Un año antes, en 1960, se escapó de la prisión en la que
llevaba 11 años y vivió en la clandestinidad. En 1962 tuvo
que salir fuera del país, primero a Moscú y luego a París,
donde le llegó la noticia, en abril de 1974, de que en Portugal
había estallado la Revolución de los cláveles.
Terminada la dictadura, regresó a su país natal y dio voz a la
lucha política que marcó toda su vida. Sus camaradas lo
recordaron ayer en un comunicado como "un luchador por las
libertades, un héroe de la democracia". El presidente, Jorge
Sampaio, anunció que mañana, el día de sus funerales, será día
de luto nacional.
Cunhal no ha sido la única pérdida del PCP estos días. El
sábado murió, a los 83 años, el general Vasco Gonsalves,
militante comunista que fue primer ministro durante los
primeros gobiernos provisionales que sucedieron a la
revolución. Goncalves recibió sepultura ayer en Lisboa.
La vida de Álvaro Cuhnal se conjuga con la del propio Partido
Comunista, al que se incorporó cuando tenía 17 años y cuyos
ideales defendio con gran consecuencia militante y revolucionaría.
Sus camaradas de partido y amigos lo describen como un
"revolucionario de cuerpo entero y a toda prueba". Cunhal
fe encarcelado en 1949 por la dictadura permaneciendo en
una celda incomunicao durante 8 años, tiempo que en la medida
de lo posible dedicó a la escritura y a la pintura.
Luego permaneció algunos años en el exilio y regreso porteriormente
a Lisboa cinco días después del 25 de abril de 1974 asumiendo como
ministro sin cartera del gobierno provisional. Durante diez años
fue mienbro del Consejo de Estado y en 1992 deja su cargo de
secretario siendo reemplazado por Carlos Carvahal.
La noticia del fallecimiento de Álvaro Cunhal se produce días
después de la del general Vasco Goncalves a los 83 años
producto de un paro cardiaco. Con ellos desaparecen dos de los
genuinos representantes de la lucha del pueblo portugues, que
lucharon por el término de la dictadura salazarista.
En Portugal Álvaro Cunhal fue uno de los grandes impulsores de la
solidaridad con el pueblo de Chile, mientras permaneció la dictadura
del criminal y ladrón Augusto Pinochet.