ILLIAM ABBOT, juez de inmigración de El Paso, Texas, determinó el
pasado 27 de setiembre que el architerrorista Luis Posada Carriles no debe
ser extraditado a Venezuela o Cuba, alegando que en esos países podría ser
objeto de torturas. Desde el 13 de mayo el gobierno de Venezuela reclama
la extradición al de EEUU, con el cual tiene un tratado de extradición
vigente desde el 19 de enero de 1922. Mientras tanto, el susodicho quedará
por tiempo indeterminado bajo custodia de la Oficina de Inmigración y
Aduanas (ICE) o podrá ser trasladado a un tercer país, para sacárselo de
encima.
El rastro de crímenes de Posada Carriles
Una tercera posibilidad es que se le otorgue la libertad bajo palabra,
como sucedió con su compinche Orlando Bosch, responsable del asesinato de
Orlando Letelier, ex canciller de Allende, en Washington en 1976.
Nacido en Cuba en 1928, también con ciudadanía venezolana e integrante
de los servicios de inteligencia y represión de ese país, Posada Carriles
fue el principal organizador desde Caracas del atentado contra el aparato
de Cubana de Aviación que levantó vuelo de Barbados el 6 de octubre de
1976, en el cual perecieron sus 73 pasajeros y tripulantes. Fue hallado
culpable por un tribunal venezolano, purgó 9 años de condena y se escapó
en 1985 con ayuda de la CIA, a la cual servía desde décadas atrás. Después
asesoró a las fuerzas irregulares que montó EEUU para combatir al gobierno
sandinista y a la guerrilla salvadoreña. Todo esto se encuentra
documentado en informes de la CIA desclasificados en junio pasado. Después
organizó atentados terroristas en Cuba, uno de ellos en un hotel de La
Habana donde murió un turista italiano, de lo cual se vanaglorió en
reportaje publicado en la prensa estadounidense. Preparó un atentado
contra Fidel Castro durante la Cumbre iberoamericana de Panamá en 2000,
que hubiera podido provocar una masacre entre los asistentes a un acto en
la Universidad. Atrapado con las manos en la masa, fue juzgado y
encarcelado, para ser amnistiado por la presidenta Mireya Moscoso al final
de su mandato. Agentes del FBI lo escoltaron de Panamá a Honduras, de ahí
pasó a México, de donde ingresó ilegalmente a EEUU y quedó a buen
resguardo. Cuba reveló su trayectoria y su presencia en ese país,
finalmente apareció en Miami, estuvo detenido con un trato preferencial
por parte del Departamento de Seguridad, y enviado a El Paso, donde el
juez de inmigración tomó la decisión anunciada mientras las autoridades
yankis permanecen sordas y mudas ante el pedido de extradición de
Venezuela, que se basa, además del tratado bilateral mencionado, en la
Convención Internacional de Aviación Civil (Montreal, 22 setiembre 1997) y
la Convención para la supresión de ataques terroristas (15 diciembre
1997).
Los torturadores invocan la tortura
Un comentarista anota que "las actividades terroristas de Posada
Carriles están mejor documentadas y comprobadas que las de Osama bin
Laden". Por algo se ha ganado el mote de "Bin Laden americano".
¿Quiénes son los que invocan la tortura para negarse a extraditarlo?
Los que han hecho de la práctica sistemática de la tortura su modo de
actuación permanente tanto en las cárceles de Abu Ghraib, en Bagdad, y de
Afganistán, como en la base de Guantánamo, en territorio usurpado a Cuba.
Esto está demostrado en todos sus extremos, incluso con extensas
secuencias de fotografías y filmaciones, a las cuales se acaban de agregar
nuevas evidencias de la continuidad de las torturas y humillaciones
aberrantes en los centros de detención citados y algunos otros, como la
base Mercury, próxima a Faluya, y a detenidos kuwaitíes en Guantánamo.
La soldada Lynndie England, protagonista de varios hechos repulsivos,
es la única que ha sufrido condena, mientras todos los mandos han sido
declarados libres de culpa y pena a pesar de que los métodos de tortura
fueron impuestos por la superioridad militar y de inteligencia..
En Venezuela, en cambio, no se practica la tortura en ninguna forma,
respetando el precepto constitucional que prohibe la tortura y cualquier
tipo de vejámenes físicos y/o psicológicos.
"Antiterroristas" de mentira
O sea que Washington practica una lucha "antiterrorista" de mentira, o
con doble rasero. Por lo mismo, el predicador Pat Robertson, que llamó
desde su espacio radial a asesinar a Chávez, circula en libertad,
tranquilo y contento, mientras los cinco cubanos que realizaban
actividades destinadas a prevenir actos terroristas contra Cuba siguen
encarcelados, sin tomarse en cuenta que la Corte de Apelaciones de Atlanta
anuló el juicio fraudulento efectuado en Miami.
Sobre el caso de Posadas Carriles hay algo más que decir. En
particular, sobre la reedición de un libro de la periodista Alicia
Herrera.