| La
Tercera de Chile - 14 de mayo de 2005
Contreras
fue uno de los hombres con más poder
en los
inicios del gobierno de Augusto Pinochet
El quiebre
entre el general (R)
y el
ex jefe de inteligencia
El hecho
que marcó la ruptura fue un recurso presentado en 1997 por Contreras,
ante la sentencia en el caso Letelier. Este incluía un decreto que
establecía que Pinochet era su superior en la Dina y que él
actuaba como su "delegado", documento que llegó a manos del juez
que antecedió a Garzón, Manuel García Castellón.
El 22 de diciembre
del año pasado, mientras el general (R) Augusto Pinochet se encontraba
internado en el Hospital Militar a causa de un accidente cerebrovascular,
llegó el ex jefe de la Dina, general (R) Manuel Contreras, para
someterse a un chequeo de rutina.
En una muestra
de fuerte distanciamiento con la figura del ex comandante en jefe del Ejército,
Contreras no pasó a visitarlo y sólo expresó un escueto
"que se recupere pronto" a la prensa apostada a las afueras del recinto.
A pesar de
que entre 1974 y 1977 Contreras era considerado el brazo derecho del general
Pinochet -con quien se reunía diariamente-, durante los últimos
años Contreras ha tomado distancia del ex jefe del Ejército
y mantenido una postura crítica ante los argumentos esgrimidos en
la justicia por Pinochet, quien inculpa a sus subalternos al eludir toda
responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos.
No obstante
el actual distanciamiento, durante la década del 70 el entonces
jefe de la Dina manejaba gran cantidad de información sobre temas
de inteligencia, y además influía en decisiones políticas
y económicas del régimen militar.
Por esto, la
CIA veía a Contreras como un informante vital para conocer los secretos
del gobierno militar, según lo reconoció la propia Central
de Inteligencia en el Informe Hinchey, donde se detallan las acciones de
dicho organismo en Chile.
Una serie de
reportes de inteligencia elaborados a mediados de los '70 por funcionarios
militares del Pentágono describen la relación de Contreras
y Pinochet como tan estrecha, que nadie podía interferir en ella.
"La autonomía de la Dina es grande y crece cada día más.
La autoridad de Contreras es casi absoluta, sujeta sólo a un improbable
veto presidencial", sostiene un informe de julio de 1975. En todos los
despachos se recalca que la Dina sólo reportaba a Pinochet y recibía
órdenes de él, obviando al resto de los miembros de la Junta
Militar.
En esa línea,
el periodista y biógrafo de Pinochet James Whelan dijo a La Tercera
en 2003 que "la relación entre Pinochet y Contreras es tremendamente
importante (...) Hasta el extremo que cuando Pinochet lo sacó de
su cargo, enfrentó la única amenaza de rebelión interna
en todos sus años de poder". En "Pinochet, la biografía",
Gonzalo Vial afirma que Contreras gozaba de "la más completa confianza"
de parte de Pinochet, con quien se reunía completamente a solas
todas las mañanas. A lo que se suma el periodista y ex asesor del
régimen militar Federico Willoughby, quien sostuvo que "la relación
Pinochet-Contreras era personal y directa".
Quiebre
El hecho clave
que marcó la ruptura entre Pinochet y Contreras fue un recurso de
reposición presentado en diciembre de 1997 por el ex Dina, ante
la sentencia en el caso Letelier. Contreras intentó demostrar que
él era sólo un subordinado a Pinochet. Este incluía
un decreto que establecía que Pinochet era su superior en la Dina
y que él actuaba como su "delegado". El documento llegó a
manos del juez que antecedió a Garzón, Manuel García
Castellón, y tuvo un efecto negativo en el juicio que se siguió
en Europa contra el ex senador vitalicio, quien estuvo detenido en Londres.
"El director
real de la Dina no era yo, sino que tendría que haber sido el superior
directo de la Dina", es decir, Pinochet, aseguró Contreras en el
escrito.
Según
señaló la hija de Pinochet, Lucía, su padre tenía
la certeza de que el ex jefe de la Dina "alimentó con documentos
el caso en España".
Ante esto,
Pinochet ha mantenido su postura de atribuir los delitos a excesos de sus
subalternos que no le fueron informados, negando incluso conocer la Operación
Cóndor, que -según aseguró ante el juez Juan Guzmán-
"no era problema mío". "Eso era cosa, me imagino, de mandos medios",
sostuvo el general (R).
| Los
hitos de la ruptura entre los generales
En 1995 Manuel Contreras fue recluido
en el penal de Punta Peuco por su responsabilidad en el asesinato de Orlando
Letelier. Pese a las gestiones de Pinochet, se produce un quiebre entre
ambos.
En diciembre de 1997 Contreras presenta
un recurso de revisión del caso Letelier que incluía un decreto
que establecía que Pinochet era su superior en la Dina y que él
actuaba como su "delegado". Este llegó a manos del juez que antecedió
a Baltasar Garzón, Manuel García Castellón, y tuvo
un efecto negativo en el juicio que se siguió en Europa contra el
ex senador vitalicio, quien estuvo detenido en Londres.
En julio de 1998 Pinochet se desligó
de responsabilidad de algunas presuntas actuaciones de Contreras, provocando
la molestia de éste. "Ante la deslealtad, hoy respondo con mi lealtad
en el silencio", manifestó el ex director de la Dina.
En septiembre de 2004, Guzmán
interrogó a Pinochet sobre su relación con Contreras: "Yo
era Presidente, no me iban a informar de cosas chicas. Me informaban de
cosas grandes".
En noviembre pasado, Contreras dijo
que "me hubiese gustado que el general Pinochet hubiese dicho lo que dijo
el general Cheyre, en el mismo sentido", luego de que el jefe del Ejército
asumiera la responsabilidad institucional en las violaciones a los DD.HH. |
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