En los cuarteles, la salida del presidente no fue una sorpresa tras no
recibir el apoyo de los mandos. Muchos uniformados consideraron que su
permanencia afectaba a la credibilidad de las FFAA. "De todo esto, los
militares salimos muy mal parados", afirmaron oficiales a la prensa
ecuatoriana.
"El más que nadie es el único responsable por su desastrosa
administración gubernamental y su posterior desplome", dijo un alto
oficial de las FFAA de Ecuador tras se consultado por LA REPUBLICA.
Hoy los análisis son muchos, e incluso contradictorios, sobre la crisis
que vivió Ecuador y sus instituciones.
¿Pero qué opinan los militares, los que fueron compañeros de armas del
destituido presidente?
Algunos militares sostienen que sus allegados lo empujaron a la
confrontación abierta con la progresiva oposición. Según un oficial de
Inteligencia, no sólo cometió un grave error al subestimar a los
denominados 'forajidos' de Quito que alentaron las protestas, sino que
confió excesivamente en que sus compañeros de promoción --los coroneles al
mando de la mayoría de Brigadas del país-- lo respaldarían hasta el final,
pasara lo que pasara. Pero su cálculo empezó a desmoronarse cuando las
manifestaciones dejaron de ser políticas y convocaron a personas de
diferente condición social, especialmente de la clase media, asegura la
prensa quiteña.
Entre los militares, incluso, ahora se efectúan debates en torno a la
necesidad de realizar una transformación del Estado. "Debieran irse los
diputados también; hay que llamar a una Asamblea Constituyente y permitir
que las FFAA presenten su opinión, y no marginarnos ", señala otro alto
oficial. "Por ejemplo --propone-- se debiera eliminar del artículo 183 de
la Constitución, la parte que dice que los militares somos garantes del
ordenamiento jurídico, para que nunca más los políticos golpeen las
puertas de los cuarteles", informó el diario El Comercio de Quito.
"Las FFAA ecuatorianas a diferencia de otras tienen un respeto
acentuado por la dignidad humana. La presión ciudadana que en un momento
fue demasiado fuerte, obligaba a tomar la decisión de reprimir con fuerza
o retirarle el apoyo al entonces presidente Lucio Gutiérrez. Tú sabes cual
ha sido la decisión, no en la última, sino en todas las crisis", aseguró
un alto oficial de las FFAA de Ecuador al dialogar con LA REPUBLICA.
"La grandeza de una institución como las FFAA permitió salir de la
crisis sin pérdidas de vidas o con un elevado número de heridos o
desaparecidos y con violación de los derechos humanos", sostuvo el militar
de alto rango.
Al analizar la destitución el ex presidente Lucio Gutiérrez, el militar
afirmó que "desde el inicio de su mandato encontró resistencia,
especialmente de los grupos políticos tradicionales, justamente por ser un
ex militar. Seguramente el objetivo trazado por estos grupos era no
permitir que en el futuro los militares retirados participen en los
procesos electorales. Creo que parcialmente lo lograron", explicó el alto
oficial al contestar varias interrogantes.
"La grandeza de una institución como las FFAA
permitió salir de la crisis"
--¿Cómo vivieron las FFAA esta nueva crisis en Ecuador, teniendo en
cuenta que el ex presidente Lucio Gutiérrez provenía de filas
militares?
--Existía una percepción errada de que el presidente Gutiérrez
representaba a las FFAA o que su gobierno era de la institución militar.
Nadie pone en duda su calidad de ex militar, no obstante desde el inicio
de su mandato encontró resistencia, especialmente de los grupos políticos
tradicionales, justamente por ser un ex militar. Seguramente el objetivo
trazado por estos grupos era no permitir que en el futuro los militares
retirados participen en los procesos electorales, y creo que parcialmente
lo lograron.
Hay que aclarar también que el gobierno del presidente Gutiérrez y sus
más cercanos colaboradores cometieron muchos desaciertos políticos, que
sumados a los desafueros de los últimos días de su gestión precipitaron su
caída. El más que nadie es el único responsable por su desastrosa
administración gubernamental y su posterior desplome.
Seguramente el ex Presidente y la opinión pública se preguntarán por
qué no le apoyaron sus compañeros de armas, especialmente sus colegas de
promoción. Nada más errado. Las FFAA ecuatorianas a diferencia de otras
tienen un respeto acentuado por la dignidad humana. La presión ciudadana
que un momento fue demasiado fuerte, obligaba a tomar la decisión de
reprimir con fuerza o retirarle el apoyo. Tú sabes cuál ha sido la
decisión, no en este último suceso, sino en todas las crisis.
La grandeza de una institución como las FFAA permitió salir de la
crisis sin pérdida de vidas o un elevado número de heridos o desaparecidos
y con violación de los derechos humanos. Un país sin función ejecutiva, el
congreso fraccionado, (sesionaban en dos lugares) la función jurídica
cesada, los organismos de control cuestionados, los partidos políticos
apartados por la furia de la ciudadanía, los líderes políticos ausentes y
rechazados. Ese era el escenario. En esas condiciones próximas a la
anarquía, todos levantan su mirada a las FFAA, eso no significa que exista
intromisión en asuntos políticos los cuales son vedados para los
militares, tampoco que sean dirimentes.
Mientras las instituciones de la democracia no cumplan su rol
fundamental y lo hagan bien, las FFAA continuarán siendo el último
resquicio de la democracia, hoy más que nunca estoy convencido de que la
existencia de las FFAA es fundamental en los países como los nuestros.
--¿Cómo evalúan hoy la situación del país?
--Es compleja. A las repetidas crisis políticas del Ecuador, se suman
otros factores como la pobreza, la falta de empleo, la inseguridad
creciente, la corrupción, el peso de la deuda externa y, bueno, tú ya
puedes comparar los problemas de los países de la región. Hay problemas
estructurales en el país que de no corregirse --y bueno sería
enfrentarlos-- la crisis escalaría. El sistema democrático tiene que ser
reevaluado. Su sistema presidencialista no ha dado resultados, los
partidos políticos no han cumplido con su responsabilidad cívica. Los
grupos tradicionales tienen que redefinir su papel en los destinos del
país, ya que existen muchos intereses individuales y de grupo. Las
funciones del Estado no logran consensos entre los diferentes actores
políticos, sino más bien originan un conflicto permanente que obstaculiza
el proceso de toma de decisiones.
--¿Existe posibilidad de una nueva ruptura institucional?
--Los autodenominados "forajidos" tienen un poder de autoconvocatoria
grande en la actualidad, se han organizado en asambleas populares,
veedurías ciudadanas, de tal manera que si los políticos no cumplen con
las aspiraciones del pueblo y principalmente no acatan los preceptos
constitucionales y legales, exigirán una rendición de cuentas
drástica.
--¿Cuál es la posición de las FFAA ecuatorianas ante estos problemas
políticos y el nuevo gobierno del presidente Alfredo Palacio?
--La de siempre. Las FFAA se deben al Estado y no al gobierno de turno,
su compromiso es permanente con la patria y el pueblo. Nos corresponde a
todos los ecuatorianos, especialmente a los militares reafirmar nuestra
obligación con los principios fundamentales de libertad, justicia, de
derechos y deberes, de igualdad de oportunidades y bien común.
--¿La nueva crisis complica las relaciones con los países
vecinos?
--Es extraña la posición de la OEA, seguramente, por precautelar es que
la crisis del Ecuador no produzca un efecto dominó con otros países que
también tienen serios cuestionamientos a la forma de desarrollar la
democracia, y sus mandatarios tienen bajos índices de popularidad y han
perdido la legitimidad.
Perú debe estar preocupado, a su gobierno le corresponde corregir a
tiempo. Colombia con su objetivo de regionalizar su conflicto sufrió un
gran revés.
--Hay sectores que piensan que el ex presidente Gutiérrez fue
destituido en forma arbitraria, ¿qué piensan sus colegas
militares?
--Encontrar una explicación legal, apegada estrictamente a la
Constitución es imposible, cuando justamente la Constitución y las leyes
han sido pisoteadas por quienes son los llamados en cumplirlas y hacerlas
cumplir.
Cómo se puede pedir al pueblo y a sus instituciones que respeten la
democracia y que mantengan su fe en las instituciones, cuando las
funciones del Estado se apartan de su institucionalidad y los
administradores del bien común, los elegidos por el pueblo para gobernar,
exhiben conductas corruptas apropiándose del patrimonio de todos para su
provecho. Lo importante para el futuro debe ser que las instituciones y
los representantes del mandato popular no se sirvan del poder para
alcanzar sus intereses, y cumplan su principal función que es servir al
pueblo que depositó su confianza en las urnas, es decir ser leales.
Qué hacer cuando las demandas sociales son extremas, es una situación
difícil de resolver. Ante todo debe prima salvaguardar la vida y la
integridad de las personas. Lo sucedido es un hecho político que colocó al
entonces presidente Gutiérrez en imposibilidad ética, jurídica y política
para gobernar, y obligó a la sucesión presidencial que se encuentra
establecida en nuestra Constitución. Esto no quiere decir que es una aval
para futuras revueltas. Las crisis normalmente no son iguales unas con
otras, por tanto no debe ser tomado como norma de comportamiento
general.
A los políticos les corresponde evitar exacerbar al pueblo, simplemente
cumpliendo lo que les corresponde. Sin duda que es una gran lección para
todos. El poder que ostentan debe ser legal y legítimo, cuando se pierde
entra a funcionar la revocatoria del mandato.