| Página12
de Argentina - 12 de mayo de 2005
El escándalo
que compromete cada vez más a EE.UU.
Terrorismo
de la CIA y el FBI
José
Manuel Calvo*
Desde Washington
El cubano
Luis Posada Carriles fue reclutado por la Agencia Central de Inteligencia
y mantuvo además contactos con el FBI desde los años 60 hasta
junio de 1976, según los documentos oficiales facilitados por la
organización privada Archivo Nacional de Seguridad. De esos documentos
se deduce que Posada asistió al menos a dos reuniones en las que
se habría planeado la colocación de una bomba en el avión
de pasajeros cubano que estalló el 6 de octubre de 1976 y en el
que murieron 73 personas. En uno de los papeles desclasificados del FBI,
fechado un día después del atentado, se dice que una fuente
confidencial no identificada “prácticamente admite que Posada y
Bosch (otro exiliado cubano que vivía también en Venezuela)
habían tramado la colocación de la bomba en el avión”.
Ambos lo negaron en varias ocasiones.
Aparentemente, Posada entró
hace algo más de un mes en EE.UU. utilizando un pasaporte falso
y desde entonces estaría en la zona de Miami. Según Peter
Kornbluh, del Archivo Nacional de Seguridad, el caso “plantea un desafío
directo a la política antiterrorista del gobierno”, porque las declaraciones
del presidente Bush sobre el uso de la violencia y el refugio de terroristas
han sido continuas y claras y porque, en su opinión, “los documentos
despejan cualquier duda sobre el hecho de que Posada ha sido uno de los
más perseverantes suministradores de violencia terrorista de todo
el mundo”. El FBI ha dicho que no busca activamente a Posada, pero que
lo haría si recibiera información sobre su paradero. Posada
escapó de una cárcel venezolana en 1985 para ir a El Salvador
y trabajar, bajo el alias “Ramón Medina”, para la “contra” que hostigaba
al gobierno sandinista de Nicaragua. En 1988 declaró a una periodista
de The New York Times que era responsable de los atentados contra varios
hoteles de La Habana en los que murió un empresario italiano y 11
personas resultaron heridas. Posteriormente, estuvo encarcelado en Panamá
tras el intento de atentado contra Fidel Castro, en diciembre de 2000,
y fue puesto en libertad hace nueve meses.
* De El País de Madrid. Especial
para Página/12. |