L FINAL de nuestra nota de ayer hacíamos referencia al último informe
de Amnistía Internacional (AI) sobre la situación de los derechos humanos
en el mundo, en el cual se acusa a EEUU de "duplicidad" y de intento de
manipular el concepto de tortura. La secretaria general de AI, Irene Khan,
dijo en clara alusión a EEUU que "algunos, con el mayor cinismo, buscan
imponer una nueva definición edulcorada de la tortura para evadir la
prohibición total aplicada a este tipo de técnica interrogatoria" por la
Convención de Ginebra. Al tema se refirió también la presidenta del Comité
Ejecutivo de AI en Uruguay, Marisa Ruiz, en la conmemoración del 20º
aniversario del organismo.
Cortina de humo
En el informe de Amnistía Internacional se dice que mientras las
autoridades norteamericanas proclaman ideales de "justicia y libertad",
sus soldados practican torturas y malos tratos tanto en la prisión de Abu
Ghraib en Bagdad (Irak) como en la base naval de Guantánamo, en Cuba.
Agrega que los actos practicados por los militares estadounidenses
nunca fueron investigados "de forma seria e independiente", y que "la
nación más poderosa del planeta ignora o hasta infringe la primacía de la
ley y de los derechos humanos". En este aspecto, destaca "los grandes
esfuerzos" emprendidos por el gobierno norteamericano para "redefinir" el
concepto de tortura establecido en la Convención de Ginebra, y afirma que
de esta forma el Pentágono intenta justificar sus duras técnicas
interrogatorias, escondiéndolas tras los conceptos de "manipulación
ambiental" o de "manipulación sensorial". Sobre este tema fue todavía más
concreta la dirigente uruguaya de Amnistía, como veremos.
La secretaria general de AI, Irene Khan, agrega a estos conceptos del
informe del organismo correspondientes al año 2004 las siguientes
declaraciones recogidas por Folha de São Paulo: "Algunos están intentando
promover una nueva política que utiliza la retórica de la libertad y la
justicia para destilar miedo e inseguridad", refiriéndose en términos
generales a la forma en que se está llevando a cabo la proclamada lucha
antiterrorista en el mundo.
La presidenta de la filial de Amnistía Internacional en nuestro país,
Marisa Ruiz, abordó este tema en términos muy concretos en el acto
realizado el pasado miércoles 25 en el Teatro Solís.
La filial uruguaya
Sus palabras sobre este punto esencial merecen ser citadas en su
integridad: "Los gobiernos de Estados Unidos y otros países están
elaborando una agenda nueva y peligrosa (por la cual) se están cambiando
las reglas sobre los derechos humanos.
Cuando el mundo emergía del holocausto, de la barbarie del nazismo,
todos pensamos que ese mundo iba a ser mejor gracias a la presencia de la
ONU, de la declaración del año 48. En los últimos años se ha producido un
deterioro aun más terrible. Un claro ejemplo es lo que sucede con la
palabra tortura, que durante mucho tiempo creímos ya era un valor, por lo
menos desde el punto de vista semántico, y ahora se la está tratando de
vaciar de contenido".
"Ahora prosiguió- a los prisioneros iraquíes se les dice que hay
que hacerles estrés ambiental, ponerlos en posiciones físicas molestas,
todos eufemismos para tapar que son torturados continuamente". A esto se
aludió más arriba como "manipulación ambiental" y "manipulación
sensorial".
Solicitó asimismo que, dentro del plan de modificaciones de la
estructura de la ONU y de su Consejo de Seguridad que es objeto de debate
en el plano internacional, se incluya la obligatoriedad de que el Alto
Comisionado por los Derechos Humanos esté presente en forma permanente en
el Consejo de Seguridad, para hacer prevalecer en todo momento los valores
éticos.
Se refirió asimismo a la represión, la censura a los medios de
comunicación y a las detenciones ilegítimas. Sobre el último aspecto evocó
en forma comparativa la situación de los detenidos desaparecidos de
nuestro país.
Los detenidos desaparecidos
Expresó: "La nación más poderosa del mundo aún mantiene a personas
encarceladas sin cargos.
El coste humano que esto significa se refiere también a los familiares,
no sólo a los detenidos". Este aspecto, contenido en el informe de AI, fue
comparado por la oradora con la situación de los detenidos desaparecidos
en nuestro país bajo la dictadura. "No pueden existir más detenidos
fantasma en Estados Unidos. Detenidos éstos que son equiparables a los
desaparecidos uruguayos.
Nadie sabe dónde están ni de qué se les acusa".
Esta situación se extiende a la mayor parte de los más de 500 presos
pertenecientes a 35 nacionalidades que pueblan la prisión de Guantánamo y
también a los de Abu Ghraib en Bagdad, cuyos familiares son sometidos a un
perpetuo vía crucis en procura de información sobre sus seres queridos.