de dichos
actos buscaban crear pánico y cierta alarma en la población,
dicen las primeras declaraciones policiales y de las autoridades.
El jefe de la policía Metropolitana índica que las explosiones se produjeron de forma
simultánea y estallaron en cuatro puntos cardinales de la ciudad y algunos de los
artefactos explosivos eran pequeños y no estallaron correctamente. El jefe de Scotland
Yard, manifestó que los incidentes eran muy graves, pero que los ciudadanos podían
continuar con sus vidas sin mayores alteraciones.
Lo claro de la situación, es que quienes se encuentran detrás de los atentados y de
esta campaña del terror, buscaban crear inquietud, temor, confusión y una gran
condena a los responsables de los mismos. Sin embargo cabe preguntarse una vez
más, ¿a que tipo de política benefician dichos actos...quiénes son los favorecidos
directos de los atentados?
Hace tan sólo algunos días atrás, un informe realizado por el Instituto Real de Asuntos
Internacionales de Londres, señalaba que los atentados son producto de la ocupación
y el genocidio desatado por eje anglo norteamericano en Irak. El informe crítica entre
otras cosas la sumisión de Tony Blair y su gobierno, a las políticas criminales y de
rapiña del terrorista número uno G.W. Bush, que además ha significado un creciente
número de muertes de soldados británicos en Irak y de civiles en Londres.
La obsesión de Blair y Bush por dominar el mundo e imponer su hegemonía totalitaria
fascista al resto de los países del mundo, está alcanzando una virulencia cada vez
mayor y de insospechadas consecuencias. De allí está campaña del terror latente,
de allí la necesidad de transformar el planeta en un Estado policial sofisticado y
globalizado, en donde ningún ciudadano pueda escapar al control de los aparatos
represivos, policiales y de inteligencia, que están al servicio de las políticas de la
muerte y del neoliberalismo en el mundo.
Las planes anglo norteamericanos de posesión y control del petróleo, han golpeado
a todo el mundo con su ocupación militar y genocida en Irak. Sin embargo cada vez
son menos los países que quieren seguir respaldando las políticas neofascistas de
la Casa Blanca y el gobierno de Tony Blair en Afganistán e Irak. La opinión pública
mundial manifiesta un repudió creciente a la intervención militar en estos países y
exige su salida de ellos.
Es raro que después de los atentado de Londres del 7-J, de manera simultanea
hayan aparecidos atentados en Yemen, Turquía, Tanzania, Indonesia, España, etc.
Ante la desesperación de estos neofascistas, no les queda otra cosa que seguir
promoviendo atentados de dudoso origen, con el objeto de justificar su campaña
del terror y el Estado policial globalizado.
Mientras tanto, los medios de prensa británicos más sensacionalistas, encabezan
la campaña del terror, la xenofobia contra el mundo musulmán y sus líderes
religiosos. Esta misma prensa, incluso ha estado proponiendo que el Reino Unido
rompa los diversos acuerdos internacionales que están relacionados con la
protección de los derechos humanos en el mundo.
Por su parte la prensa árabe, de manera unánime a condenado los actos de
Londres, sin embargo también ha expresado que los atentados nada tienen que
ver con presuntos terroristas musulmanes. Los medios de comunicación árabe
han criticado fuertemente la visión de los medios de comunicación británicos,
americanos y europeos que hacen aparecer a los musulmanes realizando cada
uno su propia "Jihad". En general los medios árabes destacan que a los
terroristas hay que buscarlos en las fila de Al Qaeda, que es estrenada y
financiada por la CIA. Mientras tanto, los medios de comunicación clandestinos
en Egipto y Marruecos, destacan que los responsables de los atentados no son otros que aquellos que quieren dominar y poner de rodillas al mundo, de la misma
forma como tratara de hacer Adolfo Hitler, en una clara alusión a los capitales
europeos y americanos. Para ello, se aprovechan de mercenarios musulmanes y
de presuntos fanáticos religiosos, que nada tienen que ver con el islamismo, pero
si, mucho con las acciones de la CIA y el Pentágono y sus aliados inmediatos en
los más diversos países del mundo.
Los planes del Pentágono, la CIA y los servicios de inteligencia de los más
diversos lugares y que se encuentran a su disposición, además de los sicarios
de presuntas organizaciones religiosas de fanáticos musulmanes, buscan
desplegar acciones terroristas hacia aquellos lugares donde sea necesario y
donde además se realicen cumbre "importantes", comos las del G-8, la de la
OMC ha realizarse pronto en Asia, la cumbre de las América, además de
países como Italia, Polonia, Francia, Alemania, o sea, donde el terror y la
muerte pueda causar el impacto mayor y sea necesario para la política
del eje anglo norteamericano. Por eso, que no es raro que la propia policía o los
servicios de inteligencia, vengan anunciando permanentemente la realización
de nuevos atentados.
Para el eje anglo norteamericano, las trasnacionales y el capital financiero
internacional, sus enemigos principales o el "eje del mal", son todos aquellos
que se oponen a su intervención militar en Afganistán y Irak. Son los que luchan
para que se termine el hambre, la pobreza y la destrucción ecológica del planeta.
Son los que luchan contra las desigualdades sociales, contra los tratados de
libre comercio, mercado y rapiña. Sus enemigos y terroristas son los que luchan
contra la loca carrera armamentista, contra la inseguridad laboral, la cesantía y
el control de los recursos naturales de parte de las trasnacionales y del eje
anglo norteamericano.
La procedencia de los atentados aún no está clara, se sigue teorizando, haciendo
conjeturas buscando y deteniendo sospechosos; que son británicos paquistaníes,
jamaicanos, egipcios etc. etc. Tony Blair y su criado Jack Straw, hacen esfuerzos
denodados por convencer que el objetivo de los atentados de Londres, no están
relacionados con la presencia inglesa en Irak... y si las acciones no tenían ese
objetivo ¿qué buscaban entonces los terroristas?
Se dice que los servicios de inteligencia británicos, tres semanas antes de los
atentados, no tenían ningún antecedentes en sus manos que permitiera decir que
alguien o algún grupo de personas, tramaba o tenía capacidad para atacar al
Reino Unido. Con toda la información que ya manejan los servicios secretos y
su coordinación con otros medios policiales y de seguridad, fueron incapaces de
prevenir los atentados. A que se debe que los organismos de seguridad de la
Unión Europea, le sea tan difícil detectar o detener terrorista, mientras que
cuando se trata de algún militante, manifestante o dirigente de las organizaciones
antiglobalización, son capaces de detenerlos en menos de 24 horas... ¿cuál es
la diferencia?
Ahora para justificar el Estado policial sofisticado, los servicios de inteligencia
por decisión gubernamental, han resuelto tener un "pleno control" sobre las
distintas comunidades musulmanas, vía infiltración y pago de informantes. Las
"unidades de contacto musulmán" operarán en todo el país y concentrarán su
actividad en aquellas ciudades y lugares con fuerte presencia de adherentes a
la religión islámica. Tony Blair quiere crear un banco de datos global, con los
antecedentes de extremistas extranjeros, en las listas figurarán todos aquellos
que tengan comportamientos "inaceptables" que inciten al odio y la violencia.
La nueva ley antiterrorista británica, castigara a quienes promuevan directa o
indirectamente el terrorismo con sermones, artículos de prensa o proclamas en
Internet.
Hoy día, tener ideas progresistas, ser de izquierda, ser dirigente sindical o de
alguna organización social que lucha por una causa justa, formar parte de los
movimientos antiglobalización, antineoliberal, anti tratados de libre comercio,
estar en contra de la guerra y la carrera armamentista, ser musulmán o
profesar su religión, es ser terrorista. Bajo ese principio, el eje anglo
norteamericano, encabezado por los neofascistas T. Blair y G.W. Bush
despliegan una gran campaña del terror y promueven el Estado policial, para
así tener a buen recaudo sus intereses e ir en busca de la imposición de su
más plena hegemonía al resto de los países del mundo.