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13 de mayo de 2005
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Periodista Digital de España - 11 de mayo de 2005

Enric Marco /
Desde 1978, ha engañado a todo el mundo

El deportado español
que nunca estuvo preso en un campo nazi

Marco reconoció ayer que jamás estuvo preso en un campo nazi, después de 30 años de mentiras

PD / Agencias
Tiene ya 82 años y durante 27 ha sido en España la víctima por antonomasia de los nazis. Enric Marco, el hombre más conocido de la deportación española, ha engañado a todos durante casi 30 años. Marco, que hasta hace una semana presidía la asociación Amical de Mauthausen, nunca estuvo preso en un campo de concentración, al contrario de lo que aseguraba en cientos de entrevistas, charlas en colegios, e incluso en un libro autobiográfico, "Memoria del infierno", publicado en 1978.

Marco, de 84 años, reconoce haber "deformado la realidad" del relato de su etapa como preso del Tercer Reich, contenido en su biografía de 1978, y renunció a todos sus cargos en la asociación. En declaraciones a Efe-Televisión, Marco ha explicado que "la mentira surgió en 1978" y la mantuvo porque "parecía que me prestaban más atención y podía difundir mejor el sufrimiento de las muchas personas que pasaron por los campos de concentración". 

"No mentí por maldad", ha dicho Marco, que ha asegurado que desde que supo que el historiador Benito Bermejo estaba cuestionando su trayectoria como deportado, está pasando "los peores momentos" de su vida. 

El ex-presidente de Amical ha añadido que sabía que "tarde o temprano" se descubriría la mentira, pero que esperaba "ganar tiempo para retirarse". 

Enric Marco, que recibió en 2001 la Cruz de Sant Jordi, cree que este galardón "premiaba la lucha social y política de toda una vida", y no sólo su trabajo al frente de la Amical Mauthausen. 

Por su parte, en declaraciones a TV3, ha dicho que "es un engaño a medias. No hay picardía. Yo mismo hice el comunicado -que desmentía su estancia en un campo de concentración y que ayer facilitó a varios medios de comunicación- porque quería acabar con todo esto". 

Reunida de urgencia, la junta directiva de Amical de Mauthausen acordó, el pasado 2 de mayo, delegar la presidencia de la asociación en Rosa Torán y obligar a Marco a regresar de Austria para impedir su presencia en los actos conmemorativos por el 60 aniversario de la liberación del campo nazi. "Hay muchos casos en los que la gente no distingue entre lo que es realidad y lo que no lo es", aseguró ayer a este diario la historiadora Torán. 

Las sospechas sobre la trayectoria de Marco comenzaron al circular un informe, hecho por el historiador Benito Bermejo, en el que se cuestionaba la trayectoria de Marco como deportado. El historiadoradvirtió de que el nombre de su presidente no aparecía en los archivos de Flossenburg, lo que confirmaba sus sospechas de que la biografía de Marco no fuera real. Lo creía así desde la primera vez que le escuchó recordar su pasado en el campo de concentración: "Normalmente los deportados tienen un pudor bastante grande de recrearse en los aspectos más dolorosos".

Bermejo ha confesado a elmundo.es en una conversación telefónica desde Austria, que conocía a Enric Marco desde hace unos tres años y "desde el principio tenía sospechas" de la autenticidad de lo que contaba Enric Marco. 

"Hace poco me comunicaron del archivo del campo de concentración de Flossenburg, donde él dice que había estado, que no aparecía en ningún registro, pero esto no era concluyente porque podía haber ocurrido que no quedase rastro". 

El historiador siguió investigando porque la circunstancia anterior unida a que Marco "relataba cosas extrañas que no se correspondían con los hechos históricos generales, como por ejemplo, que había sido detenido y entregado en Marsella a la Gestapo en el 41, y ese año Marsella era zona no ocupada de Francia, y normalmente los republicanos españoles no eran entregados a los alemanes, eso ocurrió mas tarde, me hizo pensar que más bien se trataba de la trayectoria de una persona que había ido voluntaria a trabajar a Alemania". 

Una sospecha que Bermejo ha podido comprobar y contrastar hace unas semanas en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid. 

El expresidente, en su nota, admitió haber salido hacia Alemania en 1941 en una expedición "de trabajadores españoles" y haber vuelto a España a comienzos de 1943, mucho antes de la liberación de los campos nazis en 1945. No estuvo en el campo de Flossenburg, aunque sí afirma que fue "preso preventivo del Tercer Reich acusado de conspiración". 

Marco siempre fue convincente y sabía ser prolijo en sus raltos, aseguró: "Sobrevivir en un campo de concentración es tanto una cuestión de suerte como de fuerza mental". 

Siempre sostuvo  que su número de deportado fue el 6.448. El 29 de enero pasado, habló incluso en el Congreso de los Diputados, en donde aseguró: "Cuando llegábamos a los campos de concentración nos desnudaban, nos mordían sus perros...". 

Rosa Torán, la nueva presidenta de Amical de Mauthausen explicó ayer que Marco pudo engañarles porque "nadie le pidió el carnet, y su biografía como deportado data de 1978". Además, Rosa Torán reconoció que "lo que él ha hecho por Amical no lo ha hecho nadie". 

Añadió que la semana pasado obligaron a Enric Marco a regresar de Austria, adonde había viajado para representar a Amical de Mauthausen en el homenaje internacional a los deportados en campos de concentración nazis, una vez que él reconoció que nunca había estado en un campo nazi. La explicación que dieron entonces fue que estaba enfermo y había tenido que regresar. "No queríamos estropear el acto -explicó ayer Toran-, pero los deportados sí lo sabían, a ellos no los quisimos engañar". 

La biografía de Enric Marco señalaba que trabajó en Barcelona de mecánico hasta la derrota republicana, momento en que se habría pasado a Francia para integrarse en la Resistencia. 

Es entonces cuando habría sido detenido por la policía nazi en colaboración con la gendarmería francesa colaboracionista y deportado a los campos de exterminio de los que habría sido liberado en 1945.Apartir de aquel instante, habría seguido su lucha clandestina en el escenario del sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). El 27 de enero pasado Marco fue uno de los participantes de honor en el Congreso de los Diputados en Madrid en el acto en memoria del holocausto. 

Su testimonio fue entonces el más emotivo, ya que asumió su responsabilidad de contar de primera mano el horror vivido en la Alemania. "No fueron locos, ni sádicos, fueron más que eso, fueron funcionarios de aquella Europa fascista con la que soñaban y que pensaban duraría 1.000 años", dijo en aquel momento Marco ante los diputados españoles.

 
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