Latinoamérica - rodelu.net
11 de junio de 2005
.
 
La República de Uruguay - 11 de junio de 2005

Disparen sobre Chávez

León Lev
John F. Kennedy, Omar Torrijos, Gral. Schneider, Gral. Pratt, Orlando Letelier, Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, Salvador Allende, Ernesto Che Guevara, fueron sólo algunos de los nombres de personalidades asesinadas a lo largo de estas décadas.

Cambian los nombres y las circunstancias, pero los métodos se repiten. Cuando figuras representativas y de raigambre popular molestan al establishment, éste recurre a todos los métodos, inclusive al asesinato, para hacerlas desaparecer.

Las tres jornadas intensas desarrolladas en el Palacio de las Convenciones de La Habana, convocadas bajo el título CONTRA EL TERRORISMO, POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA, fueron de una claridad y contundencia demoledoras.

Los dos últimos siglos de nuestro continente desfilaron por su tribuna y recordaron y trajeron a la memoria vigente, la dureza y la crudeza de la lucha por la independencia de nuestra América.

En el trasfondo de los acontecimientos históricos están los recursos naturales de nuestro continente, en manos de quién queda su propiedad y usufructo, en concreto, el petróleo.

Se analizaron, en particular, las dictaduras del Cono Sur de la década de los 70 y su siniestro Plan Cóndor.

Al llamado de Pinochet e instrumentado por el general Contreras, se concertó una Santa Alianza del crimen, las desapariciones y el intercambio de prisioneros.

Pero este plan traspasó las fechas formales de la desaparición de las dictaduras, como en el caso del químico chileno Eugenio Berríos, asesinado en nuestro país entre 1993 y 1994, con la complicidad de militares chilenos y uruguayos.

¡Si habrá que poner las barbas en remojo!

Pero, singularmente, el foco de los intercambios estuvo centrado en dos temas. La detención del terrorista Posada Carriles, viejo y encanallecido agente de la CIA, por ingreso ilegal en los Estados Unidos. Cubano vinculado a la mafia de Miami, de un tenebroso prontuario, no sólo contra Cuba, con crímenes monstruosos como la voladura de un avión civil, en Barbados, con la muerte de 73 víctimas humanas, de un trágico 6 de octubre de 1976.

Este viejo terrorista, torturador en la DISIP venezolana, responsable de atentados con bombas en La Habana, que le costaron la vida a un turista italiano y con huellas flagrantes en la guerra de baja intensidad contra Nicaragua en la década de los 80, que tuvo como base de operaciones desde El Salvador. Pues bien, sobre este prófugo de la Justicia pesa orden de captura, por su evasión de cárceles venezolanas; esto se extiende al extraño y apresurado indulto de cárceles panameñas, emitido por la ex Presidenta Mireya Moscoso, en vísperas de la asunción del nuevo presidente Martín Torrijos.

(Cabe acotar que este frankestein del terrorismo, junto a otros tres cómplices, estaba preso en Panamá por intento de voladura del Paraninfo de la Universidad de Panamá, con cinco mil personas en su interior, durante una programada alocución de Fidel.)

Luego de esta liberación se inicia un peculiar periplo de ingreso ilegal a Cancún y tránsito por México hasta llegar clandestinamente a Estados Unidos.

En momentos en que Estados Unidos libra una guerra a muerte contra el "terrorismo", ¿cómo se explica el ingreso ilegal de semejante personaje? Si no hubiera connivencia desde las alturas del poder, esto sería inimaginable.

El Parlamento uruguayo debiera pronunciarse respecto a esta situación del terrorista Posada Carriles y exigir el cumplimiento de las normas del Derecho Internacional, que obligan su extradición hacia Venezuela, país reclamante.

Esto nos lleva al segundo tema que quiero presentar y planteado con alarma en el Seminario. El peligro real de vida que pesa sobre la figura del Presidente venezolano, ungido por las urnas, Hugo Chávez Frías. Agotados los caminos institucionales, como sucedió con Allende, se han puesto en marcha planes que incluyen los atentados, la desestabilización y el magnicidio.

Se cuenta con la complicidad de paramilitares colombianos, ingresados ilegalmente a territorio venezolano, sicarios, vinculados a la mafia cubana de Miami, a la CIA y a la oligarquía venezolana. No hablamos de fantasías ni de delirios de persecución, sino de planes concretos detectados a tiempo pero que conllevan real peligro de concreción.

Chávez puede ser el Salvador Allende del Siglo XXI.

Desde el Cono Sur democrático, que sufrió las terribles dictaduras de los 70, y que tuvo su huevo de la serpiente en el Golpe de Estado brasileño de 1964, como magistralmente lo presentó el poeta brasileño Thiago de Mello, levantemos nuestra voz.

La voz de alerta, la voz de la democracia, la voz de unir pueblos y gobiernos para detener la mano asesina.

Estamos a tiempo.

 
LATINOAMERICA