RESOS AFGANOS de la cárcel de la base de Guantánamo, liberados como
fruto del reclamo internacional y de gestiones de organismos de derechos
humanos (aunque allí siguen encerrados más de 500, pertenecientes a 21
países) denunciaron que fueron sometidos a "torturas indescriptibles" y
que había niños y adolescentes afganos entre los torturados. Lo decíamos
ayer en una nota sobre la protección que EEUU y México deparan al
archiasesino agente de la CIA, Luis Posada Carriles. El asunto da para
más.
Doble moral en la Comisión de la ONU
Mientras esos hechos se procesaban, la Comisión de DDHH de la ONU en
Ginebra rechazaba el jueves una moción cubana que solicitaba una
investigación imparcial y objetiva de las condiciones de encarcelamiento
en Guantánamo, esa porción de la isla ocupada por EEUU desde hace más de
un siglo. La moción fue rechazada por 22 votos de los 53 participantes,
registrándose 23 abstenciones. Los países que votaron contra la propuesta
son prácticamente los mismos que la semana anterior aprobaron una moción
contra Cuba presentada por EEUU, con el vergonzoso copatrocinio de la
Unión Europea. La cancillería cubana consideró que esta votación era una
muestra de la hipocresía y doble moral imperantes en dicha Comisión, y
abogó por construir un organismo sobre bases totalmente distintas,
realmente al servicio de los derechos humanos. Este reclamo viene siendo
formulado desde distintos ámbitos, incluida la secretaría general de la
ONU, en el marco del imprescindible proceso de renovación del organismo y
de su Consejo de Seguridad.
El comunicado de la cancillería señala que el voto del bloque
comunitario es un reflejo más de su subordinación a la Casa Blanca y de su
incapacidad de seguir una política propia hacia Cuba, y concluye que los
miembros de la Comisión que votaron contra el proyecto cubano "se han
convertido en cómplices de las torturas y violaciones de los derechos de
los presos" de Guantánamo. El viceministro primero de Relaciones
Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, señaló que de esa forma "pretenden
impedir que se conozca el sistema de torturas autorizado a los más altos
niveles por la Casa Blanca, el cual fue amparado en un memorando legal
escrito por el ayer fiscal general (general Attorney) de ese país".
Subrayó que esas decisiones se adoptan al máximo nivel de las instancias
de gobierno y del Pentágono.
Por orden superior
En ese sentido, el vocero de La Habana reiteró: "En modo alguno ese
sistema obedece a hechos o actos aislados de soldados, sino que se trata
de decisiones tomadas al más alto nivel". La votación en la Comisión
--concluyó-- pretende escamotear la situación de más de medio millar de
presos en Guantánamo, sin identidad, sin abogados y sin ninguna garantía.
Entre ellos, adolescentes y también ciudadanos europeos.
El reducido grupo de presos sacado de Guantánamo fue llevado a las
cárceles de Afganistán, país de hecho ocupado por EEUU al igual que Irak.
¿Y con qué situación se encuentran allí? La respuesta se halla en un
informe confidencial del ejército norteamericano, difundido por la Human
Rights Watch (HRW) y que tenemos a la vista.
Allí se documenta que dos prisioneros afganos fueron golpeados y
maltratados hasta la muerte por fuerzas yankis en diciembre de 2002, en la
importante base aérea de Baghram, ocupada por tropas USA, en los
alrededores de Kabul. Uno, Mullah Habibullah, murió en una celda de
aislamiento el 4 de diciembre de 2002 a causa de una embolia pulmonar
causada por coágulos formados en sus piernas por las golpizas. El otro,
Dilawar, falleció seis días después producto de fuertes golpes en las
extremidades inferiores que complicaron sus problemas coronarios. El
soldado Willie Brand, acusado de homicidio voluntario en una audiencia a
puerta cerrada celebrada en Texas en febrero pasado, reconoció haber
golpeado 37 veces a Dilawar, y se le imputó haber lisiado y matado al
prisionero en un período de cinco días al destruir su tejido muscular. A
los presos afganos los obligaban a mantener posiciones dolorosas durante
los interrogatorios y les llenaban la boca de agua hasta impedirles
respirar.
Antes se registraron por lo menos otras dos muertes de prisioneros en
custodia de la CIA. El informe, dice HRW, "muestra que no fueron
incidentes aislados. Los prisioneros eran golpeados hasta la muerte
regularmente, y era un asunto corriente entonces".
En Irak, igual
Entre los 28 militares implicados en las torturas (de los cuales apenas
dos han sido acusados formalmente), había miembros del Batallón Militar de
Inteligencia 519, que luego constituyó una de las unidades de la prisión
de Abu Ghraib en Irak, donde siguieron cometiendo las mismas
monstruosidades.