Niko Schvarz - rodelu.net
19 de junio de 2005
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El gobierno de Bush y la tortura
Niko Schvarz
AL FINAL de nuestra nota de ayer hacíamos referencia al último informe de Amnistía Internacional (AI) sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, en el cual se acusa a EEUU de "duplicidad" y de intento de manipular el concepto de tortura. La secretaria general de AI, Irene Khan, dijo en clara alusión a EEUU que "algunos, con el mayor cinismo, buscan imponer una nueva definición edulcorada de la tortura para evadir la prohibición total aplicada a este tipo de técnica interrogatoria" por la Convención de Ginebra. Al tema se refirió también la presidenta del Comité Ejecutivo de AI en Uruguay, Marisa Ruiz, en la conmemoración del 20º aniversario del organismo.
Cortina de humo

En el informe de Amnistía Internacional se dice que mientras las autoridades norteamericanas proclaman ideales de "justicia y libertad", sus soldados practican torturas y malos tratos tanto en la prisión de Abu Ghraib en Bagdad (Irak) como en la base naval de Guantánamo, en Cuba.

Agrega que los actos practicados por los militares estadounidenses nunca fueron investigados "de forma seria e independiente", y que "la nación más poderosa del planeta ignora o hasta infringe la primacía de la ley y de los derechos humanos". En este aspecto, destaca "los grandes esfuerzos" emprendidos por el gobierno norteamericano para "redefinir" el concepto de tortura establecido en la Convención de Ginebra, y afirma que de esta forma el Pentágono intenta justificar sus duras técnicas interrogatorias, escondiéndolas tras los conceptos de "manipulación ambiental" o de "manipulación sensorial". Sobre este tema fue todavía más concreta la dirigente uruguaya de Amnistía, como veremos.

La secretaria general de AI, Irene Khan, agrega a estos conceptos del informe del organismo correspondientes al año 2004 las siguientes declaraciones recogidas por Folha de São Paulo: "Algunos están intentando promover una nueva política que utiliza la retórica de la libertad y la justicia para destilar miedo e inseguridad", refiriéndose en términos generales a la forma en que se está llevando a cabo la proclamada lucha antiterrorista en el mundo.

La presidenta de la filial de Amnistía Internacional en nuestro país, Marisa Ruiz, abordó este tema en términos muy concretos en el acto realizado el pasado miércoles 25 en el Teatro Solís.

La filial uruguaya

Sus palabras sobre este punto esencial merecen ser citadas en su integridad: "Los gobiernos de Estados Unidos y otros países están elaborando una agenda nueva y peligrosa (por la cual) se están cambiando las reglas sobre los derechos humanos.

Cuando el mundo emergía del holocausto, de la barbarie del nazismo, todos pensamos que ese mundo iba a ser mejor gracias a la presencia de la ONU, de la declaración del año 48. En los últimos años se ha producido un deterioro aun más terrible. Un claro ejemplo es lo que sucede con la palabra tortura, que durante mucho tiempo creímos ya era un valor, por lo menos desde el punto de vista semántico, y ahora se la está tratando de vaciar de contenido".

"Ahora ­prosiguió- a los prisioneros iraquíes se les dice que hay que hacerles estrés ambiental, ponerlos en posiciones físicas molestas, todos eufemismos para tapar que son torturados continuamente". A esto se aludió más arriba como "manipulación ambiental" y "manipulación sensorial".

Solicitó asimismo que, dentro del plan de modificaciones de la estructura de la ONU y de su Consejo de Seguridad que es objeto de debate en el plano internacional, se incluya la obligatoriedad de que el Alto Comisionado por los Derechos Humanos esté presente en forma permanente en el Consejo de Seguridad, para hacer prevalecer en todo momento los valores éticos.

Se refirió asimismo a la represión, la censura a los medios de comunicación y a las detenciones ilegítimas. Sobre el último aspecto evocó en forma comparativa la situación de los detenidos desaparecidos de nuestro país.

Los detenidos desaparecidos

Expresó: "La nación más poderosa del mundo aún mantiene a personas encarceladas sin cargos.

El coste humano que esto significa se refiere también a los familiares, no sólo a los detenidos". Este aspecto, contenido en el informe de AI, fue comparado por la oradora con la situación de los detenidos desaparecidos en nuestro país bajo la dictadura. "No pueden existir más detenidos fantasma en Estados Unidos. Detenidos éstos que son equiparables a los desaparecidos uruguayos.

Nadie sabe dónde están ni de qué se les acusa".

Esta situación se extiende a la mayor parte de los más de 500 presos pertenecientes a 35 nacionalidades que pueblan la prisión de Guantánamo y también a los de Abu Ghraib en Bagdad, cuyos familiares son sometidos a un perpetuo vía crucis en procura de información sobre sus seres queridos.

Publicado en La República el 30 de mayo de 2005

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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