Luis
Posada Carriles, el exiliado cubano acusado de atentar contra un avión
de Cubana de Aviación en 1976 con un saldo de 73 muertos, se puede
convertir en un gran dolor de cabeza para George W. Bush. A sus 77 años
y varios meses después de que la ex Presidenta de Panamá
Mireya Moscoso lo amnistiara, Posada ha anunciado por medio de un abogado
que está en EE.UU. y pretende convertirse en asilado político.
Para el gobierno
norteamericano, se trata de un dilema muy delicado: Posada está
sindicado por agencias de EE.UU. como sospechoso de numerosos actos terroristas,
incluyendo una serie de sabotajes contra objetivos turísticos en
Cuba en 1997, pero el respaldo del que goza por parte del sector más
duro del exilio en Florida no es pequeño y su nombre está
asociado al de otros exiliados anticastristas que pese a antecedentes violentos
han logrado asilo político en épocas anteriores. Para más
complicación, el Presidente Hugo Chávez está pidiendo
su extradición para volver a juzgarlo por el atentado de 1976 en
Venezuela y por el que cumplió una condena parcial. Ayer, el Vicepresidente
venezolano, José Vicente Rangel, declaró que "la protección
que le están dando a un terrorista de la calaña de Posada
es la negación de todo el discurso antiterrorista de Bush".
Consultada
por La Tercera, la periodista estadounidense Ann Bardach, que lleva
años haciendo un seguimiento a Posada y que en 1998 obtuvo en Aruba
la única entrevista que él ha dado en mucho tiempo, dijo
que "en cualquier otra ciudad ya habría sido arrestado y deportado,
pero en Miami para algunos un terrorista es un luchador por la libertad".
Atentado
a Letelier
Posada estuvo
en la nómina de la CIA en los 60 y participó indirectamente
en la frustrada invasión de Bahía de Cochinos, después
de lo cual se convirtió en un permanente azote para La Habana, participando
en muchas operaciones violentas contra la isla. En 1976, a raíz
de la voladura del avión de Cubana de Aviación, fue arrestado
en Venezuela, país en el que había servido como agente de
inteligencia hasta 1974. Cumplió una condena parcial hasta que,
tras una intensa campaña del exilio, fue absuelto. Sin embargo,
no pudo abandonar la cárcel por las apelaciones pendientes y en
1985 se fugó con rumbo desconocido. El sostiene que un compañero
suyo fue responsable del atentado, aunque un documento del FBI señala
que participó en al menos dos reuniones donde se planeó el
ataque.
El ataque al
avión se produjo pocas semanas después del atentado mortal
contra el ex canciller chileno Orlando Letelier en Washington. El agente
del FBI que investigó el caso Letelier, Carter Cornick, ha señalado
al New York Times que ambos atentados se planearon en Santo Domingo, en
reuniones a las que acudió Posada. En la segunda mitad de los 80,
según Bardach, "Félix Rodríguez", el ex agente de
la CIA que colaboró en la captura del Che Guevara, "le ofreció
actuar como su segundo en la operación de abastecimiento a los contras
de Nicaragua bajo órdenes de (el ex coronel norteamericano y líder
del tráfico de armas) Oliver North". En los 90, su nombre se enredó
de nuevo en actos de sabotaje contra la isla, especialmente uno ocurrido
en 1997 y que costó la vida a un italiano. En 2000, fue arrestado
en Panamá, acusado de querer atentar contra Castro durante la Cumbre
Iberoamericana. Tras pasar más de tres años en la cárcel,
Mireya Moscoso lo amnistió, junto con otros exiliados acusados de
lo mismo, pero, a diferencia de sus compañeros, Posada no viajó
a EE.UU. "Ahora reaparece", dice Bardach, "porque quiere imitar a Orlando
Bosch", en referencia a otro exiliado acusado del ataque al avión,
quien en 1990 obtuvo asilo por intervención de Bush padre.
Para Bush,
el problema que se plantea es que encarcelar a Posada supondría
darle la razón a Castro, que lo acusa de terrorismo desde hace décadas,
y deportarlo sería un triunfo para Chávez, que lo reclama
por lo de 1976. Todo esto tendría consecuencias políticas
para los republicanos en Florida, donde Posada tiene la simpatía
de muchos exiliados. Si, por el contrario, Washington le da asilo, el gobierno
de EE.UU. será acusado de violar sus propios principios, con lo
que deberá soportar un feroz cuestionamiento de su política
contra el terror.
El juicio de
asilo podría convertirse en un episodio embarazoso ya que los parientes
del italiano muerto en Cuba por el atentado de 1997 están dispuestos
a testificar. Esto podría acarrear la presencia de otros familiares
de víctimas de atentados atribuidos a Posada, un festín para
La Habana, que sostiene que Washington ha protegido las acciones violentas
del exilio de Miami.
Largo prontuario
• Participación en un atentado
contra un avión de Cubana de Aviación que le costó
la vida a 73 personas en 1976. En ese momento, Posada Carriles vivía
en Venezuela. Así, pasó nueve años en la cárcel,
aunque en 1985 logró huir.
• Habría participado en una
reunión en Santo Domingo donde se planeó el atentado contra
el ex canciller chileno Orlando Letelier, quien fue asesinado en Washington
en 1976.
• En 1997 en declaraciones al diario
The New York Times, Posada Carriles se atribuyó el atentado terrorista
en un hotel en La Habana que le costó la vida a un turista italiano.
Luego se retractó.
• En 2000, Posada Carriles y otros
tres cubanos fueron detenidos en Panamá por haber tramado un atentado
contra Fidel Castro cuando el líder del país caribeño
asistía a la X Cumbre Iberoamericana. |