Niko Schvarz - rodelu.net
25 de mayo de 2005
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Acciones terroristas
y protección a los terroristas
Niko Schvarz
CUATRO ESCENARIOS recorre esta nota: las torturas y la profanación del Corán en Guantánamo, que sumada a las torturas aberrantes perpetradas en la prisión de Abu Ghraib en Irak ha levantado al mundo musulmán contra EEUU; la protección por parte del gobierno USA al architerrorista Luis Posada Carriles, cuya extradición reclamó Venezuela; el atentado contra Nicola Calipari (muerto) y la periodista Giuliana Sgrena cerca del aeropuerto de Bagdad, cuyos autores quedaron impunes. En realidad, EEUU decretó la impunidad absoluta para todos los ejecutores de sus planes terroristas.

Torturas y profanación del Corán

La profanación del Corán en los centros de torturas de la base de Guantánamo por los métodos más soeces (les orinaban encima y los tiraban al water) corrió como un reguero. Primero lo señaló Newsweek y trataron de taparlo, pero se difundió en forma incontenible. Vimos por el canal francés TV 5 a un prisionero afgano en Guantánamo liberado el 21 de abril después de años de cautiverio junto a presos de más de veinte países, niños afganos incluidos. Declaró que ésa era una práctica corriente desde hace largo tiempo, de la cual él fue testigo en repetidas ocasiones. Reprodujo también las expresiones repugnantes de los torturadores ante los prisioneros musulmanes heridos en su fe. Es en ese espíritu que forman a las tropas norteamericanas. En Guantánamo, en Abu Ghraib, en todas partes. Es la moral de las bestias. Encima les aseguran la impunidad. Así ocurrió con los soldados que mataron a quemarropa a iraquíes desarmados que se desangraban en una mezquita de Faluya. Es lo mismo que vimos en la película "Nosotros fuimos héroes", en ese caso referido a la guerra de Vietnam.

En el mundo musulmán estalló la cólera. Las demostraciones en 15 provincias de Afganistán fueron reprimidas por las tropas yankis a sangre y fuego. En Pakistán los manifestantes gritaban: ¡Muerte a EEUU! Otro tanto aconteció en Irak y Egipto, en Indonesia, Gaza y Cisjordania. Había que ver la cara de Condoleezza Rice tratando de justificar a EEUU y prometiendo una investigación. Estas promesas siempre terminan en nada. Por lo pronto, las autoridades militares se adelantaron a declarar que "una investigación interna no permite confirmar los hechos". El comentario general es que estos episodios "derrumbaron la imagen de EEUU y significan un golpe en pleno rostro a las relaciones públicas estadounidenses". En el mismo momento, más del 55% de los norteamericanos reprueba la política de Bush en Irak.

El hombre invisible

El gobierno de Venezuela pidió la extradición del terrorista agente de la CIA Luis Posada Carriles, lo que colocó al gobierno de Bush entre la espada y la pared. Nadie les cree cuando los voceros de la Casa Blanca dicen que no saben dónde está, habiéndose demostrado por todas las vías que fue a parar a Miami, gobernada por Jeb Bush y antro anticubano. Se les informó cuándo llegó, a bordo de qué barco (propiedad de otros dos compinches terroristas), después de pasar por Isla Mujeres en México (y Fox dijo que lo ignoraba). En su frondoso prontuario destacan el derribamiento del avión de Cubana en 1976, parte de la campaña terrorista sistemática contra Cuba que vienen desarrollando sucesivos gobiernos de Washington desde Playa Girón; los asesinatos en hoteles de La Habana, de los que se vanaglorió en la prensa norteamericana; el intento de asesinato de Fidel Castro y de participantes en la Cumbre Iberoamericana de Panamá, tras lo cual fue encarcelado y luego indultado por Mireya Moscoso. Se llegó al extremo de que su abogado E. Soto solicitó que EEUU le otorgue el asilo porque hace más de 40 años sirve a la CIA. El hecho de que el gobierno de Bush, con todo su fenomenal aparato de seguridad, niegue conocer su paradero, lo deja en cueros ante el mundo.

También fueron exculpados los militares que asesinaron en Bagdad al agente de inteligencia italiano Nicola Calipari y le tiraron a matar a la periodista Giuliana Sgrena.

Los asesinos emboscados

Fue una emboscada armada para liquidar a una periodista que denunciaba el arrasamiento de Faluya por las tropas de ocupación y para penar a quienes habían negociado con los secuestradores. Los yankis no quieren que haya periodistas independientes en Irak que documenten sus crímenes. Varios periodistas murieron cumpliendo su función y otros están encarcelados, mientras los periodistas yankis se recluyen en la zona verde y escriben al dictado de los mandos militares. Los asesinos, en el caso mencionado, fueron declarados inocentes en base a una sucesión de mentiras, como lo demostró Giuliana Sgrena desde su lecho de hospital. Pero Berlusconi sufrió la humillación y se niega a retirar sus efectivos como pide la opinión pública italiana.<

Publicado en La República el 17 de mayo de 2005

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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