| La
República de Uruguay - 30 de mayo de 2005
El poeta argentino quedó
sorprendido
por la información secreta
que fuera revelada ayer
Juan
Gelman pedirá la reapertura
del
expediente de su nuera
por
investigación de "La República"
El abogado
en Uruguay del poeta argentino Juan Gelman, doctor José Luis González,
pedirá la reapertura de la causa por la desaparición de María
Claudia Irureta Goyena, nuera del poeta, tras la investigación publicada
por LA REPUBLICA que descubrió la "Base Valparaíso".
Una investigación del periodista Roger Rodríguez publicada ayer reveló
la operativa secreta de un ex centro clandestino de detención, llamado
"Base Valparaíso", donde el granadero Ricardo "Conejo" Medina habría
ejecutado a la esposa del hijo de Juan Gelman.
El poeta argentino, residente en México, se mostró sorprendido por la
noticia publicada por LA REPUBLICA, dijeron allegados al escritor.
El expediente por la desaparición de Irureta Goyena, instruido por el
juez penal de 2º Turno, Gustavo Mirabal, fue archivado en diciembre de
2003 porque el entonces presidente Jorge Batlle amparó el caso en la
llamada "Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado".
La denuncia penal por la desaparición, que había sido presentada el 19
de noviembre de 2002, podría ser reabierta por el juez Mirabal en virtud
del surgimiento de "un hecho superviniente", una información que no estaba
disponible cuando se instruyó el expediente judicial.
La reapertura de un caso archivado ante el surgimiento de "un hecho
superviniente" está prevista por la normativa legal vigente. Además, el
actual presidente Tabaré Vázquez ya dijo que el caso de la nuera del poeta
Gelman no podría ser incluido en la "Ley de Impunidad".
Datos comprobables y elementos nuevos
La pormenorizada correlación de datos minuciosos y comprobables que
puso al descubierto la investigación de LA REPUBLICA vincula hechos
ya incluidos en la denuncia con elementos nuevos, y resalta una
coincidencia entre algunos operadores de la "Base Valparaíso".
La figura del ex policía de granaderos Ricardo "Conejo" Medina como
autor responsable del "homicidio" de María Claudia Irureta Goyena de
Gelman había sido mencionada por Jorge Batlle al senador Rafael Michelini,
quien así lo declaró ante jueces de Uruguay y Argentina.
La investigación de Rodríguez también destacó que testimonios de otros
presos indicaron que María Claudia dio a luz a una niña en el Hospital
Militar, en 1976, y que la menor fue entregada a un oficial superior de la
policía. La madre fue ejecutada en "Base Valparaíso".
Ejecutada luego de dar a luz una niña
María Claudia, de 19 años y embarazada, fue secuestrada en Buenos Aires
en agosto de 1976 junto a su esposo, Marcelo Gelman, hijo del poeta
argentino. Marcelo apareció fondeado en un tonel con cemento en Delta del
Tigre. Su esposa por trasladada ilegalmente a Uruguay.
Testimonios de presos políticos coincidieron en señalar que la joven
mujer fue vista tiempo después en los calabozos de ex Servicio de
Información y Defensa (SID), en Boulevard Artigas casi Palmar, donde hoy
funciona el Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen).
Ejecutada tras haber dado a luz a la niña, el cuerpo de María Claudia
habría sido luego enterrado junto a otros cadáveres en los predios del
Batallón de Infantería Blindado Nº 13, según indicios. Su desaparición fue
atestiguada por las fuentes que consiguió la Comisión para la Paz.
Una inmobiliaria y taxímetros "tiras"
La "Base Valparaíso", descubrió LA REPUBLICA, funcionaba en una casa de
dos plantas en la calle Francisco de Medina 1525 y 1525 bis. Arriba estaba
la Inmobiliaria Valparaíso. En la planta baja tenía base un flota de taxis
que conducían informantes de los servicios secretos.
Varios son los militares que el diario plural sindicó como operadores
del centro clandestino de detención: León Tabaré Pérez, Washington J.
García, Gilberto Valentín Vázquez Bisio, Lawrie H. Rodríguez, José Ricardo
Arab Fernández, Ernesto Avelino Rama Pereira y Eduardo Augusto Ferro
Bizzozero, además del policía Ricardo "Conejo" Medina.
La investigación de LA REPUBLICA publicada ayer explicitó los
datos catastrales de la propiedad y la identidad de sus sucesivos dueños,
y marcas y modelos y números de los permisos municipales de los taxis que
trabajaban para el SID, así como los nombres de sus propietarios.
Los taxímetros "espías", indicó el diario plural, circulaban cerca del
SID y sus conductores celebraban una comida anual en un bar que estaba en
Las Heras y Avenida Italia. El permisario de dos taxis, uno trasladó a
María Claudia, estuvo a título de José María Carrato Avaro.
Las dos plantas de la "Base Valparaíso" tuvieron distintos dueños, pero
siempre estuvieron arrendadas por el SID, al menos hasta el mes de
noviembre del año 1983, según pudo saber LA REPUBLICA de boca de un
vecino que aseguró haber visto militares hasta esa fecha.
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