La
Nación de Chile - 6 de julio de 2005
Palahniuk:
el bicho raro
de la literatura norteamericana
El regreso
de Chucky
Trabajó como escolta para
enfermos terminales. Consumió todo tipo de drogas para modelar su
cuerpo e instó a pelear a sus compañeros de trabajo sólo
por aburrimiento. El autor de “El club de la pelea” llega a Chile con su
primer libro de no ficción titulado “Error-humano”. |
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Paulina
Arancibia C-M
Chuck Palahniuk aloja en su casa de
campo. Toma el teléfono y llama a su vecino “hay una mujer gritando
en mi sótano, bajaré con mi fusil. Si no te llamo de vuelta
en cinco minutos llama a la policía”. Cinco minutos después,
Chuck está parado en la ventana, escribiendo a toda prisa las reacciones
de su trastornado amigo. Estas fechorías reflejan el espíritu
infantil y esquizoide de Palahniuk, quien además de hacer experimentos
sicológicos con seres humanos, juguetea con fórmulas de bombas
caseras, inventa recetas para matar a enfermos terminales y da prescripciones
para hacer quebrar restaurantes caros, sin dejar de mencionar los miles
de procedimientos para realizar terrorismo hogareño.
A fines de este año, Palahniuk
llega a Chile con su primer libro ciento por ciento no-ficción,
“Error-humano” (Stranger than Fiction), obra en la que incluye una peculiar
entrevista que le hizo leyéndole el tarot al Mesías del rock
Marilyn Manson. Contiene también, ‘un detrás de escena’ en
el rodaje de la adaptación al cine de su novela “El club de la pelea”,
dirigida por David Fincher (Los siete pecados capitales) y protagonizada
por Edward Norton y Brad Pitt. Además cuenta sus andanzas como mecánico,
voluntario social, su violenta vida en el instituto y las extrañas
y deprimentes circunstancias del asesinato de su padre, en resumen, desficcionó
sus obras: “Monstruos invisibles”, “Nana”, “Asfixia” “Diario” y “El club
de la pelea”.
Este año fue nominado a los
Premios Bram Stocker 2005 de Terror, presentados por la Horror Writers
of America (Asociación Americana de escritores de Terror) galardón
que, en importancia, se asemeja a los Premios Oscar, por el mejor logro
en cuento corto por su obra “Guts”. El premio se entregó en un banquete,
el pasado 25 de junio en Burbank, California (EEUU). y aunque Chuck fue
vencido por Nancy Etchemendy y su cuento “Nimitseahpah”, ”Guts”- relato
que aborda las mil y una formas de masturbación- fue el relato más
leído en Internet desde su nominación. Advertimos aquí
a las personas sensibles, que leerlo puede causar, náuseas, risas,
escalofríos y demencia temporal.
LA FURIA
Chuck Palahniuk nació en febrero
de 1962, creció en una granja en el desierto de un pueblo llamado
Burbank, Washington. Hijo de un padre marcado por el parricidio, fue criado
entre madrastras y convivientes. Se mudó a Portland (Oregon), y
ahí vive desde que salió de la universidad, época
bastante deprimente para él y sus compañeros graduados, tipos
con un excelente nivel de educación a los que les resultó
imposible conseguir trabajo. Chucky -como le llaman sus amigos- se ganaba
la vida como mecánico junto con otros dos egresados de Periodismo.
“Amigos con licenciaturas en Arte cargaban gasolina en estaciones de servicio,
otros con licenciaturas en Filosofía atendían mesas en restaurantes”.
En ese momento comienza a escribir textos que se desbordan en furia. A
medida que avanzaba en su escritura, más furioso se sentía,
entonces se agarra a golpes con desconocidos. Los provoca sin motivos:
se tira encima de ellos, les escupe. Se siente libre al sentir los golpes
de alguien en su cara y viceversa.
Antes de borronear su primera novela
publicada (“El club de la pelea”), Palahniuk trabajó como escolta
de enfermos terminales, y su función era llevarlos a citas y reuniones
de grupos de apoyo.
En 1999 su padre fue asesinado en
la puerta de la casa de su novia. Un ex esposo celoso -del que el señor
Palahniuk no tenía conocimiento- no soportó la nueva relación
de su ex y los mató a quemarropa. Al respecto Chuck dijo a la prensa
estadounidense: “Este asunto tiene su gracia. Cuando él era chico,
mi abuelo se volvió loco, mató a mi abuela y persiguió
a mi padre, quien se escondió bajo una cama, se salvó y fue
testigo privilegiado de cómo mi abuelo se voló la tapa de
los sesos. Así que la vida de mi padre se reduce a haber conseguido
escapar de una bala para después ser atrapado por otra”.
¡ODIO LA LITERATURA NORTEAMERICANA!
Instalado en las afueras de Portland
sin otra compañía que libros se decepciona. “Cuantos más
libros leía más desilusionado me sentía, y comencé
a pensar que yo era capaz de escribir algo mejor”.
A principios de los 90 toma un curso
de literatura con Tom Spanbauer, escritor de “El hombre que se enamoró
de la luna” y lo demás es historia.
Fue apadrinado por el redactor Gerry
Howard, quien más tarde siguió las locuras de Chucky convirtiéndose
en uno de sus mejores amigos. Un día, fueron invitados a tomar el
té a casa de Oprah Winfrey, animadora del talk show con más
audiencia en los Estados Unidos, y Gerry incentivado por su amigo-escritor,
le roba el anticonceptivo (diafragma) a la animadora de color para más
tarde venderlo en el remate cibernético Ebay.
Howard además de ser compañero
de diabluras, también comparte el odio que Chucky siente hacia la
temática central de los clásicos norteamericanos. Abomina
que el escritor se reinvente a través de sus personajes, “Lo vemos
en “El gran Gatsby” y en “Desayuno en Tiffanys”, gente pobre convirtiéndose
en gentes ricas, un Don Nadie convirtiéndose en celebridad, es un
género tan americano. Reinventar, iniciar una historia con el sueño
americano”.
Renegando de la “tradición”
vernácula envía su primer manuscrito a Nueva York y los editores
casi vomitan sobre las páginas. Los pocos que vieron futuro en el
texto, se quedaron en silencio por miedo a ser tratados de dementes. ¡Justificable
omisión! Cómo alguien podría gozar con un libro en
el cual la cena de acción de gracias incluía una descripción
grafica de una eyaculación y de cómo el semen se esparce
por la vagina y el ano. ¿Consecuencia? su libro titulado “Monstruos
invisibles” fue rechazado unánimemente.
En vez de escribir un libro marquetero,
Chuck pasa por encima de los editores de Nueva York, y escribe un libro
aún más indignante: una historia centrada en un club de hombres
que gozan dándose palizas, una mezcla de violencia extrema y comedia
negra que el editor W.W Norton, reconoce como una oportunidad comercial.
Luego del éxito de ventas
de “El club de la pelea” el año 1995, Chuck deja su trabajo diario
y se dedica a escribir a tiempo completo y se convierte en escritor de
culto. Adorado por adolescentes desadaptados, gays musculosos y chicas
gore, se vuelve un esquizoide salido de sus propias páginas. Camina
por las calles leyendo en voz alta y preguntándole al mundo qué
le parece un libro sobre tal o cual tema. Lograr intervenir la fisiología
psicológica de las personas, le indica si sus libros serán
o no un éxito.
Para Chucky, escribir es su manera
especial de evadir el tedio en su propia vida. “El verdadero sentido de
mi vida está puesto en mi escritura y el proceso de escritura, en
investigar y en conocer. Mi vida entera se vuelve mi trabajo, no al revés”,
explica en su página web.
TÍO GUAPO
Al menos en imagen, Chuck Palahniuk
es un hombre normal. Hombre soñado para las mujeres y algunos hombres.
Alto y buen mozo, tiene los ojos azules, cabellera larga, cuerpo delgado
y definido. Labios gruesos que aumentó nadie sabe por qué.
Por lo mismo, le cuesta imaginar que existen personas sin una pasión
obsesiva. Porque según él todos tienen algún muerto
escondido bajo la cama que en momentos extremos aparece y te agarra de
los pies para botarte al piso, dejándote desnudo y real. Chucky
a veces sueña con cosas que no puede hacer y está convencido
de que vive más en las páginas de sus libros que en el propio
mundo. Por lo mismo goza provocando reacciones políticamente incorrectas,
como poniendo anuncios como estos en los diarios: “Atención, pasajeros
de primera clase de las líneas aéreas Regent- Pacific: ¿ha
sufrido pérdida del cabello y/o molestias relacionadas con ladillas
después de tener contacto con el tapizado, las almohadas o las mantas
de estas líneas aéreas? De ser así, por favor, llame
al siguiente número para entablar un pleito por demanda colectiva”.
Falsos insertos que induce a que la gente llame y no se suba más
a esos aviones. Lo mismo con los restoranes fifí y hoteles cinco
estrellas. Luego en sus páginas de “Nana” un terrorista casero llamado
Ostra retoma sus travesuras. |
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