Niko Schvarz - rodelu.net
25 de setiembre de 2005

Venezuela, la DEA y la hipocresía imperial

Niko Schvarz
El vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, declaró en el marco de un encuentro internacional sobre el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) que "EEUU está descalificado moral, política y jurídicamente" para cuestionar o "descertificar" a otros países en relación al narcotráfico, empezando por el hecho de que con sus 40 millones de consumidores es el país más comprometido con el flagelo. De esa forma reiteraba conceptos vertidos por el presidente Hugo Chávez en la cumbre de la ONU en Nueva York, que tuvieron amplia repercusión en Estados Unidos y en el mundo.

Dólares para los grupos subversivos

En esa instancia, el mandatario venezolano dijo que no le reconocía a la DEA (la agencia antinarcóticos de EEUU) el derecho a "descertificar" y que Venezuela luchaba eficazmente contra el narcotráfico. Miembros de la DEA en Caracas fueron pillados con las manos en la masa en tareas de espionaje, por eso a principios de agosto Venezuela suspendió su colaboración con el organismo y éste se mandó mudar. El último capítulo de esta novela es que la DEA no le otorgó la certificación a Venezuela; pero, a diferencia de lo que hace en todos los casos similares, no le impuso sanciones. La explicación la dio el propio jefe de la DEA, John Walters, en estos términos: "No queríamos detener a aquellos que luchan por la democracia en Venezuela; ellos habrían sido afectados en forma adversa". La consejera de prensa de la embajada norteamericana en Caracas, Salomé Hernández, fue más explícita. Reveló que se seguirá aportando dinero al país desde Norteamérica, y que "en este caso la excepción se hizo para donar fondos de apoyo a la democracia en Venezuela", aludiendo específicamente a organizaciones no gubernamentales.

Razón tenía pues el vicepresidente Rangel al señalar que "al gobierno del presidente Bush le interesa mantener la ayuda a grupos subversivos, terroristas y golpistas en Venezuela"; por eso "hay una descertificación formal de Venezuela pero sin sanciones", lo que contraría la práctica habitual. También parece adecuado el calificativo de "hipocresía" que le merece este proceder. Más concretamente, indicó que "EEUU está interesado en mantener la conspiración y los grupos desestabilizadores en Venezuela, por eso ayuda a organizaciones como 'Súmate', comprometida con el golpismo y el terrorismo". Ese es el trasfondo de la historia.

Terroristas con máscara

Los Angeles Times fue más lejos al indicar en su editorial del lunes que Chávez contraatacó a la "descertificación" de Washington utilizando la tribuna de la ONU para acusarlo de practicar el terrorismo de Estado y la teoría de la "guerra preventiva". Destaca asimismo el fracaso ostensible del secretario de Defensa Donald Rumsfeld cuando en la cumbre de la OEA en junio intentó alinear a los países latinoamericanos contra Chávez.

Estos hechos se suman a otros muchos que enmarcan el doble discurso de EEUU respecto al terrorismo. Entre ellos: los casos de los architerroristas Posada Carriles y Pat Robertson (que llamó públicamente a asesinar a Chávez) protegidos en su territorio; las matanzas que se suceden un día tras otro en Irak; las condiciones inauditas de reclusión en Guantánamo, donde decenas de presos mantienen una huelga de hambre; el hecho sintomático de que el teniente general Ricardo Sánchez, comandante supremo de las tropas de ocupación en Irak desde junio de 2003 y responsable de las torturas infamantes a los presos en la cárcel de Abu Ghraib, que presenció personalmente, esté siendo considerado para el ascenso a general de cuatro estrellas. Hay muchos más.

Volvamos a "Súmate", que desde sus inicios está financiada por la National Endowment for Democracy (NED), institución privada norteamericana con fuertes vínculos con el gobierno y el Partido Republicano. La presidenta de "Súmate", María Corina Machado, fue recibida hace unos meses con todos los honores en la Casa Blanca por el presidente Bush, que le dio el espaldarazo.

"Súmate" en Montevideo

Ahora la institución está lanzada a la campaña electoral a favor de los candidatos de oposición al gobierno, que se proponen impedir que éste alcance los dos tercios de la Asamblea Nacional en las elecciones del 4 de diciembre. El presidente de la Asamblea, Nicolás Maduro, asegura que a último momento se fraguó cierta unión de las diversas corrientes opositoras por mediación del embajador norteamericano. Entre los candidatos de la oposición hay comisarios y represores culpables de asesinatos durante el golpe del 11 de abril de 2002, que están presos y esperan salir liberados por la inmunidad parlamentaria. Pues bien: la novedad es que dirigentes de "Súmate" proyectan visitar Montevideo en los marcos de su campaña contra Chávez.

Publicado en La República el 23 de setiembre de 2005

Niko Schvarz
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
LATINOAMERICA