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de Uruguay - 25 de abril de 2005
Con una
exposición inicial de casi 44 minutos, el Presidente de la República,
Tabaré Vázquez, dio por instalado el primer Consejo de Ministros
que se realiza en la historia del país fuera de los límites
de Montevideo
Histórica
sesión del Consejo de Ministros de Uruguay en Zapicán
Discurso
del Presidente de la República,
Compañero
Tabaré Vázquez, al inaugurar
la primera
sesión del Consejo de Ministros
En el Interior del País,
en el Pueblo de ZAPICÁN, en el Departamento de Lavalleja
Tabaré
Vázquez
"Autoridades nacionales, autoridades
departamentales, compatriotas de todo el país que siguen esta transmisión
de los medios de comunicación, señoras y señores:
Sean mis primeras palabras de agradecimiento
en nombre del gobierno nacional en general y mío en particular,
a la población de Zapicán y a las autoridades de esta localidad
por la hospitalidad y el afecto con que nos han recibido en esta jornada
tan especial para nosotros, para todos nosotros.
Jornada especial para esta localidad,
para sus habitantes y allegados; para el gobierno nacional, para el Uruguay
en su conjunto; por tanto, a todos ustedes gracias, muchas gracias, por
estar aquí en la mañana de hoy.
Es un gusto realmente, para nosotros
representa un placer enorme reencontrarnos con todos ustedes tal cual lo
hicimos en tres campañas electorales, en ocasiones de varios plebiscitos
que recorrimos el país y otros años de los diez que hace
que estamos en esta actividad pública recorriendo el Uruguay. Y
debo expresar que siento un gran placer, me siento muy a gusto, para mí
es una dicha y un honor estar nuevamente con todos ustedes en este día.
Es probable que alguien, alguno de
ustedes, aún se pregunten por qué esta modalidad de trabajo,
por qué un Consejo de Ministros en Zapicán. Y la respuesta
es sencilla, verdaderamente sencilla: vinimos a Zapicán porque nos
comprometimos a ello hace casi 11 años, cuando en el marco de la
campaña electoral de 1994, un vecino de esta localidad -conocido
por "Filipino", si mal no recuerdo- me preguntó si me acordaría
de Zapicán en caso de resultar electo Presidente de la República
y yo le respondí que sí, que no me olvidaría de Zapicán,
que vendría a esta localidad y que algún día aquí
trabajaría con el equipo de gobierno. Once años han pasado
desde entonces y aquí estoy cumpliendo lo prometido, porque las
promesas se hacen para cumplirlas.
No fue aquella una promesa banal.
Claro, que no faltaron quienes la tomaron como una frivolidad y hasta pretendieron
ridiculizarnos; pero, ¡allá ellos con sus veleidades de inquisidores
en nombre de la razón y la modernidad!
Nosotros asumimos el compromiso de
venir a Zapicán porque sabemos que hay muchos "Zapicán" en
Uruguay; que este pueblo es único, pero hay muchos otros pueblos
parecidos a este a lo largo y ancho del país y esos pueblos, no
son solamente paisajes urbanos, son sobre todo paisajes humanos.
En pueblos como Zapicán viven
muchos compatriotas que para nosotros cuentan, que a nosotros nos importan.
Cuentan e importan siempre, todos los días y no solamente en los
tres meses previos a las elecciones.Nosotros asumimos el compromiso de
venir a Zapicán, porque el Uruguay como país es uno solo
y su gobierno nacional es el gobierno de todo el Uruguay y de todos los
uruguayos; cuando decimos de todos los uruguayos, decimos que es el gobierno
de los uruguayos que pertenecen a los distintos partidos políticos,
a las distintas etnias, a las distintas concepciones religiosas, a distinto
género, a distintas opciones sexuales; en fin, a uruguayos civiles
o militares.
Somos el gobierno de todos los uruguayos
y somos el gobierno para todos los uruguayos.
Con sano orgullo y con serena alegría,
podemos decir entonces -y espero que esta vez los "sabelotodos" de siempre
sean más sensatos- que hoy, 25 de abril de 2005, no solamente el
gobierno de la República está en Zapicán también
están en esta localidad todos los "Zapicán" que hay en Uruguay,
todos los uruguayos sin distinción alguna.
Vinimos a Zapicán porque entendemos
que uno de los principales desafíos del país, entre tantos
otros, es reconstruir los lazos de confianza y credibilidad no exentos
de exigencia, control y críticas mutuas entre pueblo y gobierno,
entre la ciudadanía y aquellos a quienes la ciudadanía les
ha encomendado, a través de la voluntad expresada en las elecciones
nacionales, la tarea de gobernar.
Al venir a Zapicán lo que
estamos haciendo es un auténtico acto de gobierno, porque gobernar
no es solamente aprobar leyes o firmar decretos y resoluciones; gobernar
es mucho más que un acto protocolar, gobernar es mucho más
que cortar cintas.
Gobernar es reconocer, escuchar,
dialogar, rendir cuentas. Gobernar es articular esperanzas, derechos y
compromisos en torno a un proyecto de país. Gobernar es cuidar a
la gente, acompañarla a lo largo de la vida. Gobernar es decirle
a ustedes, vecinos de Zapicán, que no están solos ni olvidados,
que tienen derechos y responsabilidades que nos importan y que, por supuesto,
confiamos en todos ustedes.
Señoras y señores,
este gobierno asumió sus funciones hace 55 días. Aún
recuerdo con emoción la jornada del 1º de Marzo y de ella recuerdo
especialmente lo que muchas uruguayas y muchos uruguayos me dijeron, cuando
iba desde el Palacio Legislativo hacia la antigua Casa de Gobierno: "Tabaré,
no nos falles, no te olvides de los pobres".
Ese reclamo es para mi un mandato.
Ese reclamo es el mandato para este equipo de gobierno y estamos trabajando
en su cumplimiento.
Ustedes bien conocen la situación
del país, la viven en carne propia y se pronunciaron sobre ella
el pasado 31 de octubre.
Es innecesario, es innecesario, entonces,
que yo haga aquí referencia alguna a la situación que encontramos,
a la herencia que recibimos, a las dificultades que tenemos o a las que
puedan venir.
Nada de ello es novedoso. De esta
situación no se enteró quién no quiso enterarse y
de esta realidad habrá un diagnóstico más preciso
aún cuando finalicen las auditorias que ya hemos dispuesto en todas
las instancias del Estado.
Pero además, que yo haga referencia
a la "herencia recibida" y a las dificultades planteadas podría
ser interpretado como que el gobierno en su conjunto, y el Presidente de
la República en particular, buscan excusas para no cumplir los compromisos
asumidos.
Que quede medianamente claro, entonces:
no buscamos excusas; no es nuestra costumbre dar pretextos; nuestra responsabilidad
es dar explicaciones, no nos amparamos en el pasado para renuncia al futuro.
Somos de los que cree que a lo seres
humanos no nos vence las dificultades, sino la resignación.
No nos resignamos a las dificultades
ni renunciamos a los compromisos asumidos. Más aún; las dificultades
nos estimulan e impulsan a cumplir nuestros compromisos de gobierno. Y
si podemos, sobre-cumplirlos, mejor aún.
Vecinas y vecinos de Zapicán,
amigas y amigos de todo el país, 55 días han transcurrido
desde el pasado 1º de marzo.
Podrá ser mucho o poco tiempo,
eso es discutible según la disciplina y categoría analítica
en las cuales se plantee la discusión. Pero en ese tiempo, en estos
55 días transcurridos desde que asumimos las responsabilidades que
la ciudadanía nos confiara, estamos -por decirlo de alguna manera-
escribiendo las primeras y principales palabras de nuestro gobierno.
Como ustedes recordarán, en
la campaña electoral hablamos que nuestro gobierno se asentaría
sobre tres pilares: el de los principios y valores, el de la atención
a la emergencia social y el del cumplimiento del plan de gobierno y del
programa de gobierno de nuestra fuerza política.
Esas palabras a las que hacía
referencia, hacen a los valores y principios que nos identifican y a las
compromisos que asumimos ante la ciudadanía uruguaya.
Estamos escribiendo, por ejemplo,
la palabra TRANQUILIDAD. La incertidumbre y el caos tan anunciados
por quienes se oponen a cualquier alternativa de progreso, no se concretaron.
El pueblo uruguayo es maduro y el
gobierno ha estado a la altura de nuestro querido pueblo uruguayo.Estamos
escribiendo la palabra RESPONSABILIDAD. Responsabilidad para encarar y
resolver situaciones tan variadas y complejas, como la crisis de la Cooperativa
Nacional de Ahorro y Crédito, COFAC. Los problemas patrimoniales
que esta institución arrastraba desde 2002, determinaron la suspensión
de sus actividades el 4 de marzo. Tras un esfuerzo del gobierno, las autoridades,
funcionarios y ahorristas de COFAC, esta Cooperativa financiera reabrió
sus puertas el 16 de marzo.
Lo hizo en condiciones de sostenibilidad,
con un plan preciso de capitalización y reprogramación de
depósitos y de reestructura interna, gracias a la comprensión
y el compromiso de sus socios y funcionarios. Lo hizo, además, sin
haber provocado turbulencia alguna en el siempre sensible sistema financiero
y sin dejar un empleado en la calle.
La reapertura de COFAC, reitero,
es producto de un esfuerzo conjunto, pero en ese esfuerzo las responsabilidades
del gobierno no estuvieron ausentes.
También escribimos la palabra
responsabilidad, para adoptar y ejecutar de inmediato un plan de vacunación
ante la proliferación de casos de Hepatitis "A" en Bella Unión;
para adoptar medidas inmediatas y buscar soluciones de mediano y largo
plazo ante la crisis energética que afecta al país; o al
disponer la instrumentación de los mecanismos de control ambiental
por parte del Estado, que requerirá un emprendimiento tan importante
como el de Botnia en Río Negro.
Estamos escribiendo la palabra TRANSPARENCIA.
Hoy se sabe quiénes son, dónde están, qué hacen
y cuál es el salario de los miembros del gobierno nacional. Transparencia
es el teléfono gratuito de atención al usuario que ha establecido
el Ministerio de Salud Pública: 0-800-4444; y sentido común,
también.
Transparencia es otro teléfono:
el 412-91-69, habilitado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura
y Pesca, para consulta e información de los deudores agropecuarios.
Estamos escribiendo la palabra AUSTERIDAD.
Debemos reconocer que esto nos ha traído algún inconveniente.
Por citar apenas dos contratiempos, permítanme comentarles que ahora
hay en el gobierno uruguayo un sobre stock de teléfonos celulares
que aún no hemos podido resolver dónde almacenar y una flota
de vehículos oficiales tan numerosa que ocasiona problemas de estacionamiento
en los garajes del Estado.
Antes era más fácil:
autos oficiales y teléfonos celulares de última generación
andaban por ahí, en la vuelta; pero esas vueltas las pagaba el pueblo
uruguayo. ¡Se acabó la diversión!
Estamos escribiendo la palabra CONFIABILIDAD.
Ello a permitido al Uruguay, entre otras cosas, alcanzar un acuerdo preliminar
con los organismos internacionales de crédito que le permitirá
preservar la imagen de país que cumple sus contratos, prever un
superávit fiscal primario entre 3,5 y 4% hasta el año 2007,
y apuntar a una progresiva autonomía respecto al Fondo Monetario
Internacional.
Todo ello, todo ello en base a programas
elaborados por el gobierno uruguayo y sin hipotecar el derecho inalienable
del pueblo uruguayo a su desarrollo.
Estamos escribiendo la palabra RESPETO.
Respeto al compromiso asumido, respeto a la Constitución y la Ley;
respeto a los demás poderes del Estado; respeto a la inteligencia
y dignidad de la gente; respeto a los medios de comunicación y a
la función social de los mismos: ya no hay más llamaditos
desde los despachos de gobierno a los medios de comunicación para
que digan la verdad oficial.
Los países democráticos
no necesitan verdades oficiales, necesitan simplemente la verdad.
Y estamos escribiendo la palabra
VERDAD, dando comienzo a la investigación sobre el destino de los
ciudadanos detenidos desaparecidos e ingresando a tales efectos a un establecimiento
militar para verificar, con el concurso de técnicos aportados por
la Universidad de la República, la existencia de posibles enterramientos
clandestinos en dichos predios.
Vamos a cumplir con el Artículo
4° de la Ley de Caducidad; vamos a cumplir con toda la Ley de Caducidad.
Estamos escribiendo la palabra SENSIBILIDAD.
No somos arbitrarios, pero tampoco somos indiferentes a los problemas de
la gente.
No somos indiferentes a las expectativas
y reclamos de los más desposeídos, porque ellos son la mayoría
y también porque sus expectativas y reglamos no son nada más,
pero tampoco nada menos, que sus derechos.
La experiencia de esta pocas semanas
de gobierno a demostrado que no es imposible hacer más accesible
el precio de algunos componentes de la canasta alimenticia básica;
para empezar a hacerlo basta con tener sensibilidad social.
Por supuesto, que también
requiere diálogo y articulación, pero todo ello sobre la
base de la sensibilidad. Estamos escribiendo, uruguayas y uruguayos, la
palabra SOLIDARIDAD. El Plan de Emergencia, cuya fase inicial ya se está
ejecutando, es una muestra concreta de ello.
Los datos disponibles sugieren que
la emergencia, a la cual este plan refiere, es bastante más extendida
y profunda a lo previsto: no son cien mil uruguayos que viven en condiciones
de extrema pobreza o indigencia, son casi 200.000 uruguayos y uruguayas.
Esta situación no es coyuntural,
sino que da cuenta de una realidad estructural que afecta a vastos sectores
de la sociedad uruguaya.
Esta realidad no se resuelve con
paliativos: basta ya de políticas sociales para que los pobres sigan
siendo pobres y de programas cuyo presupuesto se va como agua entre los
dedos en diagnósticos. Yo algo sé de diagnósticos.
Sé de la importancia de un buen diagnóstico, pero también
sé que no basta un buen diagnóstico para curar a un enfermo.
La asistencia es necesaria en lo
inmediato como derecho de quienes no tienen otra vía para sostener
o recuperar un nivel elemental de dignidad de vida, y como responsabilidad
de la sociedad hacia ellos. Pero también es necesario articular
estas medidas urgentes con políticas de más largo plazo,
que recompongan el tejido social, que generen ciudadanía, que abran
nuevos horizontes a todos y cada uno de los habitantes de este país,
porque ningún uruguayo es tan importante como todos los uruguayos
juntos.
Estamos escribiendo la palabra IGUALDAD.
Y en ese marco, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el
gobierno presentó un Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos,
porque el Día de la Mujer no es solamente, como sabemos, el 8 de
marzo: Día de la Mujer son todos los días del año.
Estamos escribiendo la palabra CULTURA;
porque la cultura es un espacio imprescindible de dignidad, crecimiento
e integración humana; porque la cultura es la construcción
permanente y colectiva de la identidad de un pueblo; porque cultura es
todo y ha de ser para todos.
La cultura no es un privilegio ni
una oficina de Montevideo; es un derecho de todos los uruguayos. Hace apenas
diez días se lanzó el Programa "Un solo país"; un
programa de alcance nacional que posibilitará que todos los uruguayos
puedan acceder a espectáculos musicales y de teatro, a exposiciones
y talleres de artes plásticas, a funciones de cine y video, a charlas
literarias, etcétera.
Estamos escribiendo la palabra PRODUCCION.
La escribimos el 2 de marzo, al inaugurar la renovada planta industrial
de Ambev en Paysandú y el 31 de marzo al asistir a la inauguración
de la cosecha de arroz.
También la escribimos al firmar
acuerdos bilaterales con Brasil; o en las innumerables resoluciones de
gobierno que firmamos día a día como andamiaje del Uruguay
productivo que entre todos los uruguayos vamos a construir.
Estamos escribiendo la palabra INNOVACION;
porque no hay desarrollo sin creación de herramientas, productos,
servicios y procesos que califiquen al trabajo y al trabajador; que ayuden
a las empresas a ser más competitivas y a que la economía
sea más productiva.
Hemos creado, a nivel de la Presidencia
de la República, un grupo asesor honorario en materia de tecnologías
de la información, con el propósito de diseñar una
estrategia que permita al Uruguay afirmarse como polo tecnológico
a nivel regional y mundial.
En el marco del 40º aniversario
del Laboratorio Tecnológico del Uruguay, que se cumplirá
el próximo jueves 28, iniciaremos un proceso de fortalecimiento
de dicha institución en todo lo que tiene que ver con la innovación
y la producción.
El LATU tiene mucho para hacer en
materia de inserción tecnológica en pequeñas y medianas
empresas; fomento de nuevos emprendimientos en el área de la Biotecnología,
la industria alimentaria, la electrónica aplicada a la industria,
etcétera; desarrollo de sus servicios de laboratorio, para la verificación
de los productos que el país exporta e importa; o investigación
conjunta con empresas en nuevas tecnologías, que permitan darle
mayor valor agregado a nuestras exportaciones. En fin, al LATU exigirle
mucho, pues puede hacer mucho.
Estamos escribiendo la palabra DESCENTRALIZACION.
Descentralización en serio y con todo lo que ella supone de reconocimiento
a los gobiernos locales.
Hace pocos días me reuní
con una delegación del Congreso Nacional de Intendentes, con la
cual consideramos diversas iniciativas para fortalecer a los gobiernos
municipales de todo el país; desde abonar en tiempo y forma los
recursos que el gobierno nacional vuelca a los gobiernos departamentales,
hasta la actualización de la Ley Orgánica Municipal, téngase
en cuenta que la actual data de 1935, pasando por la optimización
del Fondo Presupuestal para el Desarrollo del Interior y la ejecución
de políticas de descentralización, previsto en el artículo
298 de la Constitución de la República, la jerarquización
de la Comisión de Descentralización que funciona en la órbita
de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y la reglamentación
por ley del propio Congreso de Intendentes.
Pero descentralización, descentralización
también es el Programa cultural “Un solo país”; descentralización
es la mejora de gestión de las 42 oficinas que tiene el Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social en todo el país; descentralización
es el Plan de Emergencia Sanitaria, el fortalecimiento del Primer Nivel
de Atención y el desarrollo de una estrategia de Atención
Primaria de la Salud, que están acompañando al Plan de Emergencia;
descentralización es haber devuelto a su función original
en el territorio, en todo el territorio nacional, a casi cuatrocientos
funcionarios policiales que habían sido asignados a otras tareas
dentro del Ministerio del Interior.
Para tener una idea, solamente la
sede ministerial tenía 1.200 funcionarios, ya reducidos a 800; y
los cuatro principales jerarcas del Ministerio tenían a su disposición
nueve vehículos, es decir, 2,25 vehículos oficiales por jerarca;
mientras tanto, faltaban muchos patrulleros en las calles de las ciudades
de nuestro país.
Estamos escribiendo la palabra COOPERACION.
Prueba de ello es el acuerdo marco suscrito con la Universidad de la República,
en áreas tales como la salud, la innovación, la formación
docente, la ampliación de la oferta educativa, y el apoyo técnico
en aspectos específicos del Plan de Emergencia.
Estamos escribiendo la palabra INTEGRACION;
integración entre los uruguayos donde quieran que estén residiendo,
porque la patria puede ser peregrina pero ante todo es patria. Para mantener
el vínculo imprescindible con el aproximadamente medio millón
de compatriotas residentes en el exterior, para apoyarlos a ellos y para
apoyarnos en ellos, hemos creado a nivel del Ministerio de Relaciones Exteriores
una dirección de Asuntos Consulares y vinculación con los
uruguayos en el exterior. Integración en
la región. Hace pocos días fuimos a Brasil, con cuyo gobierno
acordamos y abordamos una nutrida agenda de trabajo de la que surgieron
coincidencias, acuerdos y compromisos, que podrían esquematizarse
en los siguientes puntos: Uno, un fuerte impulso
a las relaciones bilaterales en área de interés común,
tales como promoción de inversiones, apoyo a programas sociales,
cooperación científica, tecnológica, cultural y educativa,
y valorización de la frontera común, para que sea más
común que frontera.
Dos, un renovado compromiso con el
MERCOSUR, como proceso de integración.
Tres, una también decidida
vocación latinoamericana, en cuyo marco hemos restablecido las relaciones
con todas las naciones de la región, porque de todas nos sentimos
hermanos.
Y así, como recientemente
fuimos a Brasil, en el correr de los próximos días iremos
a Argentina y a Paraguay, para decirle a los respectivos gobiernos y pueblos
que ahora hay un Uruguay que quiere más y mejores relaciones con
sus vecinos y hermanos; un Uruguay que quiere más y mejor MERCOSUR;
un Uruguay que quiere insertarse más y mejor en el mundo actual.
Y estamos, uruguayas y uruguayos,
escribiendo la palabra DIÁLOGO; diálogo en primer término
con la sociedad; diálogo con el amplio arco de organizaciones representativas
de la misma; diálogos con los miles de uruguayas y uruguayos a quiénes
la crisis económica y la desintegración social arrojó
lejos de las tradicionales estructuras de representación social;
diálogo que se concreta en el Proyecto de Ley ya remitido al Poder
Legislativo, reglamentando el Consejo de Economía Nacional; diálogo
del cual también dan cuenta los Consejos de Salarios, que después
de tantos años de suspensión comenzarán a funcionar
dentro de una semana, el próximo 2 de mayo.
Serán estos Consejos ámbitos
adecuados para que empresarios y trabajadores discutan, ya no solamente
los importantes aspectos salariales, sino también otros asuntos
no menos importantes que hacen a la calidad y productividad del trabajo;
diálogo social, por cierto, pero también diálogo político.
Nunca nos negamos al diálogo
político. No lo hicimos en la oposición, no lo hicimos durante
el periodo comprendido entre el 31 de octubre y el 1º de marzo pasados;
no lo hemos hecho desde entonces, tampoco lo haremos en el futuro.
En tal sentido, puede estar tranquilo
el pueblo uruguayo: ningún diálogo político se interrumpirá
por iniciativa de este gobierno.
Ninguna diferencia entre el gobierno
y la oposición nos hará renunciar a la posibilidad de buscar
acuerdos, para saldarla sobre bases de mutuo respeto, con vocación
republicana y compromiso de país.
Compatriotas, nadie ignora que ni
el Partido Colorado, ni el Partido Nacional, ni el Partido Independiente,
aceptaron integrar el gabinete de gobierno cuando les fuera ofrecido pocos
días después de los comicios del 31 de octubre; exactamente
el 3 de noviembre del año pasado.
Nadie ignora tampoco que, antes de
asumir el actual gobierno, el Partido Colorado resolvió no integrar
durante el periodo, este periodo, los directorios de las Empresas Públicas,
Entes Autónomos y Servicios Descentralizados.
Es una decisión adoptada soberanamente,
es una decisión legítima, comunicada oficialmente en su momento
y que mucho respetamos.
Nadie ignora, asimismo, que el Partido
Nacional aun no ha respondido definitivamente a nuestro planteo formulado
también antes de asumir el gobierno, para, sobre la base de los
acuerdos programáticos subscritos el 16 de febrero, integrar los
directorios de las Empresas Públicas y demás Entes estatales.
Desde el 3 de noviembre, el próximo 3 de mayo se cumplirán
seis meses, seis meses de este ofrecimiento.
No corresponde al gobierno opinar
sobre las motivaciones de tal tardanza, pero es el país el que no
puede seguir esperando y por lógica consecuencia el gobierno tiene
que actuar en función del país. Por
eso, sin dramatismo alguno y sin ánimo de interferir en los ritmos
decisorios de nadie, informo: que si el próximo lunes 2 de mayo
dicha respuesta no se ha concretado el Poder Ejecutivo adoptará
las medidas que correspondan, para asegurar el normal funcionamiento de
dichos directorios, en virtud de las vacancias generadas en los cargos
en cuestión.
Ello, a su vez, constituirá
un antecedente concreto para el proceso de Reforma del Estado que también
asumimos como compromiso de gobierno y que ha de iniciarse a la brevedad.
Empresas públicas que tienen
cinco directores y que puedan funcionar con tres, van a funcionar con tres;
y las que tengan tres y puedan funcionar con dos, van a funcionar con dos
directores.
Pero quiero reiterar, quiero decirlo
con la mayor claridad posible, este anuncio no es un emplazamiento ni significa
una renuncia del gobierno al diálogo inherente a la democracia y
a la agenda política del país, la cual se beneficiaría
con el concurso y contralor institucional de la oposición.
Amigas y amigos, podríamos
seguir enumerando las palabras que hemos escrito durante estos primeros
55 días de gobierno, pero, permítanme referirme a algunas
de las que seguiremos escribiendo en los 1770 días que restan en
la gestión del actual gobierno.
Seguiremos escribiendo las palabras
referidas a ese proyecto nacional de desarrollo productivo sostenible que
asumimos como compromiso de gobierno. Seguiremos escribiendo las palabras
que hacen al Uruguay Social, al Uruguay Productivo, al Uruguay Innovador,
al Uruguay Democrático y al Uruguay Integrado, que, como las caras
de un poliedro, conforman una única estrategia de país.
Unica, pero plural; única,
pero para todos los uruguayos; única, pero en esa lengua materna
que es la democracia.
Seguiremos escribiendo sobre Reforma
Impositiva. Será debidamente estructurada, procesada y guiada por
objetivos de crecimiento productivo, inclusión social y equidad;
pero será, y seguramente tal cual lo hemos hablado con el Ministro
de Economía y Finanzas, contador Danilo Astori, después de
presentar la Ley Presupuestal y antes de fin de año estará
yendo al Parlamento nacional un Proyecto de Ley de Reforma Impositiva,
para que pague más quien tiene más y pague menos quien tiene
menos.
Seguiremos escribiendo sobre Reforma
Productiva, porque el proyecto de desarrollo se basa esencialmente en poner
los recursos, la inteligencia y las capacidades en la producción
en su sentido más amplio: agrícola y ganadera, agroindustrial,
industrial, de servicios, de turismo, cultura y de nuevas tecnologías.
La definición de prioridades
en los diversos sectores -el crédito, la promoción de inversiones,
la política tributaria, la estrategia de integración y los
polos de desarrollo en todo el territorio nacional- deben apuntar a ese
objetivo central.
No habrá auténtica
integración social, sin producción, sin trabajo; ese es el
eje de nuestra política económica y social.
El trabajo, como la mejor política
social que podemos llevar adelante.
Seguiremos escribiendo Reforma del
Estado, porque no hay proyecto nacional de desarrollo productivo sostenible
con un Estado pesado, envejecido, insensible e ineficiente.
Atenderemos los problemas más
graves en forma progresiva; atenderemos los problemas más graves
en forma progresiva, pero el objetivo de esa reforma no es el Estado en
sí mismo, sino el proyecto de desarrollo del país y lo derechos
de la gente.
Seguiremos escribiendo Reforma de
la Salud, porque la salud es un bien social, un derecho humano y una responsabilidad
del Estado.
En tal sentido, debemos apuntar a
un Sistema Nacional Integrado de Salud, orientado por los principios de
universalidad, continuidad, oportunidad, atención humanitaria y
calificada; interdisciplinariedad y trabajo en equipo, eficiencia social
y económica, gestión democrática y participación
social.
Seguiremos escribiendo Reforma Educativa.
No hay desarrollo productivo ni integración social posibles si no
damos un fuerte impulso a la enseñanza en todos sus niveles, porque
para innovar y producir hay que tener buenos graduados universitarios,
pero antes hay que tener buenas escuelas y liceos con alumnos en condiciones
de aprender y docentes en condiciones de enseñar.
Reforma educativa implica nuevos
marcos legales, más recursos y mejor uso de los mismos; diálogo,
participación y valores, muchos valores.
Reforma educativa implica mejorar
el salario sumergido que tienen los maestros en nuestro país.Seguiremos
escribiendo Reforma Democrática, porque la democracia nunca será
perfecta pero siempre es perfectible.
Sin desconocer el camino recorrido
en esta materia, los uruguayos debemos reconocer que aún tenemos
un buen trecho para recorrer en términos de derechos y responsabilidades
ciudadanas; de relacionamiento entre la sociedad y el Estado; de fortalecimiento
de la dimensión social del Estado; de calificación del sistema
político. En fin, democratizar la democracia no es un slogan publicitario
ni un ejercicio meramente intelectual: es un desafío concreto que
debemos resolver para organizar mejor nuestra convivencia, para desarrollarnos
individual y colectivamente.
Y, en fin, vamos a seguir escribiendo
las palabras Cambio y Esperanza; para que el Uruguay sea ese país
del que hablamos el 1º de marzo: un Uruguay donde nacer no sea un
problema; donde educarse y trabajar no sea un privilegio; donde ser joven
no sea sospechoso; donde soñar no sea una locura; y donde envejecer
no sea una condena.
¡Por eso también vamos
a seguir escribiendo las palabras Esperanza, Cambio y Confianza!
Vecinas y vecinos de Zapicán;
amigas
y amigos de todo el país: la historia de los pueblos la escriben
los pueblos. Nuestra historia vamos a seguir escribiéndola entre
todos los uruguayos; cada quien desde su identidad, responsabilidad y competencias,
pero comprometidos con el bien común, con esas siete letras que
nos unen a todos los uruguayos de todos los colores políticos, de
todas las religiones, de géneros, de opciones sexuales, civiles
y militares; y esas siete letras están en una sola palabra: ¡Uruguay,
el Uruguay de todos y entre todos!
Para esa tarea histórica cuenten
con el gobierno, porque en este gobierno, que hoy está en Zapicán,
no hay lugar para las excusas ni para la resignación, ni para la
autocomplacencia.
Porque este gobierno, que desde aquí
se dirige a todo el Uruguay y especialmente al Uruguay más profundo,
al Uruguay de los "Zapicanes", no se considera infalible, no tiene los
planos del paraíso, no posee fórmulas milagrosas, no ignora
las dificultades existentes ni las que pueden venir, pero tampoco elude
sus compromisos ni renuncia a las esperanzas de todas las uruguayas y de
todos los uruguayos. Muchas gracias.
Bien; y continuando con el trabajo
que nos habíamos propuesto para el día de hoy, seguidamente
pasaremos a realizar una de las tareas de gobierno que es escuchar, que
es escucharlos a todos ustedes, que harán sus planteos; muchos de
ellos ya -tengo entendido- han llegado a Relaciones Públicas de
la Presidencia de la República.
El tiempo que dispondrán las
distintas organizaciones para expresarse será de cinco minutos,
a efectos de poder participar todos ustedes. Luego, si es necesario, y
podemos dar algunas respuestas a los planteos, lo haremos.
Y anunciamos que, ante planteos específicos
que las distintas organizaciones quieran plantear por tema -luego de terminado
este Consejo de Ministros que escuchará a los uruguayos- se reunirán
los Ministros de cada ramo con las organizaciones que así lo deseen
y lo harán aquí en Zapicán en las primeras horas de
la tarde. Así que, yo voy a pedir a la señora Encargada de
Relaciones Públicas que dé la palabra de acuerdo a cómo
se han anotado para participar. Muchas gracias. (SEPREDI) (vecinet) |