Para
un balance del ciclo electoral
Niko
Schvarz
Asistimos
a una campaña mediática desenfrenada por parte de ambos partidos
tradicionales, tendiente a aminorar la magnitud de su derrota, e incluso
a presentarse como triunfadores. Procuran recuperar en las ondas y los
canales lo que perdieron en las urnas. En algún caso esta pretensión
ha sido contestada con agresiva contundencia desde el interior de sus filas,
ya que no resiste un análisis elemental.
El Partido Colorado se precipitó
el 31 de octubre al fondo del pozo. Más abajo no podía caer
el partido que a lo largo de un siglo y medio detentó casi siempre
el poder del Estado. Wilson Ferreira decía que Partido Colorado
es el nombre que en Uruguay se le da al gobierno. El 8 de mayo multiplicó
sus votos en Montevideo (En gran medida con el aporte de los blancos, que
quedaron con una votación de un dígito), conservaron únicamente
la intendencia de Rivera y perdieron las otras 4. En los 18 departamentos
restantes es la tercera fuerza, sin excepción. En 14 departamentos
su votación está por debajo del 10%, y en tres de ellos por
debajo del 5% (San José 2.82%, Maldonado 2.89%, Tacuarembó
4.44%). En Paysandú y Tacuarembó tiene apenas 1 edil en 31,
y en San José y Maldonado ninguno.
El Partido Nacional fue el otro gran
perdedor del 8 de mayo tras haberse convertido en las presidenciales en
el segundo partido, y ahora sus distintos sectores discuten las responsabilidades
de su indisimulable derrota. Porque retrocedió sensiblemente en
el número de votos, en porcentaje y perdió a manos del Encuentro
Progresista 5 de las 13 intendencias que detentaba, aunque le ganó
2 a los colorados. Entre las pérdidas, algunas son tan emblemáticas
como Paysandú (centro de actuación de su ex intendente y
hoy presidente del Directorio, Jorge Larrañaga), Maldonado con su
significado nacional e internacional, y Treinta y Tres, departamento donde
el poderío de los blancos parecía inamovible a lo largo del
siglo pasado.
El 31 de octubre la izquierda unida
en el Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría reunió
más de la mitad de todos los votos emitidos. Alcanzó la presidencia
de la República, la mayoría absoluta de la Cámara
de Representantes (52 en 99) y del Senado (16 en 31). Ya en 1999 se había
consagrado como el primer partido nacional. El balotaje impuesto por blancos
y colorados le impidió en esa instancia acceder a la presidencia.
En la elección siguiente la voluntad ciudadana logró sobrepasar
también ese obstáculo, ubicado muy alto. Alcanzó la
mayoría absoluta y un piquito, en condiciones muy difíciles,
porque se refería a la totalidad de los votantes, según el
artículo 151 de la Constitución reformada. O sea que la izquierda
debía reunir más votos que la suma de todos los partidos
más los votos en blanco, observados e incluso anulados. En el debate
sobre la reforma constitucional, blancos y colorados impusieron a rajatabla
dicho criterio. Pero el anhelo del pueblo a favor de un cambio los derrotó
también en ese terreno. La izquierda ganó en primera vuelta,
conquistando por añadidura diputados en cada uno de los departamentos.
Todo esto ocurría por primera vez en la historia del Uruguay y de
sus fuerzas de izquierda.
El 8 de mayo el predominio de la
izquierda se consolidó y se extendió. Ganó en amplitud
y en profundidad. Se estableció una continuidad entre las dos instancias
electorales, con un claro avance democrático. Montevideo, donde
la izquierda se afirmó por cuarta vez consecutiva, ya no quedó
sola. La oleada progresista llegó de un envión a siete departamentos
más, entre ellos los más poblados y de mayor incidencia en
la economía. Canelones y Maldonado, Salto y Paysandú, además
de Florida, Rocha y Treinta y Tres. De las tres juntas locales autónomas,
el EP-FA-NM obtuvo 3 cargos en 5 y la presidencia en las de San Carlos
y Bella Unión (en los dos casos quedando sin representación
los colorados) y 2 en la de Río Branco, con predominio blanco. El
triunfo en los departamentos del interior (y en algunos casos con mayoría
absoluta, como en Canelones y Rocha) también es inédito en
la historia del país y de la izquierda. En la Costa de Oro, por
ejemplo, en todas las mesas la izquierda tiene una mayoría aplastante,
triplica o cuadruplica al Partido Nacional, mientras el Partido Colorado
en muchas urnas está por debajo de los 10 votos y en ninguna alcanza
a 20.
Hoy rompe los ojos que la izquierda
ha cosechado los resultados de un proceso sistemático y permanente
de forja de su unidad y de constante ensanchamiento. Y también de
su adecuado relacionamiento y de acciones coordinadas con los movimientos
sociales, expresadas sobre todo en los plebiscitos de UTE en 1992, de Ancap
y en el del agua simultáneo con la elección de 2004. Esto
vale no sólo para el período abierto por la fundación
del Frente Amplio en 1971, sino asimismo para los tres lustros precedentes,
que abrieron el camino y echaron los primeros cimientos de la construcción.
Visto a vuelo de pájaro, este
proceso se caracteriza por la sumatoria permanente de nuevos grupos y sectores,
la recuperación bajo distintas formas y alianzas internas de fuerzas
que en algún momento abandonaron sus filas y hoy sellaron una conjunción
fraterna, cuajada en formas organizativas que pasaron por el Encuentro
Progresista-Frente Amplio y las ulteriores incorporaciones para configurar
la Nueva Mayoría.
Este proceso adquirió nuevas
características el 8 de mayo en varios departamentos, donde se conformaron
agrupamientos locales con formas de entrelazamiento entre entidades diversas,
de gravitación en el medio, y contemplando siempre las características
de cada lugar. En varios casos, la multiplicidad de candidaturas a las
intendencias permitió concretar favorablemente las nuevas conjunciones
de fuerzas, y en más de una oportunidad las recientes incorporaciones
desempeñaron un papel decisivo para dirimir el pleito, en votaciones
apretadas. Las situaciones son distintas en cada caso, y nadie las conoce
mejor que los lugareños. Esta es otra de las enseñanzas del
proceso unitario que hoy recoge sus frutos en todo el país.
Publicado en La República
el 18 de mayo de 2005
Niko
Schvarz
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
Amplio. |