Pero
ahora Perkins ha publicado finalmente su historia. El libro es titulado
'Confesiones de un Economic Hit Man'. A continuación, una
entrevista con el autor.
AMY GOODMAN:
Explíquenos este término, el 'Economic Hit Man', E.H.M.,
como usted lo llama.
JOHN PERKINS:
Básicamente para lo que fuimos entrenados para hacer y lo que era
nuestro trabajo fue construir al imperio norteamericano. Para traer, para
crear situaciones, en dónde tantos recursos como sea posible, fluyan
a este país, a nuestras corporaciones y a nuestro gobierno y de
hecho nosotros hemos tenido mucho éxito. Hemos construido el imperio
más grande en la historia del mundo. Se ha llevado a cabo durante
los últimos 50 años desde la Segunda Guerra Mundial, realmente
con muy poco poderío militar. Sólo en casos raros como Irak
dónde el ejército entra como el último recurso. Este
imperio, al contrario de cualquier otro en la historia del mundo, se ha
construido principalmente a través de la manipulación económica,
a través de las estafas, a través del fraude, a través
de seducir a los pueblos en nuestro estilo de vida, a través de
los Economic Hit Man. Yo fui, seguro, una parte de todo eso.
AMY GOODMAN:
¿Cómo llegó a serlo? ¿Para quien trabajó?
JOHN PERKINS:
Inicialmente fui reclutado mientras estaba en la Escuela de Negocios a
finales de los sesenta por la Agencia de Seguridad Nacional, la organización
de espionaje más grande y menos comprendida de la nación;
pero finalmente trabajé para las corporaciones privadas. El primero
y realmente 'Economic Hit Man' fue Kermit Roosevelt, nieto de Teddy, a
principios de los años 50, quien derrocó al Gobierno de Irán,
un gobierno democráticamente elegido, el Gobierno de Mossadegh que
fue la persona del año de la revista Time; y tuvo un gran éxito
en hacer esto sin gran derramamiento de sangre, aunque hubo alguna pero
fue sin intervención militar, simplemente gastó millones
de dólares y reemplazó a Mossadegh con el Shah de Irán.
En ese momento, entendimos que esta idea de un Economic Hit Man era sumamente
buena. No teníamos que preocuparnos por la amenaza de guerra con
Rusia cuando lo hacíamos de esta manera. El problema con eso era
que Roosevelt era un agente C.I.A.. Él era un empleado gubernamental.
Si le hubiesen cogido, habríamos tenido muchos problemas. Habría
sido muy embarazoso. Así que, en ese punto, se tomó la decisión
de usar organizaciones como la C.I.A. y el N.S.A. para reclutar a los potenciales
Economic Hit Man, como yo, luego enviarnos a trabajar para las compañías
consultoras privadas, empresas de ingeniería, empresas de construcción,
para que si nos descubrían, no hubiese ninguna conexión con
el gobierno.
AMY GOODMAN:
De acuerdo. Explíquenos sobre la compañía para la
cual trabajó.
JOHN PERKINS:
La compañía para la cual trabajé era una compañía
llamada Chas. T. Main de Boston, Massachusetts. Éramos aproximadamente
2,000 empleados y llegué a ser el jefe economista. Terminé
teniendo cincuenta personas que trabajan para mí. Pero mi trabajo
real era hacer tratos. Fue dando préstamos a otros países,
grandes préstamos, más grande que lo que ellos podrían
rembolsar. Una de las condiciones de los préstamos —digamos de 1
billón de dólares a un país como Indonesia o Ecuador—
era que este país tendría entonces que devolver el noventa
por ciento de ese préstamo a una compañía o a compañías
norteamericanas para construir la infraestructura —a la Compañía
Halliburton o a Bechtel.
Éstos
eran los grandes. Esas compañías entrarían entonces
y construirían un sistema eléctrico o puertos o carreteras
y éstos servirían básicamente sólo para unas
pocas de las familias más adineradas en esos países. Los
pobres en aquellos países serían finalmente atrapados con
una asombrosa deuda que ellos posiblemente no podrían rembolsar.
Un país
hoy en día como Ecuador simplemente debería destinar sobre
el cincuenta por ciento de su presupuesto nacional para pagar su deuda.
Y realmente no puede hacerlo. Así que, nosotros los tenemos literalmente
encima de un barril. Así, cuando nosotros queremos más petróleo,
vamos a Ecuador y decimos, 'Pareciera que usted no puede rembolsar sus
deudas, por consiguiente entregue su bosque lluvioso Amazónico que
está lleno con petróleo a nuestras compañías
petroleras. Y hoy estamos entrando y estamos destruyendo los bosques lluviosos
del Amazonas, forzando a Ecuador a darnos porque ellos han acumulado toda
esa deuda. Así que nosotros hacemos este gran préstamo, la
mayoría de él regresa a los Estados Unidos, el país
queda con la deuda más un montón en intereses y ellos se
transforman básicamente en nuestros sirvientes, en nuestros esclavos.
Es un imperio. Es un imperio enorme.
AMY GOODMAN:
Usted dice que debido a los sobornos y a otra razones usted no escribió
antes este libro. ¿Qué quiere decir con ello? ¿Quién
intentó sobornarlo, o cuales fueron los sobornos que usted aceptó?
JOHN PERKINS:
Bien, acepté medio millón de dólares de soborno en
los años noventa para no escribir el libro.
AMY GOODMAN:
¿De quien?
JOHN PERKINS:
De una gran compañía de ingeniería de construcción.
AMY GOODMAN:
¿Cuál?
JOHN PERKINS:
Hablando legalmente, no fue un soborno, fui pagado como consultor. Esto
es todo muy legal. Pero esencialmente no hice nada. Estaba implícito
cuando acepté este dinero como consultor para ellos que yo no tendría
que hacer mucho trabajo, pero no debería escribir ningún
libro sobre el asunto, por lo cual ellos eran conscientes que estaba en
el proceso de escribir este libro que en ese momento yo llamé 'Conciencia
de un Economic Hit Man'.
AMY GOODMAN:
Bien eso es ciertamente cómo el libro dice.
JOHN PERKINS:
Sí, y lo fue, ¿sabe usted? Cuando la Agencia de Seguridad
Nacional me reclutó, ellos me pusieron durante todo un día
en el detector de mentiras. Averiguaron todas mis debilidades e inmediatamente
me sedujeron. Usaron las drogas más fuertes en nuestra cultura,
sexo, poder y dinero, para seducirme. Vengo de una vieja familia de Nueva
Inglaterra, Calvinista, empapada en valores morales increíblemente
fuertes. Pienso que soy, usted sabe, soy sobre todo una buena persona y
realmente pienso que mi historia muestra cómo este sistema y estas
drogas poderosas, el sexo, el dinero y el poder, pueden seducir a las personas,
porque fui seducido ciertamente. Y si no hubiese vivido esta vida como
un Economic Hit Man, pienso que me sería difícil creer que
alguien hace estas cosas. Y por eso escribí el libro, porque nuestro
país realmente necesita entender, si las personas en esta nación
entendieran acerca de lo que es realmente nuestra política exterior,
acerca de la ayuda al exterior, cómo trabajan nuestras corporaciones,
dónde va nuestro dinero de los impuestos, sé que nosotros
exigiríamos cambios.
AMY GOODMAN:
En su libro, usted habla sobre cómo ayudó a llevar a cabo
un esquema secreto que hizo fluir billones de dólares de los petrodólares
de Arabia Saudita de vuelta en la economía norteamericana y eso
extensamente consolidó la íntima relación entre la
Casa Saudí y las sucesivas administraciones norteamericanas. Explíquenos.
JOHN PERKINS:
Sí, fue un tiempo fascinante. Recuerdo bien, usted es probablemente
demasiado joven para recordar, pero yo recuerdo bien a principios de los
años setenta cómo la OPEP ejerció este poder que tenía
y redujo los suministros de petróleo. Nosotros teníamos los
automóviles en filas en las estaciones de gasolina. El país
tuvo miedo que estuviera enfrentando otro crash/depresión tipo año
1929; y esto era inaceptable. Así, ellos —el Departamento del Tesoro
me contrató a mi y a unos pocos E.H.M. Fuimos a Arabia Saudita.
AMY GOODMAN:
¿Usted les llama Economic Hit Men —E.H.M.?
JOHN PERKINS:
Sí, era un término en tono de burla, como nos llamábamos
nosotros mismos. Oficialmente, yo era el economista jefe. Nos llamamos
nosotros mismos E.H.M. en tono de burla. Nadie nos creería si les
dijésemos esto. Y fuimos a Arabia Saudita a principios de los años
setenta. Nosotros sabíamos que Arabia Saudita era la llave para
deponer nuestra dependencia o controlar la situación. Y trabajamos
el siguiente trato con la Casa Real Saudita, ellos estarían de acuerdo
en enviar la mayoría de sus petro-dólares de regreso a los
Estados Unidos e invertirlos en bonos gubernamentales norteamericanos.
[Lo que China hoy en día, gracias al multibillonario comercio de
bienes fabricados en su territorio y exportados hacia Estados Unidos, está
haciendo exactamente. Nota del Editor].
El Departamento
del Tesoro usaría el interés de estas bonos para contratar
compañías norteamericanas que construirían las nuevas
ciudades de Arabia Saudita, la nueva infraestructura —lo cual hicimos.
Y la Casa Saudí estaría de acuerdo en mantener el precio
del petróleo dentro de límites aceptables para nosotros,
lo cual han hecho durante todos estos años y nosotros estaríamos
de acuerdo en mantener la Casa Saudí en el poder mientras ellos
cumplieran su parte, lo cual nosotros hemos hecho, lo cual es además
una de las razones por la que fuimos a la guerra con Irak en primer lugar.
Y en Irak nosotros intentamos llevar a cabo la misma política que
tuvo tanto éxito en Arabia Saudita, pero Saddam Hussein no la compró.
Cuando los hombres EHM fallan en este escenario, el próximo paso
es lo que nosotros llamamos los chacales. Los chacales son de la gente
de la C.I.A. que entran e intentan fomentar un golpe o una revolución.
Si eso no funciona, realizar los asesinatos o intentan llevarlos a cabo.
En el caso
de Irak, ellos no pudieron acabar con Saddam Hussein. Sus guardias personales
eran demasiado buenos. Él tenía dobles. No pudieron terminar
con él. Así la tercera línea de defensa, si los EHT
y los chacales fallan, son nuestros hombres y mujeres jóvenes [del
ejército] que son enviados a morir y matar y eso es lo que obviamente
hemos hecho en Irak.
AMY GOODMAN:
¿Puede explicarnos cómo murió Torrijos?
JOHN PERKINS:
Omar Torrijos, el Presidente de Panamá había firmado el Tratado
del Canal con Carter —y, sabe usted, pasó en nuestro Congreso por
sólo un voto. Fue un asunto muy discutido. Y Torrijos entonces también
siguió adelante y negoció con los japoneses para construir
un canal a nivel del mar. Los japoneses quisieron financiar y construir
un canal a nivel del mar en Panamá. Torrijos habló con ellos
sobre la Corporación Bechtel que estaba muy disgustada, cuyo presidente
era George Schultz y Director jefe del Consejo era Casper Weinberger.
Cuando Carter
fue apartado [y eso es otra interesante historia], cuando perdió
las elecciónes, y entró Reagan, Schultz asumió como
Ministro de Relaciones Exteriores desde Bechtel y Weinberger vino desde
Bechtel para ser Ministro de Defensa, ellos estaban sumamente enfadados
con Torrijos —intentaron hacerle renegociar el Tratado del Canal y que
no hablara con los japoneses. Él se negó rotundamente. Él
era un hombre de firmes principios, tenía sus problemas, pero era
un hombre de principios.
Torrijos era
un hombre asombroso. Y así..., murió en una caída
de avión en llamas que se conectó a una grabadora con explosivos
en su interior. Yo había estado trabajando con él. Supe que
nosotros los EHM habíamos fallado. Supe que los chacales estaban
rodeándolo y... su avión explotó por una grabadora
con una bomba en élla. No hay ninguna duda en mi mente que fue la
rúbrica de la C.I.A. y la mayoría, muchos investigadores
latinoamericanos, llegaron a la misma conclusión. Por supuesto,
nunca oímos sobre esto en nuestro país.
AMY GOODMAN:
¿Cuán estrechamente trabajó con el Banco Mundial?
JOHN PERKINS:
Mucho, muy estrechamente con el Banco Mundial. El Banco Mundial proporciona
la mayoría del dinero que es usado por los EHM, el Banco Mundial
y el F.M.I. Pero cuando fue el golpe de Septiembre/11, tuve un cambio en
mi corazón. Supe que la historia tenía que ser contada porque
lo que pasó en Septiembre/11 es un resultado directo de lo que los
EHM están haciendo. Y la única manera que nos vamos a sentir
seguro nuevamente en este país y que nos vamos a sentir bien con
nosotros mismos será si usamos estos sistemas que hemos puesto en
el lugar, para crear cambios positivos alrededor del mundo. Creo realmente
que podemos hacer eso. Ayudar auténticamente a los pueblos pobres.
Veinticuatro mil personas mueren cada día de hambre. Podemos cambiar
eso.
[*] John Perkins,
Trabajó para la Firma Consultora Internacional Chas T. Main desde
1971 a 1981 donde se autodefinía como 'Economic Hit Man'.
Transcripción
de una entrevista en el programa de Ammy Goodman-democracynow. La entrevista
original se encuentra en: www.democracynow.org/article.pl?sid=04/11/09/1526251