios a la globalización,
así como sectores del movimiento popular latinoamericano, también
es materia de análisis y predicciones. "El ascenso a gran escala
de movimientos indigenistas radicalizados, políticamente revolucionarios,
en varios países de la región, podría incluir la convergencia
de los indigenistas con algunos o varios de los movimientos sociales no
indigenistas, pero con frecuencia radicalizados, que existen en la actualidad",
señala el informe.
"A principios del siglo xxi, hay
grupos indigenistas radicalizados en la mayoría de los países
latinoamericanos. Este escenario supondría que para 2020 han crecido
exponencialmente y logrado la adhesión mayoritaria de los indígenas
en sus países; un efecto de contagio podría hacer que una
rebelión indigenista en un país, se extienda a otros". Para
evitarlo la receta pareciera ser la tolerancia cero: mayor inversión
en defensa militar y estrechar "por supuesto" los lazos con Estados Unidos,
aunque se observa con preocupación la llegada al poder de mandatarios
de izquierda en la región (Chávez, Lula, Tabaré Vásquez,
Kirchner)
"Este escenario de ola antiimperialista
continental implicaría sub-escenarios de aislamiento internacional,
empobrecimiento y fuga de capitales, conflictividad e ingobernabilidad
a nivel continental" señalan los expertos del NIC, para finalizar
con una sentencia que no deja lugar a especulaciones: "El vínculo
que establezcan los países de la región con Estados Unidos
será determinante", para su futuro político y de seguridad.
*Pedro Cayuqueo dirige el
periódico mapuche Azkintuwe, de Chile. |