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17 de junio de 2005
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La República de Uruguay - 13 de junio de 2005

Homicida en Valparaíso

Rolando Vidal Cheroni, un ex funcionario de Amdet, que utilizó todos sus ahorros en construir un taller mecánico y su domicilio en un predio adquirido en Francisco de Medina 1525, nunca imaginó que algún día aquel lugar se transformaría en un centro de espionaje militar llamado Base Valparaíso.

Sorprendido por un mal incurable, el inmueble le quedó a su esposa (ella siempre decía que la estufa debió construirse contra los 

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María Claudia, la nuera de Gelman.
dormitorios y no sobre la escalera de entrada), quien lo alquiló a un oficial que era cliente de Rolando. La familia se mudó. Los militares quedaron en el taller y la casa.

Ricardo Medina Blanco sería uno de los hombres que habría trasladado a María Claudia García Irureta Goyena de Gelman a la Base Valparaíso para darle, personalmente, muerte. También fue quien entregó a la hija de la víctima, Macarena, a la familia de un policía amigo.

Un testigo coloca al Conejo Medina dentro del taxímetro Mercedes Benz, matrícula 21.181 que aquel día de fines de 1976 o principios de 1977 llevó a la nuera del poeta argentino Juan Gelman a la clandestina base de Inteligencia militar, ubicada cerca del Zoológico.

El ex agente del SID Julio César Barboza Plá insiste en afirmar que quienes la trasladaron fueron el coronel Juan Antonio Rodríguez Buratti y el entonces mayor Ricardo Arab, quien habría enunciado la lapidaria frase: "A veces hay que hacer cosas jodidas".

En ambas versiones se reconoce la presencia de un ex boxeador de nombre Distasio, que habría sido el chofer de aquel taxímetro, que permitía el espionaje de uruguayos para aquella base en cuya planta alta funcionaba como fachada la Inmobiliaria Valparaíso.

La Base Valparaíso estaba a cargo del mayor Washington J. García y el entonces capitán Gilberto Vázquez, ambos dependientes del teniente coronel León Tabaré Pérez. También actuaba allí el capitán Lawrie Rodríguez, quien estaba a cargo de la inmobiliaria de la planta alta.

En la fecha en que llevaron a María Claudia, en el lugar también se encontraban los oficiales Ernesto Rama y Eduardo Ferro, quienes junto al Conejo Medina y Arab se hicieron cargo del cuerpo, que según diversas fuentes habría sido enterrado en el Batallón de Infantería Nº 13.

El ex presidente Jorge Batlle tendría versiones directas de lo que allí ocurrió y de cómo Ricardo José Medina Blanco, alias el Conejo, decidió asesinar a la joven argentina de 19 años, que no tenía militancia política y hacía sólo un par de meses había dado a luz una niña.

 
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