randes movilizaciones se desarrollan en todo el Ecuador exigiendo
la dimisión del seudo dictador Lucio Gutiérrez. De acuerdo a
informaciones de diversos medios de prensa más el 80 % de los
ecuatorianos exigen la renuncia del ex coronel Gutierrez, que
es tildado por el pueblo de éste país de dictador y asesino.
Ello debido a que las masivas movilizaciones de protestas en
contra de Gutiérrez, han tenido como única respuesta la represión
de los aparatos represivos del Estado ecuatoriano. Producto del
accionar con gases lagrimógenos y después de sufrir un ataque
cardiorrespiratorio, murió el periodista chileno Julio Augusto
García Romero, que se encontraba cubriendo las protestas en contra
de la corrupta clase política de este país.
Debido a las masivas movilizaciones de los ecuatorianos, el secretario
general de la Presidencia, Carlos Pólit, ha amenazado con aplicar
con toda rigurosidad la represión, puesto que además según él cuentan
con el apoyo de las Fuerzas Armadas y ya tienen a su haber un muerto.
Las protestas que reclaman la dimisión del presidente de
Ecuador, Lucio Gutiérrez, se extienden por todo el país. Y las
marchas que se realizan en Quito, Guayaquil y otras ciudades se
suman convocatorias de movilizaciones en zonas rurales. El alcalde
de Quito, Paco Moncayo, declaró ayer la capital en situación de
emergencia para evitar eventuales enfrentamientos entre la policía
antimotines y los manifestantes.
Desde hace una semana que se vienen intensificando las protestas
contra Gutiérrez, convocadas por los ciudadanos que forman parte
de las más diversas organizaciones y que se han transformado en una
creciente adhesión y latente rechazo a la participación de los
políticos tradicionales. Los manifestantes consideran a Lucio
Gutiérrez el principal responsable de la inestabilidad judicial,
política y económica existente en el país.
Cabe recordar que en el momento que Lucio Gutiérrez, había resuelto
dictar el Estado de Emergencia en la ciudad de Quito, horas antes
se había reunido con el jefe del Comando Conjunto de Estados Unidos,
el general Richard Myers, que es uno de los principales asesores
militares del gobierno terrorista y genocida de G. W Bush. Incluso
cuando Gutiérrez informó al país de la aplicación del estado de
excepción, se encontraba presente la embajadora del Imperio, Kristie
Kenney.
Previamente en Bogota, el asesor militar de Bush, declaró a la
prensa "que su país no tolerará países perturbadores en Latinoamérica
y que no cooperen en la lucha contra el terrorismo", así al menos
lo destacaron diversos medios de prensa.
Diversos analistas políticos, expresan en sus comentarios que el
gobierno neonazi de G. W. Bush, busca repetir el ciclo de las dictaduras
civico-militares en la región, con el objeto de crear un polo paralelo
al Mercosur y evitar así el crecimiento de gobiernos de carácter
progresista o de "izquierda" en latinoamérica.
Los presidentes Lucio Gutiérrez (Ecuador), Alejandro Toledo (Perú),
Carlos Mesa (Bolivia) y el presidente Uribe de Colombia, son los
titeres favoritos del Imperio, para poder ejercer un control directo
de los recursos naturales de la región, que necesitan los Estados
Unidos para lograr mantener su actual estado de desarrollo, que
se encuentra relativamente estancado, producto de la expansión del
crecimiento de la económia China en el planeta, que avanza con un
promedio del PIB de alrededor de un 10 % anual. Por ello, para
Imperio, es una cuestión de principios tener un control ferreó de
la región. Además de desplegar todos los esfuerzos que le permitan
terminar con el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela y el camino
propio elegido por el pueblo cubano, pués son considerados como
muy "malos ejemplos", para los pueblos de está parte del planeta.
Las manifestaciones, que comenzaron en Quito la semana pasada, han
dado sus frutos ya en otras ciudades aunque no siempre convocadas
por los ciudadanos. En Guayaquil, centro económico del país, miles
de personas salieron a comienzo de semana a las calles encabezadas
por el alcalde, Jaime Nebot.
En otras ciudades, en especial del sur de Ecuador, las demostraciones
comienzan a tomar forma contra Gutiérrez y su gestión presidencial.
Mientras tanto las diversas organizaciones del pueblo ecuatoriano, van
limando sus asperezas, para generar una instancia unitaria que les
permita establecer en el país una verdadera democracia. Superando
a la corrupción y las conducta mafiosas del poder judicial, de la
clase política y del empresariado nacional, qe tienen sumido al
país en la misería y la emigración permanente a otros países de muchos
ecuatorianos.
Finalmente cabe destacar que la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
ha criticado duramente "el maltrato a la Constitución", por parte
de los políticos de este país envuelta en una crisis con diversos
tipos de connotaciones."La situación a la que hemos llegado causa
graves lesiones al bien común del país y puede degenerar fácilmente
enla anarquía, en la dictadura y en innecesarios enfrentamientos
entre hermanos de la misma nación", señala el comunicado. El
aprendíz de dictador, que se encuentra muy bien asesorado por el
Pentágono yanki, producto de la presión popular, se tuvo que ver
en la obligación de revocar el Estado de Emergencia, aunque Gutiérrez
ha seguido amenazando a la población y se niega a renunciar, como lo
exige el pueblo ecuatoriano.